Gustavo Fernando Olguín Núñez, de 57 años, fue condenado a prisión perpetua el miércoles 21 de octubre por matar a su padre en Guaymallén, Mendoza. Reconoció su responsabilidad durante un juicio abreviado por el homicidio ocurrido en agosto de 2025.

El juez Ramiro Salinas, del Tribunal Penal Colegiado N.º 2, homologó el acuerdo alcanzado entre la defensa y la fiscal de Homicidios Andrea Lazo. La condena corresponde al delito de homicidio agravado por el vínculo.

La pericia que cambió la investigación

La causa comenzó con una hipótesis que no contemplaba la intervención de terceros. Sin embargo, el Cuerpo Médico Forense detectó un traumatismo de cráneo con fractura, lo que llevó a investigar una posible agresión.

La fiscalía dispuso entonces una nueva inspección de la vivienda. Durante ese procedimiento, Policía Científica encontró dos fragmentos de madera con manchas de sangre que, según la hipótesis investigativa, habían sido utilizados en el ataque.

Los elementos reunidos orientaron la investigación hacia el hijo de la víctima. Olguín Núñez fue detenido días después durante un allanamiento en su domicilio de Guaymallén.

La reconstrucción fiscal

La fiscalía ubicó el crimen entre las 20 del lunes 18 y las 11 del martes 19 de agosto de 2025. Según esa reconstrucción, Olguín Núñez ingresó a la casa de su padre, en calle Pedro del Castillo, y lo atacó a golpes.

Después se presentó en la Comisaría Novena para comunicar que había encontrado a su padre sin vida. Para los investigadores, esa denuncia buscaba desviar la pesquisa y presentar el fallecimiento como una muerte por causas naturales.

El reconocimiento de responsabilidad y la homologación judicial permitieron resolver el proceso mediante un juicio abreviado, sin realizar el debate ante un jurado popular.