Lo dijo en un mensaje a los franceses emitido este domingo 18 de octubre a las 20, después de los disturbios del sábado 17 en varias ciudades del país.
Qué dijo sobre los disturbios
Macron describió los hechos del sábado como ataques, saqueos e incendios. Dijo que hubo edificios públicos y comercios atacados, y que algunos fueron destruidos. Afirmó que quienes destruyeron deberán pagar y quienes saquearon, reembolsar.
Mencionó el incendio del ayuntamiento de Limoges, el ataque a la oficina de turismo de Lyon, el ingreso a la alcaldía de Marsella y el ataque a la residencia del prefecto en Burdeos. Informó que varios cientos de policías y gendarmes resultaron heridos.
Atribuyó la violencia a grupos de extrema izquierda junto con delincuentes. Esa fue la caracterización del presidente en el discurso. Al mismo tiempo dijo que varios cientos de miles de personas se manifestaron con reclamos legítimos, entre ellos el costo de vida y el precio de los combustibles. También reconoció inquietudes de estudiantes de escuelas y universidades sobre sus condiciones de vida y de estudio, y sobre su futuro.
Qué anunció para los próximos días
Macron anunció que las investigaciones se harán con rapidez. Dijo que el ministro de Justicia pidió la mayor firmeza a los fiscales y que él solicitó al Gobierno revisar la inteligencia y la anticipación policial.
El lunes 19 de octubre, según anunció, el primer ministro presidirá una célula de crisis para movilizar ayudas rápidas y acompañar a los comerciantes y a otros afectados. En los próximos días, el primer ministro reunirá a partidos y a organizaciones profesionales y sindicales.
También dijo que estudiantes, docentes, representantes sindicales y patronales, autoridades locales y parlamentarios trabajarán con el Gobierno desde esta semana en propuestas concretas.
La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, anunció que el martes 20 de octubre propondrá crear una comisión de investigación sobre los disturbios, la actuación de los grupos violentos y la estrategia de mantenimiento del orden.
Emmanuel Macron dijo este domingo 18 de octubre que quienes buscaron hacer caer la República deberán responder ante la Justicia. En un mensaje a los franceses afirmó que quienes destruyeron deberán pagar y quienes saquearon, reembolsar. Separó esa violencia de marchas que describió como legítimas y anunció una célula de crisis para el lunes 19 de octubre. La presidenta de la Asamblea, Yaël Braun-Pivet, propondrá el martes 20 una comisión de investigación.
Pagar, reembolsar y responder ante la Justicia. Emmanuel Macron salió a la televisión el domingo 18 de octubre, después del sábado de incendios y saqueos, con un menú de tres verbos que suena a resumen de cuenta corriente. En la Argentina ya conocemos esa letra: el Estado anuncia firmeza con la misma seguridad con la que después arma una reunión.
El presidente francés habló de ataques, saqueos e incendios en varias ciudades. Nombró el incendio del ayuntamiento de Limoges, el ataque a la oficina de turismo de Lyon, el ingreso a la alcaldía de Marsella y el ataque a la residencia del prefecto en Burdeos. Según él, varios cientos de policías y gendarmes resultaron heridos. Para Macron, la violencia fue de grupos de extrema izquierda junto con delincuentes: esa es su caracterización, no una sentencia.
También dijo que varios cientos de miles se manifestaron con reclamos que consideró legítimos: el costo de vida, el precio de los combustibles y, entre estudiantes, las condiciones de estudio y el futuro. Traducido: la marcha entra en el discurso; el vidrio roto, a la caja. La diferencia la marcó él en el mensaje, con la misma frase en la que pidió que unos paguen y otros reembolsen.
El ministro de Justicia, según Macron, pidió la mayor firmeza a los fiscales, y el presidente encargó al Gobierno revisar la inteligencia y la anticipación policial. El lunes 19 el primer ministro preside una célula de crisis para movilizar ayudas a comerciantes y otros afectados. En los próximos días reúne a partidos, gremios y cámaras, y desde esta semana estudiantes, docentes, sindicatos, patronales, autoridades locales y parlamentarios trabajan propuestas con el Gobierno. Es el organigrama completo de una crisis, parecido a esos grupos de WhatsApp que se arman después del corte de luz y al rato ya tienen más administradores que luz.
El martes 20, Yaël Braun-Pivet propondrá en la Asamblea Nacional una comisión sobre los disturbios, los grupos violentos y la estrategia de mantenimiento del orden. Una comisión investiga. Una célula de crisis acompaña. Los fiscales, si la firmeza pedida se cumple, acusan. Tres escritorios para un sábado que ya pasó. Porque en estas crisis el verbo llega rápido y el reembolso, como el arreglo de la vereda, queda para la semana que viene.
