La Municipalidad de Capital reforzó los trabajos preventivos ante la posibilidad de lluvias intensas asociadas a El Niño. Las tareas combinan obras para que el agua escurra más rápido con relevamientos sociales y la compra de materiales para asistir a familias que puedan resultar afectadas.
El subsecretario de Servicios y Ambiente, Lisandro Cevinelli, explicó en una entrevista televisiva que se limpian desagües subterráneos, bocas de tormenta y acequias. Algunas bocas de tormenta quedaron tapadas durante la repavimentación y la empresa responsable trabaja para destaparlas. El municipio identificó más de 25 puntos críticos, y en algunos construyó pozos blancos para que el agua se infiltre donde no hay acequias.
Las zonas más vulnerables de Capital
El secretario de Gobierno, Juan Sansó, ubicó los sectores que requieren más atención en la zona norte, cerca de la avenida Benavídez, y en el sur, en Trinidad. Personal de Comunidades, Salud y Defensa Civil releva viviendas donde conviven dos o tres familias. El municipio destinó parte del presupuesto hasta fin de año a comprar nailon, palos y mercadería.
Las tres calles que preocupan en Rawson
El intendente de Rawson, Carlos Munisaga, señaló que el agua de los canales escurre por Calle 5, Superiora y República del Líbano, y que esas redes deben estar en condiciones. El municipio hace trabajos de canalización y pozos blancos, y acordó con ferreterías del departamento precios más accesibles para que los vecinos preparen sus casas.
La provincia, por su parte, planifica refugios con iglesias ante posibles crecientes.
Los municipios de Capital y Rawson aceleran los trabajos de prevención ante las lluvias intensas que puede traer El Niño. Capital limpia desagües, bocas de tormenta y acequias, interviene más de 25 puntos críticos y releva a las familias más vulnerables. Rawson apunta a tres calles por donde baja el agua de los canales y acordó precios con ferreterías.
Más de 25 puntos críticos, tres calles en la mira y una ferretería con descuento. Capital y Rawson se preparan para El Niño con lo que hay a mano: palas, pozos blancos y fe en que las acequias estén libres. En San Juan la lluvia es tan rara que cada aguacero llega con su propio expediente de reclamos.
En Capital, el subsecretario de Servicios y Ambiente, Lisandro Cevinelli, contó que limpian desagües, bocas de tormenta y acequias. Hay bocas que quedaron tapadas durante la repavimentación y ahora la empresa las destapa. Primero se asfalta, después se busca por dónde iba el agua: el orden clásico de la obra pública.
El secretario de Gobierno, Juan Sansó, señaló la zona norte, pegada a la avenida Benavídez, y el sur, en Trinidad, como los sectores más vulnerables. Para esas familias el municipio compra nailon, palos y mercadería. Es el kit de la prevención argentina: barato, rápido y siempre necesario una vez más.
En Rawson, el intendente Carlos Munisaga marcó Calle 5, Superiora y República del Líbano como los caminos por donde escurre el agua de los canales. «Va a venir mucha agua por allí», advirtió. Lo dijo con la tranquilidad de quien ya vio la película y sabe en qué escena se inunda el living.
Los dos municipios coinciden en pedir que cada vecino limpie su acequia y revise techos y membranas. El Estado pone la máquina y el vecino la escoba: la sociedad perfecta, siempre que no llueva el mismo día que pasa el camión de la basura.
