Gimnasia y Esgrima recibirá a Independiente Rivadavia el sábado 7 de noviembre, a las 15, en el estadio Víctor Legrotaglie. El clásico mendocino corresponde a la fecha 16 del Torneo Clausura y será el último compromiso de ambos en la fase regular.
La AFA confirmó el encuentro en su programación de la última fecha. Los dos conjuntos llegan en puestos de clasificación, pero necesitan defender su ubicación entre los ocho mejores de sus respectivas zonas para avanzar a los octavos de final.
Cómo llegan Gimnasia e Independiente Rivadavia
El equipo dirigido por Darío Franco viene de empatar 1 a 1 como visitante frente a Lanús. Con ese resultado, Gimnasia alcanzó los 21 puntos y ocupa el séptimo lugar de la Zona A.
La campaña del Lobo reúne seis victorias, tres empates y seis derrotas en 15 presentaciones. El cierre será como local y ante su principal rival, con la clasificación a la instancia eliminatoria en juego.
Independiente Rivadavia llega después de vencer 3 a 1 a Banfield en el Bautista Gargantini. José Florentín convirtió dos goles en el triunfo que terminó con una serie de cuatro encuentros sin victorias.
El conjunto de Alfredo Berti suma 22 unidades y también está séptimo, en su caso en la Zona B. Acumula seis triunfos, cuatro empates y cinco derrotas antes de visitar el estadio de Gimnasia.
El antecedente del 5 a 1 en el Gargantini
El primer enfrentamiento del año terminó con una victoria de Independiente Rivadavia por 5 a 1 en el Bautista Gargantini. Aquel partido marcó el regreso del clásico mendocino a Primera División después de más de cuatro décadas.
La segunda edición tendrá al Lobo como anfitrión y encontrará a ambos equipos dentro de los puestos de acceso a los playoffs. El sábado 7 de noviembre completarán sus 16 presentaciones de la fase regular del Clausura.
Gimnasia recibirá a Independiente Rivadavia el sábado 7 de noviembre a las 15 en el Víctor Legrotaglie. El clásico mendocino cerrará la fase regular del Clausura con ambos equipos en el séptimo puesto de sus zonas. El Lobo tiene 21 puntos y la Lepra, 22: los dos buscan sostenerse entre los ocho clasificados a los playoffs.
El clásico mendocino se juega el sábado a las 15 y viene con la calculadora incluida. Gimnasia e Independiente Rivadavia llegan séptimos en sus respectivas zonas, tratando de conservar un lugar entre los ocho que pasan a los playoffs. La rivalidad tiene mucha historia, pero esta vez también exige conocimientos de contabilidad: el orgullo llena tribunas; los puntos habilitan la siguiente ronda.
El Víctor Legrotaglie recibirá un partido que junta dos necesidades bastante difíciles de administrar: ganarle al vecino y cerrar la fase regular adentro del torneo. El calendario guardó el clásico para la última fecha, con la delicadeza de quien organiza una reunión de consorcio y deja la discusión de las expensas para el postre.
El Lobo de Darío Franco viene de empatar 1 a 1 con Lanús y suma 21 puntos, después de seis triunfos, tres empates y seis derrotas. Tiene tantas victorias como caídas: una campaña con el equilibrio de una mesa a la que siempre hay que ponerle una servilleta debajo. Ahora necesita que la última jornada deje de moverse.
La Lepra de Alfredo Berti llega después del 3 a 1 a Banfield, con dos goles de José Florentín y una racha de cuatro partidos sin ganar finalmente interrumpida. Sus 22 puntos le dan una unidad más que a Gimnasia, aunque compitan en zonas distintas. La confianza volvió justo antes del clásico: hasta el alivio eligió una semana con presión.
Además, el antecedente inmediato es el 5 a 1 de Independiente en el Bautista Gargantini. Para la Lepra, un recuerdo que se puede repetir en cualquier sobremesa; para Gimnasia, un archivo que merece contraseña y cambio de conversación. Esta vez cambian la cancha y las urgencias, pero el resultado anterior seguramente encuentre quién lo mencione.
El sábado se cruzan una revancha pendiente, dos séptimos puestos y el cierre de la fase regular. El clásico entrega derechos de cargada; la tabla cobra aparte.
