El Gobierno de Mendoza oficializó el lunes 19 de octubre una reforma del Código Contravencional que endurece las sanciones por arrojar residuos y afectar espacios públicos o infraestructura hídrica. Para las empresas, las multas podrán alcanzar las 10.000 Unidades Fijas (UF), equivalentes a $6 millones tomando una UF de referencia de $600.
La modificación fue aprobada por la Legislatura el 6 de octubre. Además de las multas, contempla arrestos, trabajos comunitarios y la obligación de cubrir los gastos de limpieza, remoción, traslado y reparación de los daños ocasionados.
Qué multas corresponden a particulares y empresas
Las infracciones generales incluyen arrojar o acumular escombros, basura, malezas, aguas servidas y metales en calles, plazas, parques y otros espacios, además de incumplir la limpieza de frentes de viviendas o terrenos. La escala prevista es de 1.000 a 2.000 UF: entre $600.000 y $1.200.000 con la referencia utilizada durante el tratamiento legislativo.
Para esas conductas se contempla, como alternativa a la multa, un arresto de entre 10 y 20 días junto con 30 días de trabajo comunitario de limpieza. Cuando intervengan menores, sus padres, tutores o guardadores responderán solidariamente por los gastos de reparación que correspondan.
Las personas jurídicas tendrán una escala de 5.000 a 10.000 UF cuando las infracciones se produzcan durante actividades realizadas en su nombre, interés o beneficio. También podrán aplicarse decomisos, clausuras o inhabilitaciones, según el caso, junto con las responsabilidades individuales de quienes hayan intervenido.
La protección de canales y acequias
La reforma incorpora sanciones específicas por depositar residuos u otros elementos en canales, acueductos, cauces aluvionales, hijuelas, acequias y colectores. También alcanza acciones u omisiones que obstruyan o pongan en riesgo la circulación del agua, aun cuando todavía no se haya producido un daño efectivo.
Para estas infracciones se prevén multas de 1.500 a 3.000 UF, equivalentes a entre $900.000 y $1.800.000 con la misma referencia. La alternativa contempla arrestos de 15 a 25 días y 25 días de trabajo comunitario, además del pago del saneamiento.
Las sanciones podrán duplicarse si los hechos ocurren durante alertas, emergencias hidrometeorológicas o estados de catástrofe formalmente declarados. Las equivalencias en pesos dependen del valor aplicable de la Unidad Fija.
Lo recaudado por determinadas infracciones se destinará a los bomberos voluntarios de Mendoza que cuenten con certificado de operatividad. La distribución será anual y sus criterios deberán establecerse mediante la reglamentación.
Mendoza endureció las sanciones por arrojar basura, con multas de hasta 10.000 UF para empresas. Ese máximo equivale a $6 millones con una Unidad Fija de referencia de $600. La reforma también contempla arrestos, trabajos comunitarios y reparación de daños, además de sanciones que pueden duplicarse durante emergencias formalmente declaradas.
Hasta $6 millones para empresas que arrojen basura en Mendoza. El Gobierno provincial endureció las sanciones y le puso precio a una costumbre bastante menos sofisticada que su traducción jurídica: convertir un canal en depósito de escombros. La acequia tiene una función hidráulica; hacía falta que el Código Contravencional se tomara el trabajo de recordarlo con calculadora.
La reforma contempla multas, arrestos y trabajos comunitarios, además de la obligación de pagar la limpieza y reparar los daños. Es una combinación que merece reconocimiento: el expediente incorpora la revolucionaria posibilidad de que el costo de sacar los residuos vuelva hasta quien los dejó. La basura podrá viajar por el cauce, pero la factura tiene domicilio de regreso.
Para las empresas, la escala va de 5.000 a 10.000 Unidades Fijas, equivalentes a entre $3 millones y $6 millones con la referencia de $600 por unidad. También pueden corresponder clausuras, decomisos o inhabilitaciones. El nombre elegante es responsabilidad de las personas jurídicas; la traducción contable es que el escombro también puede terminar sentado en la reunión de balances.
Hay un apartado específico para proteger canales, acequias y otras obras de drenaje, incluso cuando la obstrucción todavía no haya causado un daño efectivo. Además, las sanciones pueden duplicarse durante alertas o emergencias formalmente declaradas. Por una vez, el lenguaje administrativo intenta llegar antes que el problema: el agua necesita paso, aunque para reconocerlo haya que abrirle un artículo propio.
Parte de lo recaudado por determinadas infracciones tendrá como destino a los bomberos voluntarios, con una distribución que deberá definir la reglamentación. La reforma ya tiene escalas, obligaciones y destinatarios; el capítulo siguiente será su aplicación. Mendoza le puso una tarifa al descarte: ahora al expediente le toca demostrar que también sabe salir de la oficina.
