Dos hermanos detenidos en Chaco, de 19 y 22 años, son investigados por la presunta preparación de ataques contra establecimientos educativos. La causa comenzó con una alerta del FBI relacionada con consultas realizadas en ChatGPT y quedó a cargo de la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña.

Según la información judicial del caso, ambos cumplen arresto domiciliario por un plazo inicial de 30 días, con custodia. El fiscal Carlos Amad conduce la investigación, que incluye el análisis de dispositivos electrónicos y pericias psiquiátricas.

Gendarmería confirmó el operativo en un comunicado publicado el 13 de octubre. La fuerza informó que la advertencia internacional señalaba conversaciones sobre un posible ataque armado y permitió iniciar las tareas para identificar el domicilio.

Qué encontraron durante el allanamiento

Los efectivos secuestraron dos agendas con anotaciones que, según los investigadores, describían aspectos de la preparación de ataques. También encontraron diez elementos cortopunzantes y herramientas, un recipiente para combustible y un libro con simbología nazi.

El procedimiento incluyó el secuestro de $3.280.000, tres celulares, tres notebooks, una computadora de escritorio y dispositivos de almacenamiento. No se encontraron armas de fuego ni explosivos, de acuerdo con la información judicial conocida.

Las fuentes judiciales señalaron que las anotaciones incluían referencias a establecimientos educativos de Corrientes. También aclararon que la universidad mencionada en las primeras versiones del caso no figuraba entre los objetivos identificados en el expediente.

La explicación de la defensa y los próximos peritajes

El abogado Cristian Arana sostuvo que uno de los hermanos utilizó la computadora del otro. Según su versión, había conocido un episodio similar y quería comprobar si las consultas relacionadas con ataques generaban una intervención de las autoridades estadounidenses.

«Quiso saber si era verdad que venía el FBI», afirmó el defensor. La explicación forma parte de la posición de la defensa, mientras la Fiscalía examina las conversaciones y el contenido de las agendas.

En septiembre también se conoció una investigación en Quilmes iniciada por una alerta del FBI sobre un posible ataque escolar. En la causa de Chaco, los próximos pasos incluyen los peritajes informáticos y las evaluaciones psiquiátricas dispuestas para ambos hermanos.