El 2 de octubre tiene un significado especial para los trabajadores dedicados al mantenimiento y cuidado de edificios en la Argentina. La fecha recuerda la creación de la Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (FATERYH), organización gremial fundada ese mismo día de 1942.

En sus comienzos, la entidad tuvo como objetivo unificar los reclamos y representar a los trabajadores encargados del mantenimiento y la custodia de viviendas colectivas, una actividad que comenzó a cobrar mayor relevancia durante el proceso de crecimiento urbano registrado a mediados del siglo XX.

El origen de la conmemoración

La expansión de las ciudades y la proliferación de construcciones bajo el régimen de propiedad horizontal generaron nuevas necesidades vinculadas con la administración, conservación y funcionamiento cotidiano de los edificios.

En ese contexto, la fundación de FATERYH, el 2 de octubre de 1942, constituyó un paso hacia la organización gremial de un sector que ganaba presencia a medida que aumentaba la cantidad de viviendas colectivas en las principales ciudades del país.

Cómo cambió el trabajo de los encargados

Con el paso de las décadas, el rol del encargado de edificio, históricamente conocido como portero, experimentó una importante transformación. Las tareas inicialmente estaban asociadas principalmente a la limpieza de los espacios comunes y al control de acceso a las propiedades.

Actualmente, sus funciones abarcan un espectro más amplio que puede incluir la supervisión de servicios centrales, el mantenimiento edilicio, la coordinación de tareas relacionadas con la seguridad y la higiene y la intermediación operativa entre los consorcistas y la administración.

La evolución de estas responsabilidades acompañó los cambios en la vida urbana y en la organización de los edificios residenciales, consolidando al encargado como una figura vinculada al funcionamiento cotidiano de las propiedades horizontales.