Los Azules solicitó una concesión de hasta 244 litros de agua por segundo para su futura operación de cobre en Calingasta. Ramiro Cascón, jefe de Soluciones Hídricas del proyecto, explicó que el uso promedio anual previsto es de 169 litros por segundo.
Las precisiones sobre el agua para Los Azules fueron difundidas el viernes 16 de octubre. El máximo solicitado contempla los períodos de mayor demanda, mientras que el promedio estimado considera las variaciones de uso durante el año.
Cómo funcionaría el circuito de reutilización
La compañía proyecta procesar el mineral mediante lixiviación, un método que consiste en aplicar soluciones por goteo sobre pilas de material triturado para recuperar el cobre. El diseño contempla reutilizar el agua dentro de un circuito cerrado.
Según Cascón, el proceso está previsto sin descarga de efluentes y requerirá reponer las pérdidas de agua, entre ellas las provocadas por evaporación. Para calcular esa reposición, la empresa utiliza modelos que incorporan temperaturas, precipitaciones y otras condiciones de alta montaña.
El abastecimiento hídrico integra la planificación de la futura operación. Entre las obras de infraestructura también figura una línea eléctrica de 122 kilómetros para abastecer a Los Azules.
La concesión y las iniciativas de riego en Calingasta
Cascón indicó que la empresa presentó información técnica y respondió consultas adicionales de Hidráulica. Según su explicación, la concesión todavía requiere la resolución final del Consejo de Hidráulica.
El responsable hídrico sostuvo que el caudal solicitado mantiene lo previsto en la evaluación ambiental del proyecto. También describió iniciativas de la compañía para mejorar el aprovechamiento del agua en la agricultura de Calingasta.
Entre ellas mencionó una unidad demostrativa con una escuela agrotécnica, equipada con sensores de humedad y sistemas de riego por goteo y microaspersión. La propuesta busca capacitar a estudiantes y acercar esas herramientas a productores del departamento.
Los Azules solicitó hasta 244 litros de agua por segundo para su futura operación de cobre en Calingasta. La empresa calcula un uso promedio anual de 169 litros por segundo y proyecta reutilizar el recurso mediante un circuito cerrado, con reposición por pérdidas como la evaporación. Según su responsable hídrico, la concesión espera la resolución final del Consejo de Hidráulica.
244 litros por segundo en el pedido y 169 en el promedio previsto. Los Azules presentó las cifras de agua para su futura operación de cobre en Calingasta, cada una con su correspondiente apellido: máximo solicitado y uso medio anual. El problema aparece cuando los números salen a circular y pierden las etiquetas, como las camperas en un cumpleaños infantil.
La empresa solicita un caudal que contemple los momentos de mayor demanda y calcula un promedio menor para el conjunto del año. Hasta ahí, la explicación de Ramiro Cascón, jefe de Soluciones Hídricas del proyecto. El promedio tiene esa elegancia matemática: acomoda los picos en una cifra prolija, aunque el permiso tiene que ocuparse también de los días menos fotogénicos de la planilla.
El diseño prevé aplicar soluciones por goteo sobre pilas de mineral triturado y reutilizar el agua dentro del proceso. Recircular tiene sentido: aprovechar otra vez un recurso merece más entusiasmo que estrenar un eslogan verde. Además, en San Juan, la palabra «agua» consigue algo que muchas campañas institucionales envidian: que una sobremesa entera deje de mirar el teléfono.
Según Cascón, el circuito está previsto sin descarga de efluentes, pero tendrá pérdidas por evaporación que deberán reponerse. Los modelos consideran temperaturas, precipitaciones y condiciones de alta montaña para calcular esa necesidad. La ingeniería puede diseñar el regreso del agua al proceso; convencerla de que no se evapore ya exigiría una negociación con el cielo, que suele atender sin turno y resolver sin expediente.
La compañía también plantea una unidad demostrativa con una escuela agrotécnica, sensores de humedad y sistemas de riego más precisos. Mientras tanto, según su responsable hídrico, la concesión aguarda la resolución final del Consejo de Hidráulica. Para recircular agua hace falta ingeniería; para autorizar su uso, el circuito todavía pasa por un escritorio.
