OpenAI anunció este jueves 15 de octubre una actualización de la extensión de ChatGPT para Chrome que le permite al asistente trabajar con las pestañas abiertas del navegador. En un modo puede recorrerlas para reunir información; en otro, puede controlarlas para hacer tareas como enviar mensajes, completar formularios o descargar archivos. «Estamos llevando el poder del uso de la computadora a cualquiera que use Chrome», señaló la empresa en el anuncio oficial de ChatGPT en X.
Dos modos: Chat y Work
En el modo Chat, ChatGPT puede mirar las pestañas abiertas y juntar datos de todas ellas. En el video del anuncio, el asistente revisa siete opciones de sillones abiertas en distintas tiendas y arma una lista con sus tres favoritas, con medidas y características, sin que haga falta copiar y pegar enlaces.
A few big upgrades for Chrome users today! We’re bringing the power of computer use to anyone who uses Chrome.
— ChatGPT (@ChatGPT) October 15, 2026
First up: ChatGPT can now use your tabs in Chrome to make answers more useful and get things done for you.
If you’re in Chat, it can look across your open tabs and… pic.twitter.com/c99ZSugDcI
En el modo Work, ChatGPT puede tomar el control de las pestañas para hacer cosas: mandar mensajes, llenar formularios, descargar archivos y hasta agrupar y ordenar la pila de pestañas abiertas, según el anuncio.
En la ficha oficial de la extensión en Chrome Web Store, OpenAI asegura que ChatGPT trabaja «en segundo plano, sin tomar nunca el control de la sesión de navegación activa», y que siempre pedirá permiso antes de consultar el historial y antes de descargar o subir archivos. Entre los usos que menciona están resumir cualquier pestaña, investigar en sitios web, incluidos aquellos en los que ya hay una sesión iniciada, cargar datos en sistemas y organizar pestañas.
Quiénes pueden usarla
La extensión figura con más de siete millones de usuarios en Chrome Web Store y, según la ficha, también es compatible con otros navegadores basados en Chromium, como Microsoft Edge, Brave y Opera. Para usarla hay que instalarla y abrirla desde el ícono de ChatGPT.
De acuerdo con medios especializados, la actualización llega a cuentas gratuitas y pagas, aunque el modo Work requiere como mínimo una suscripción Plus. La novedad aparece después de que OpenAI cerrara su navegador propio, ChatGPT Atlas, y trasladara esas funciones a la extensión.
Como el asistente opera dentro del navegador habitual, puede actuar en cuentas donde la sesión ya está abierta, como el correo o las redes sociales, por lo que conviene revisar qué permisos se le otorgan antes de encargarle tareas.
OpenAI actualizó este jueves 15 de octubre la extensión de ChatGPT para Chrome: ahora el asistente puede revisar las pestañas abiertas del navegador para reunir información y, en el modo Work, controlarlas para enviar mensajes, completar formularios, descargar archivos y ordenar el desorden de pestañas.
ChatGPT ahora puede mirar todas las pestañas abiertas de Chrome. Por fin alguien va a entender por qué hay veintitrés abiertas desde marzo, entre un formulario a medio llenar, una receta de empanadas y tres sillones que nadie va a comprar. Es como invitar a la suegra a ordenar el placard: ayuda, pero ve todo.
En el modo Chat, el asistente recorre las pestañas y junta información. En el video del anuncio compara siete sillones y elige tres. En la Argentina eso tiene nombre: es la tía que entra a la mueblería, toca todo, pregunta precios y se va diciendo «lo voy a pensar».
En el modo Work la cosa se pone seria: ChatGPT puede llenar formularios, mandar mensajes y bajar archivos. Si logra completar un formulario de cualquier repartición pública sin que la página se caiga a la mitad, habrá que darle la ciudadanía honoraria y un turno preferencial en el registro automotor.
OpenAI promete que trabaja en segundo plano, sin quitarle el control de la navegación a nadie, y que pide permiso antes de revisar el historial o descargar archivos. Pedir permiso antes de meterse en el historial ajeno es un nivel de educación que muchos novios todavía no alcanzaron.
La ficha de la extensión aclara que funciona también en sitios donde ya hay sesión iniciada. O sea, el robot entra con las llaves de la casa puestas. Antes, el mayor riesgo de dejar la compu abierta era que un primo publicara un estado en nombre del dueño; ahora el primo viene con inteligencia artificial.
Según la información que circula, el modo que hace trámites pide al menos la suscripción paga. Lógico: en este país, todo el que hace trámites por otro cobra, desde el gestor de la esquina hasta el cuñado que «tiene un conocido en la municipalidad».
El navegador propio de OpenAI ya fue cerrado y la empresa se mudó a Chrome, como el inquilino que deja el departamento propio para volver a la casa de los viejos porque ahí está la heladera llena. Siete millones de usuarios ya lo tienen instalado. La pestaña de la receta de empanadas, igual, sigue sin cerrarse.
