El Concejo había aprobado la ordenanza por 7 votos contra 6 el 1 de octubre. Frey la vetó el 2 de octubre. El 15 de octubre el intento de anular ese veto quedó en 7 a favor y 5 en contra, por debajo de los nueve votos que hacían falta, según informaron medios locales. La ordenanza no entró en vigor.
Qué dice el aviso de la NHTSA
El 31 de julio, la NHTSA publicó un aviso para recibir comentarios mientras prepara una guía actualizada sobre vehículos automatizados.
El aviso aclara que esa guía no será jurídicamente vinculante y que seguirla será voluntario. No fija una obligación nacional de llevar un monitor humano ni un tope federal de flota.
El plazo para enviar comentarios sigue abierto hasta el 31 de julio de 2027.
Qué propone el proyecto de Washington
En Washington D. C., el proyecto B26-0684, presentado el 1 de mayo, propone un sistema de permisos para el transporte comercial con vehículos autónomos. El Comité de Transporte y Medio Ambiente celebró una audiencia pública el 13 de julio. Es un proyecto del distrito.
El texto propone limitar a 200 los vehículos comerciales de cada operador hasta el 1 de enero de 2028. Luego, el operador podría ampliar la flota si el Departamento de Transporte de la ciudad aprueba un plan. También habilita operaciones sin conductor a bordo y no pide un monitor humano en cada robotaxi.
Además, el proyecto prevé un plan de interacción con bomberos, policía y personal de emergencias. Y fija un cargo de 15 centavos por milla recorrida por los operadores comerciales.
El Concejo de Minneapolis no reunió el 15 de octubre los nueve votos para anular el veto del alcalde Jacob Frey a una ordenanza sobre robotaxis. El intento quedó 7 a 5 y la norma no entró en vigor. La NHTSA, el 31 de julio, abrió comentarios para una guía voluntaria que no es vinculante. En Washington, un proyecto propone limitar a 200 los vehículos de cada operador hasta el 1 de enero de 2028.
El veto quedó firme: 7 a 5 no alcanza cuando hacen falta nueve. Jacob Frey vetó el 2 de octubre la ordenanza de Minneapolis que pedía un monitor humano en cada robotaxi, y el 15 el Concejo no la revivió. Es como llegar a la parrilla con el carbón contado y que falten dos invitados para prender el fuego: la mayoría estaba, el asado no.
La ordenanza había salido 7 a 6 el 1 de octubre. Al día siguiente llegó el veto. Según informaron medios locales, la norma no entró en vigor. La mayoría alcanzó para aprobarla, pero no para devolverla a la calle.
En el papel federal la cosa es más suave y más larga. El 31 de julio la NHTSA publicó un aviso para actualizar la guía de vehículos automatizados y dejó escrito que seguirla será voluntario: no ata a un monitor humano ni a un tope de flota para todo el país. Los comentarios pueden entrar hasta el 31 de julio de 2027. Un año de sugerencias para un texto que se puede no cumplir tiene una paciencia superior a la necesaria para renovar el registro de conducir.
Washington D. C. juega otro partido, y en cancha propia. El proyecto B26-0684, presentado el 1 de mayo, arma un sistema de permisos para el transporte comercial autónomo. Hubo audiencia del Comité de Transporte y Medio Ambiente el 13 de julio. Propone 200 vehículos comerciales por operador hasta el 1 de enero de 2028 y, después, un plan que tiene que gustarle al Departamento de Transporte de la ciudad. El texto habilita viajes sin conductor a bordo. El monitor humano, en ese proyecto, no viene de serie.
El mismo proyecto pide un plan de interacción con bomberos, policía y personal de emergencias, y un cargo de 15 centavos por milla para los operadores comerciales. Quince centavos la milla es el peaje más tímido que se haya animado a escribir un concejo: alcanza para discutir, no para asustar a una flota.
Guía voluntaria con comentarios abiertos un año, ordenanza vetada que no nació, y un tope de 200 que sigue siendo proyecto. En el país de los autos que se manejan solos, la parte que todavía frena con el pie sigue siendo el voto.
