El paso está en el anuncio de la Comisión Europea. Booking.com integra la lista de plataformas en línea de muy gran tamaño desde el 25 de abril de 2023. La empresa afirmó que colabora plenamente con la Comisión.
Qué va a examinar la Comisión
En el primer frente, la Comisión va a examinar si la empresa identificó y evaluó los riesgos de alojamientos inexistentes, suplantaciones de identidad y ofertas que no cumplen las reglas. También va a ver si tomó medidas eficaces, incluida la eliminación de anuncios fraudulentos. Ese tramo se vincula con los artículos 34 y 35 de la ley, sobre riesgos sistémicos.
El segundo frente es el phishing. La investigación revisará los riesgos ligados a cómo se comparten los datos de reservas y de huéspedes con los alojamientos, y al diseño y el funcionamiento del sistema de mensajes de Booking.com. También evaluará si hay garantías para impedir que esos datos se usen para pedir pagos fraudulentos.
El tercer frente es la publicidad paga. La Comisión verificará si los alojamientos que pagan comisiones más altas para mejorar su posición en los resultados están identificados con claridad como anuncios. También analizará si el usuario puede ver quién pagó cada aviso, por qué se lo muestran y cómo modificar las preferencias. El punto se apoya en el artículo 26, apartado 1, de la ley.
Qué recomienda Booking.com a quien reserva
En su página de confianza para viajeros, Booking.com recomienda no compartir datos de tarjetas por correo electrónico, teléfono, SMS o WhatsApp. Pide comprobar que cualquier transferencia coincida con la política de pago de la confirmación. Ante un mensaje dudoso, aconseja revisar la reserva antes de abrir enlaces y contactar a Atención al Cliente.
Si alguien abrió un enlace sospechoso o compartió información, la empresa aconseja contactar de inmediato a Atención al Cliente, cambiar la contraseña y activar la autenticación de dos factores. También pide avisar al banco o al proveedor de pago para consultar el bloqueo o el reemplazo de las tarjetas y revisar cargos no reconocidos.
Cómo sigue el expediente
La apertura siguió a una revisión preliminar de los informes de evaluación de riesgos de Booking.com de 2026 y de los tres años anteriores, de sus informes de transparencia y de las respuestas a solicitudes formales de información enviadas el 23 de septiembre de 2025 y el 26 de mayo. La Comisión anunció que seguirá reuniendo pruebas mediante solicitudes de información, entrevistas o inspecciones.
«La seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales para Booking.com», afirmó la empresa.
La Comisión Europea abrió el miércoles 21 de octubre una investigación formal a Booking.com por estafas, phishing y anuncios poco claros. Va a revisar alojamientos inexistentes, el uso de datos de reservas y si los avisos pagos se identifican como tales. La apertura no prueba una infracción. Booking.com dijo que colabora y pide no pasar datos de tarjeta por mensaje.
Un expediente formal y ninguna infracción declarada. La Comisión Europea abrió el miércoles 21 de octubre una investigación para ver si Booking.com cumplió la Ley de Servicios Digitales frente a estafas, phishing y avisos pagos poco claros. Abrir el procedimiento no es condenar a nadie: es el momento en que el papel deja la bandeja y pasa a tener número, como un trámite municipal que por fin sale de «en análisis».
El primer frente es el clásico de las vacaciones: la pieza que en la foto brilla y en la llegada no aparece. La Comisión va a examinar si la empresa midió el riesgo de ofertas inexistentes, de suplantaciones y de anuncios que no cumplen, y si eliminó los fraudulentos. Booking.com es plataforma de muy gran tamaño desde el 25 de abril de 2023. A esa escala, mirar para otro lado ya no entra como política de seguridad.
El segundo frente mete la mano en los datos de la reserva, del huésped y en el sistema de mensajes. Ahí un pedido de plata puede disfrazarse de nota del hotel. La Comisión quiere garantías para que esa información no termine en un pago que la confirmación nunca pidió. Reservar no debería parecerse a contestar el mensaje del grupo de WhatsApp que pide una seña y después se borra.
El tercero es de góndola: quien paga una comisión más alta para subir en los resultados tiene que figurar como anuncio. También se va a mirar si el usuario ve quién pagó, por qué se lo muestran y cómo cambia las preferencias. Si el aviso se mezcla con el resultado común, la transparencia queda al nivel del cartel de oferta escrito con la misma letra que el precio.
La empresa dice que colabora plenamente y que la seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades. En su página para viajeros pide no mandar la tarjeta por correo, teléfono, SMS o WhatsApp, y cotejar cualquier transferencia con la confirmación. Si el enlace ya se abrió, el consejo es avisar a Atención al Cliente, cambiar la clave, activar el doble factor y hablar con el banco.
Hasta acá se llegó después de leer informes de riesgo de 2026 y de los tres años previos, informes de transparencia y respuestas del 23 de septiembre de 2025 y del 26 de mayo. Ahora vienen más pedidos, entrevistas o inspecciones. Porque «estamos reuniendo pruebas» puede durar más que el fin de semana que uno quería reservar.
