El Ministerio de Economía de la Nación aprobó un modelo de convenio para que el Metrotranvía de Mendoza utilice terrenos ferroviarios nacionales y avance con su ampliación hacia el Aeropuerto Internacional Gobernador Francisco Gabrielli. La medida se publicó el jueves 15 de octubre y establece obligaciones técnicas y económicas para la Provincia.
La Resolución 1807/2026, firmada el martes 13 de octubre, comprende los sectores Mendoza Central-Panquehua y Panquehua-Espejo. El acuerdo deberá ser suscripto por Mendoza, la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM), Belgrano Cargas, ADIF y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).
El uso de esos espacios será gratuito y quedará sujeto a las condiciones previstas para cada tramo. El marco aprobado abarca la continuidad del servicio y las obras de ampliación hacia el aeropuerto y hacia calle Almirante Brown, en Luján de Cuyo.
Qué exige la extensión hacia el aeropuerto
Para utilizar el sector Panquehua-Espejo, Mendoza deberá delimitar las instalaciones del Metrotranvía y las destinadas a trenes de carga. También tendrá que presentar un proyecto ejecutivo para resolver el cruce con el ramal SM28 de la Línea San Martín, cerca de la estación Espejo.
Ese proyecto necesitará la aprobación de Belgrano Cargas y la CNRT, además del visado técnico de ADIF. Entre las exigencias aparecen sensores para detectar formaciones y un nuevo campamento de vías en Espejo para el personal de Belgrano Cargas.
En el cruzamiento, los trenes ferroviarios tendrán prioridad y el Metrotranvía circulará a un máximo de 15 kilómetros por hora. La solución prevista incluye detección automática y dispositivos capaces de interrumpir la alimentación eléctrica de sectores de la catenaria para impedir el avance del tranvía ante una interferencia.
La Provincia deberá instalar la señalización, adecuar las vías y establecer procedimientos ante fallas. La solución técnica prevista es provisoria y los mecanismos definitivos deberán recibir la aprobación de los organismos ferroviarios competentes.
Quién paga las obras y qué plazos establece el acuerdo
Mendoza asumirá los costos de las obras y su mantenimiento. Esto incluye los sistemas de seguridad, las adecuaciones de infraestructura y la separación física de sectores cuando resulte necesaria. La Provincia y la STM también responderán por los daños derivados de los trabajos o de la operación del servicio.
Desde la firma del convenio, la STM tendrá hasta 90 días para presentar los planos que identifiquen las superficies necesarias. La delimitación deberá preservar el mayor espacio posible para la actividad ferroviaria de cargas y será acordada con Belgrano Cargas y ADIF.
Los sectores delimitados quedarán bajo administración de ADIF, mientras Mendoza asumirá su custodia y conservación. El modelo establece una vigencia de diez años, con renovaciones automáticas por períodos iguales y posibilidad de rescisión unilateral con un aviso de al menos 90 días.
Para el sector sujeto al proceso de privatización de Belgrano Cargas, la Provincia deberá acordar una solución técnica definitiva con el eventual adjudicatario. La Secretaría de Transporte nacional quedó encargada de suscribir el convenio aprobado.
Nación aprobó el jueves 15 de octubre un convenio para ampliar el Metrotranvía de Mendoza hacia el aeropuerto. El acuerdo prevé el uso gratuito de terrenos ferroviarios nacionales y exige obras de seguridad para compartir sectores con trenes de carga. Mendoza deberá financiar las intervenciones y el mantenimiento.
El Metrotranvía de Mendoza sumó un permiso para avanzar hacia el aeropuerto. Nación aprobó el modelo de convenio para utilizar terrenos ferroviarios gratuitos, una buena noticia para la ampliación del transporte público y para esa especialidad argentina que consiste en lograr que una obra y sus papeles viajen finalmente en la misma dirección.
El acuerdo deberá reunir al Gobierno provincial, la Sociedad de Transporte de Mendoza, Belgrano Cargas, ADIF y la CNRT. La coordinación tiene razones concretas: el tranvía y los trenes de carga compartirán sectores y necesitan límites, señales y protocolos; hasta para separar las vías hubo que juntar una mesa bastante concurrida.
La palabra gratuita corresponde al uso de los terrenos, mientras Mendoza deberá pagar las obras, los dispositivos de seguridad, las adecuaciones y el mantenimiento. Nación pone el espacio y la Provincia asume la cuenta completa de hacerlo funcionar: una invitación a ocupar la casa que viene acompañada por el presupuesto del electricista, el albañil y el encargado.
En el cruce próximo a la estación Espejo, los trenes tendrán prioridad y el Metrotranvía podrá circular a un máximo de 15 kilómetros por hora. Habrá detección automática de formaciones y mecanismos para cortar la electricidad de la catenaria cuando corresponda: la convivencia ferroviaria tendrá bastante más respaldo que el clásico gesto de pasar con la mano.
Después de la firma, la STM dispondrá de hasta 90 días para presentar los planos de los espacios necesarios, y el convenio tendrá diez años de vigencia con renovaciones automáticas. La extensión al aeropuerto suma así un paso administrativo concreto; antes de transportar valijas, el Metrotranvía tiene que conseguir que todo su equipaje de planos, permisos y responsabilidades entre en el mismo vagón.
