Estudiantes de La Plata y Flamengo empataron 0-0 el jueves 15 de octubre en el estadio UNO – Jorge Luis Hirschi, en el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores. La serie quedó abierta y se definirá la semana próxima en Río de Janeiro.
Cómo fue el partido
Según informaron medios deportivos, el equipo dirigido por Alexander Medina mereció más: incomodó varias veces al arquero Agustín Rossi, pero le faltó precisión en el último toque. Del otro lado, el uruguayo Fernando Muslera casi no tuvo trabajo, porque Flamengo, el campeón vigente, apenas llegó al área local.
El partido tuvo su polémica en el segundo tiempo, por un fuerte golpe de Lucas Paquetá a Santiago Piovi. El árbitro paraguayo Juan Gabriel Benítez lo sancionó solo con tarjeta amarilla, mientras los hinchas de Estudiantes reclamaban la expulsión.
La revancha
La serie se define el jueves 22 de octubre a las 21.30 en el estadio Maracaná. Se jugará con el primer finalista ya conocido, que saldrá del cruce entre Fluminense y Palmeiras. Como en la ida no hubo goles, cualquier triunfo le da el pase a la final a quien lo consiga, y un empate lleva la serie a los penales.
Estudiantes llegó a esta instancia tras eliminar a Corinthians en los cuartos de final. El club platense ganó la Copa Libertadores cuatro veces (1968, 1969, 1970 y 2009) y busca volver a una final continental.
Estudiantes de La Plata y Flamengo empataron 0-0 el jueves 15 de octubre en el estadio UNO – Jorge Luis Hirschi, por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores. El Pincha fue más, pero no encontró el gol. La serie se define el jueves 22 en el Maracaná, con el primer finalista ya conocido.
0-0 en La Plata, fuegos artificiales y una semifinal que sigue abierta. Estudiantes recibió a Flamengo con un estadio que ardía y jugó como para ganar. Le faltó lo único que no se compra en ninguna tribuna: el gol.
El Pincha incomodó a Agustín Rossi, el arquero de Flamengo, mientras Fernando Muslera miró el partido casi desde la platea. El Mengao, el campeón vigente, casi no pisó el área. Ganar sin hacer goles todavía no está en el reglamento de la CONMEBOL, aunque a veces lo parezca. Merecer no suma puntos: lo sabe cualquier hincha que alguna vez salió de la cancha maldiciendo al palo.
La polémica llegó en el segundo tiempo: Lucas Paquetá le dio un golpe terrible a Santiago Piovi y el árbitro paraguayo Juan Gabriel Benítez le mostró solo la amarilla. Media La Plata pidió la roja. La otra media también, pero más fuerte. El VAR, que todo lo ve, esta vez miró para otro lado, como el que no saluda en el ascensor.
Ahora el Pincha tiene que ir al Maracaná el jueves 22. Ir a Río a buscar un resultado es una tradición argentina, como ir a Brasil de vacaciones y volver con la tarjeta temblando: uno sabe que va a ser difícil, pero va igual.
La revancha se juega sabiendo quién es el primer finalista, que saldrá de Fluminense y Palmeiras. Estudiantes ya ganó cuatro Libertadores. Si quiere la quinta, en el Maracaná va a necesitar lo que le faltó en La Plata: un gol, aunque sea de rebote.
