El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerrará este lunes su campaña para las elecciones legislativas de medio término con un discurso en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington. La actividad se desarrollará en la víspera de los comicios del martes, en los que los demócratas intentarán recuperar el control de al menos una de las cámaras del Congreso.

Según un alto funcionario de la Casa Blanca, el mandatario centrará su intervención en las políticas impulsadas por su administración y por los republicanos en el Congreso desde el comienzo de su segundo mandato.

El acto también pondrá en primer plano los proyectos de renovación que Trump promovió en la capital estadounidense, particularmente las obras realizadas en el estanque reflectante del monumento.

La decisión de finalizar la campaña en Washington, en lugar de realizar una nueva visita a estados considerados relevantes para la movilización electoral, otorgó especial visibilidad a esas reformas.

Trump cerrará su campaña en el Monumento a Lincoln

El presidente realizó sus últimas actividades electorales del domingo en Iowa y Kansas, donde indicó que había completado sus recorridas de campaña.

Al llegar a Iowa, Trump anticipó ante periodistas que su discurso en el Monumento a Lincoln “mostraría lo hermoso que es”.

“Podríamos celebrarlo mañana o algo así”, agregó durante esas declaraciones.

Horas después, la Casa Blanca confirmó que el mandatario pronunciaría su mensaje de cierre el lunes por la tarde en el estanque reflectante del monumento.

El lugar elegido está vinculado con uno de los proyectos de infraestructura que Trump destacó durante su segundo mandato. El presidente también impulsó otras reformas en Washington y en la residencia presidencial, incluida la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca.

Una restauración con sobrecostos y problemas técnicos

La remodelación del estanque reflectante quedó envuelta en controversias por los retrasos y el incremento de los costos.

La estimación inicial de los trabajos era de 1,5 millones de dólares, pero el costo final informado superó en más de diez veces esa cifra.

Trump había anunciado que la restauración estaba terminada en junio. Sin embargo, posteriormente aparecieron algas en el estanque y comenzaron a desprenderse sectores del revestimiento azul.

A mediados de julio, el lugar volvió a quedar vacío para permitir nuevas reparaciones.

El presidente sostuvo que los daños habían sido provocados intencionalmente y afirmó el domingo que el estanque “fue gravemente vandalizado”.

La oficina de la fiscal federal del Distrito de Columbia presentó una explicación diferente: atribuyó los desperfectos a deficiencias en la ejecución de los trabajos.

En paralelo, el Departamento de Justicia retiró una acusación contra el exatleta olímpico David Hearn, quien había sido señalado por presuntos daños intencionales en el lugar.

Las diferencias entre la explicación presidencial y la evaluación de la fiscalía incorporaron un nuevo elemento de controversia alrededor de una obra que Trump había presentado como parte de sus iniciativas de renovación de la capital.

Los republicanos endurecen sus críticas mientras los demócratas buscan recuperar el Congreso

El cierre de campaña se produce en un contexto de fuerte confrontación entre republicanos y demócratas, con el equilibrio de poder en el Congreso como uno de los principales asuntos en disputa.

Los demócratas preparan sus últimos actos electorales antes de la votación del martes, con el objetivo de recuperar el control de al menos una de las dos cámaras legislativas.

Por su parte, Trump mantuvo un discurso de confrontación contra sus adversarios durante las actividades realizadas en Iowa.

En ese acto, calificó a los demócratas de “radicales extremistas y peligrosos”, aseguró que “robarán su riqueza” y afirmó que permitirían el ingreso de inmigrantes para “saquear, violar y robar”.

La campaña republicana también incluyó acusaciones contra Abdul El-Sayed, candidato musulmán al Senado por Michigan, a quien sectores republicanos calificaron de terrorista.

Estas expresiones formaron parte del tono de confrontación que caracterizó el tramo final de la campaña electoral.

El discurso de Trump en Washington será su última intervención de campaña antes de los comicios legislativos del martes. La jornada electoral determinará la composición del Congreso y, con ella, las condiciones políticas que enfrentará el presidente durante la siguiente etapa de su mandato.