La Corte de Justicia de San Juan supervisó las obras de Flagrancia, que atraviesan su etapa final. La intervención comprende refacciones en las oficinas del Colegio de Jueces y tiene como fecha prevista de terminación fines de octubre.
La recorrida estuvo encabezada por el presidente del tribunal, Daniel Olivares Yapur, y el ministro Juan José Victoria. También participó Pablo Farina, presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial.
Las autoridades fueron recibidas por Carlos Güeglio, supervisor general de las Oficinas Judiciales del Fuero Penal, y Eduardo Serrate, director de Servicios Generales. Ambos acompañaron la visita a las instalaciones donde funciona el Sistema Especial de Flagrancia.
Qué cambios incluye la intervención
Los trabajos incorporan un despacho exclusivo para un quinto magistrado, cuya asistencia es eventual e itinerante. Ese espacio forma parte de las modificaciones destinadas a mejorar las oficinas del Colegio de Jueces.
También se proyectó un despacho adicional para la Defensoría. La intervención es parcial y comprende, además, una pintura general de todo el edificio, que ya fue ejecutada.
Durante la visita, la comitiva conversó con jueces, funcionarios y agentes que trabajan en el lugar. Las autoridades revisaron el desarrollo de las tareas y las mejoras previstas para los espacios de trabajo.
Según el comunicado del Poder Judicial publicado el jueves 15 de octubre, la obra tiene un plazo de ejecución de 90 días. La finalización está prevista para fines de ese mes.
La Corte de Justicia supervisó las últimas refacciones del edificio de Flagrancia en San Juan. Los trabajos incluyen un despacho para un quinto juez itinerante, mejoras en las oficinas y pintura general. También se proyectó un espacio adicional para la Defensoría. El plazo de obra es de 90 días y su finalización está prevista para fines de octubre.
El quinto juez de Flagrancia tendrá despacho exclusivo, aunque su presencia sea itinerante. La arquitectura judicial resolvió una discusión que en cualquier casa termina con alguien señalando el cuarto del fondo: dónde acomodar al que viene de vez en cuando. Acá la respuesta tiene paredes propias y una recorrida de la Corte para supervisar cómo queda.
Daniel Olivares Yapur y Juan José Victoria visitaron el edificio junto con Pablo Farina, presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios. Los recibieron Carlos Güeglio y Eduardo Serrate para revisar las últimas tareas. Una comitiva con semejante cantidad de cargos convierte cualquier pregunta sobre una pared en una reunión donde hasta el rodillo parece necesitar tratamiento de señor.
Las mejoras incluyen las oficinas del Colegio de Jueces y un despacho adicional proyectado para la Defensoría. Que haya lugares adecuados para trabajar es una buena noticia, incluso cuando viene envuelta en ese idioma institucional que llama «optimización edilicia» a lo que en la ferretería se conversa apoyado en el mostrador. El enduido también puede hacer carrera administrativa.
La pintura general del edificio ya fue ejecutada y las autoridades conversaron con magistrados, funcionarios y agentes sobre el avance de las tareas. Es la versión judicial de recorrer la casa después de una refacción: mirar los ambientes, escuchar a quienes los usan y comprobar que el entusiasmo por el resultado no se lleve puesto algún detalle. Hasta la solemnidad necesita dejar secar.
El plazo previsto es de 90 días y la terminación está anunciada para fines de octubre. A Flagrancia le toca ahora una cuenta regresiva bastante concreta, con despachos y pintura en lugar de fórmulas ceremoniales. La obra tendrá su momento de verdad cuando el calendario deje de ser parte del anuncio y pase a ser fecha de entrega: el almanaque no admite una segunda mano.
