Murió Ricardo Soulé, fundador de Vox Dei y una de las figuras pioneras del rock argentino. El músico se encontraba internado en un sanatorio de Quilmes y había suspendido recientemente sus compromisos artísticos por un problema de salud.
El 11 de septiembre, Soulé había publicado un comunicado en sus redes sociales en el que informó que debía realizar una pausa en sus presentaciones en vivo y en sus actividades públicas.
“A todos mis amigos, colegas y seguidores que me acompañan siempre con tanto cariño e incondicionalidad y que hicieron de mi música parte de sus vidas durante estos últimos 59 años, quiero contarles que por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”, escribió el artista.
En el mismo mensaje, el músico expresó su confianza en poder volver a los escenarios y pidió privacidad para atravesar ese período junto a su familia.
“Tengo toda la fe puesta en Dios, en que esto va a ser solo por un tiempo y que pronto, si Él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios. En este tiempo que me tomo para afrontar con mi familia un nuevo reto de la vida, les ruego privacidad y comprensión”, agregó.
Finalmente, Soulé cerró el comunicado con un mensaje dirigido a sus seguidores: “Con todo mi afecto, mi agradecimiento y el deseo sincero de que nos volvamos a encontrar. Que Dios los bendiga”.
Uno de los pioneros del rock nacional
Ricardo Soulé formó Vox Dei en 1967 junto a Willy Quiroga, en bajo y voz, y Rubén Basoalto, en batería. El guitarrista Juan Carlos “Yodi” Godoy también integró el grupo durante una etapa.
Con Vox Dei, Soulé se convirtió en uno de los protagonistas de la primera generación del rock argentino y fue parte de una etapa decisiva para la consolidación del género en el país.
Entre sus composiciones más reconocidas se encuentra “Presente”, una de las canciones más emblemáticas del repertorio de Vox Dei y del rock nacional.
El legado de La Biblia
Otro de los trabajos centrales de su carrera fue La Biblia, el álbum conceptual de Vox Dei que se convirtió en una de las obras más representativas de la historia del rock argentino.
A lo largo de casi seis décadas de trayectoria, Soulé construyó una identidad artística estrechamente vinculada con los orígenes del género en la Argentina, tanto por su labor como compositor como por su participación en Vox Dei.
Ricardo Soulé, fundador de Vox Dei y una de las figuras pioneras del rock argentino, murió mientras permanecía internado en un sanatorio de Quilmes. El músico había anunciado el 11 de septiembre una pausa en sus presentaciones por motivos de salud. Fue autor de “Presente” y protagonista de La Biblia, una obra emblemática del género.
Ricardo Soulé se fue dejando detrás una de esas trayectorias que obligan a abrir varias pestañas de la memoria al mismo tiempo. Fundó Vox Dei cuando el rock argentino todavía estaba aprendiendo a caminar, escribió “Presente” y participó de La Biblia, porque aparentemente componer canciones memorables no era suficiente y había que ponerse además a musicalizar una de las obras más conocidas de la historia occidental.
Su figura quedó asociada a una generación que hizo música cuando todavía no existían los algoritmos, las reproducciones automáticas ni las tendencias de quince segundos. Había discos, escenarios, guitarras y una audiencia que debía hacer el esfuerzo casi arqueológico de escuchar un álbum completo. Soulé estuvo ahí, en ese momento fundacional, construyendo canciones que después atravesaron décadas sin necesidad de filtros, campañas virales ni coreografías diseñadas para sobrevivir una semana.
El 11 de septiembre había comunicado que debía suspender sus presentaciones por motivos de salud. Lo hizo con un mensaje sereno, agradeciendo el cariño recibido y expresando su deseo de regresar a los escenarios. No hubo grandilocuencia ni dramatismo excesivo: apenas las palabras de alguien que llevaba casi seis décadas compartiendo música y que esperaba volver a encontrarse con su público.
Su muerte deja una ausencia importante en la historia del rock nacional, pero también un catálogo capaz de seguir apareciendo donde menos se lo espera: en una radio, en una guitarra improvisada o en alguien cantando “Presente” muchas décadas después de haber sido escrita. Hay artistas que dejan canciones; otros dejan además una parte del mapa. Soulé perteneció a ese segundo grupo.