En un comunicado publicado el martes 13 de octubre, Gendarmería Nacional informó que una patrulla del Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 26 «Barreal» encontró las piezas. Los fragmentos estaban sobre una ladera de los Altos Valles Cordilleranos, en Calingasta, cerca de la Cordillera de Ansilta.

Gendarmería consignó una altitud de 2.971 metros sobre el nivel del mar. Según informaron medios locales, también circuló la cifra de 2.791 metros; el comunicado oficial consigna 2.971.

La cercanía con la Cordillera de Ansilta describe una ubicación, pero no confirma que las piezas pertenezcan a esa cultura ni que sean prehispánicas.

Quién intervino y qué se sabe del origen

Gendarmería informó que dio intervención a la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan. Según el comunicado, la dependencia brindó orientaciones y medidas de rigor para el caso.

La página oficial de la Dirección de Patrimonio Cultural explica que su misión incluye conservar, proteger y preservar el patrimonio provincial. También publica el teléfono 0264 4211790 y el correo [email protected] como datos de contacto.

El comunicado no precisa quién realizará la evaluación para determinar la antigüedad y la procedencia cultural. La intervención de Patrimonio confirma su participación, pero no que tenga asignado ese estudio.

Qué establece la ley y qué antecedente tiene la zona

El artículo 40 de la Ley Nacional 25.743 establece que quien encuentre materiales arqueológicos de manera casual debe denunciarlos y entregarlos de inmediato al organismo competente. Si no puede hacerlo, debe acudir a la autoridad policial más cercana.

Como antecedente regional, la UNSJ informa que en 1969 investigadores del entonces Museo Arqueológico realizaron las primeras investigaciones arqueológicas en las grutas de Los Morrillos de Ansilta.