El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró USD 101 millones en la última jornada informada y completó doce ruedas consecutivas con saldo comprador. Las adquisiciones acumuladas desde enero alcanzaron USD 15.301 millones.
En octubre, la entidad que preside Santiago Bausili lleva comprados USD 733 millones. El monto supera los USD 473 millones de septiembre y se acerca a los USD 768 millones registrados en agosto.
El equipo económico aspira a alcanzar compras por USD 20.000 millones durante el año. Busca fortalecer el respaldo para enfrentar eventuales presiones cambiarias durante las elecciones presidenciales de 2027 y atender compromisos de deuda.
Las compras de la última rueda convivieron con una caída de USD 117 millones en las reservas internacionales brutas, que cerraron en USD 49.722 millones. El saldo reúne el efecto de las operaciones que modifican los activos externos de la entidad.
Qué integra la «bazuca» anunciada por Milei
El presidente Javier Milei presentó durante Argentina Week París una estimación de USD 75.000 millones de respaldo potencial. La cuenta incluye USD 20.000 millones en compras de reservas desde las elecciones de 2025, USD 20.000 millones de un swap con Estados Unidos y otros USD 20.000 millones de un mecanismo similar con China.
Los USD 15.000 millones restantes corresponden a una capacidad de intervención mediante contratos de dólar futuro. La utilización de los swaps depende de condiciones políticas y operativas, mientras las operaciones de futuros están sujetas a los límites del acuerdo con el FMI.
El programa monetario del BCRA para 2026 contempló compras por USD 10.000 millones en su escenario base y hasta USD 17.000 millones con una mayor demanda de dinero. Ambos escenarios quedaron sujetos a la oferta de divisas.
Ese programa también vinculó la acumulación de reservas con el acceso del Tesoro al financiamiento internacional para refinanciar sus vencimientos. La estrategia continúa una política que tuvo jornadas de compras de hasta USD 532 millones.
El dólar mantuvo movimientos acotados
El dólar mayorista subió 50 centavos y cerró en $1.513, con operaciones por USD 580,4 millones en el segmento de contado. En octubre acumula una baja de seis pesos, equivalente al 0,4%.
El techo de la banda cambiaria quedó en $1.934,07, a $421,07 de la cotización mayorista. El mercado mantuvo movimientos reducidos, después de otras jornadas en las que las reservas y las cotizaciones mostraron variaciones diferentes.
En el Banco Nación, el dólar al público se mantuvo en $1.535 para la venta. El blue cerró en $1.550, sin cambios, tras alcanzar $1.555 durante las primeras operaciones.
El Banco Central compró USD 101 millones y completó doce jornadas consecutivas con saldo positivo. Las adquisiciones acumulan USD 733 millones en octubre y USD 15.301 millones en el año. El Gobierno busca ampliar el respaldo cambiario para 2027, mientras las reservas brutas bajaron USD 117 millones y cerraron en USD 49.722 millones.
El Banco Central compró USD 101 millones, pero las reservas brutas bajaron USD 117 millones. La jornada dejó una escena muy argentina: entra plata por una puerta y el saldo final exige mirar todas las demás. Comprar dólares es una buena noticia; conseguir que permanezcan en el balance merece una celebración aparte, preferentemente después de revisar los vencimientos.
La entidad que conduce Santiago Bausili lleva doce jornadas consecutivas comprando y acumula USD 733 millones en octubre, por encima de los USD 473 millones de septiembre. El equipo económico aspira a llegar a USD 20.000 millones durante el año y preparar respaldo para las elecciones de 2027. La campaña todavía queda lejos, pero el dólar ya tiene reservado un lugar en primera fila.
El presidente Javier Milei llamó «bazuca» a un respaldo potencial de USD 75.000 millones que combina compras de reservas, swaps con Estados Unidos y China, y operaciones de dólar futuro. La presentación tiene potencia de película de acción, aunque cada herramienta viene con condiciones distintas. Es una caja de herramientas anunciada como si todo lo que contiene pudiera enchufarse al mismo tiempo.
Los swaps requieren condiciones para su utilización y los futuros tienen límites dentro del acuerdo con el FMI. Además, el propio programa del Central vincula la acumulación de reservas con la posibilidad de refinanciar los vencimientos del Tesoro. Hasta la «bazuca» depende de que alguien atienda en la ventanilla: la épica financiera también lleva documentación.
Mientras tanto, el dólar mayorista cerró en $1.513, el Banco Nación mantuvo la venta en $1.535 y el blue terminó en $1.550. La calma permite comprar y merece reconocimiento, aunque el Gobierno ya la está proyectando sobre un calendario electoral que todavía tiene muchas hojas. En la política cambiaria argentina, el nombre del arsenal se anuncia rápido; la munición se cuenta al cierre.