Desde noviembre, los usuarios del servicio eléctrico de Mendoza podrán pagar sus facturas mediante códigos QR, una nueva modalidad que busca simplificar las operaciones y ampliar las alternativas disponibles para abonar el suministro.
La iniciativa fue impulsada por el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), que instruyó formalmente a todas las distribuidoras eléctricas de la provincia a incorporar estos códigos en las facturas emitidas a sus usuarios.
El sistema permitirá realizar pagos tanto con boletas impresas como digitales, utilizando aplicaciones bancarias o billeteras virtuales compatibles con la lectura de códigos QR.
El objetivo de la medida es facilitar las gestiones cotidianas vinculadas al servicio eléctrico y ofrecer una herramienta de pago rápida, práctica y segura, similar a las que ya se utilizan en otros servicios.
Cómo pagar la factura de la luz con QR desde noviembre
El nuevo mecanismo permitirá que los usuarios abonen sus facturas sin necesidad de ingresar manualmente los datos del suministro o completar procedimientos adicionales para identificar la boleta.
Para efectuar el pago, deberán seguir cuatro pasos:
1. Abrir la aplicación bancaria o billetera virtual que prefieran utilizar.
2. Escanear el código QR incorporado a la factura del servicio eléctrico.
3. Verificar que los datos de la operación que aparecen en pantalla sean correctos.
4. Confirmar el pago desde la aplicación seleccionada.
La modalidad estará disponible para quienes reciban sus boletas en formato físico y para aquellos que utilicen la facturación digital.
Desde el EPRE destacaron que esta herramienta forma parte de las acciones destinadas a modernizar los procedimientos de pago y facilitar la relación de los usuarios con las empresas distribuidoras.
Facturas mensuales y bimestrales: cuántos códigos QR tendrá cada boleta
Una de las principales características del sistema será la cantidad de códigos incorporados según la periodicidad de la facturación.
Las facturas mensuales tendrán un único código QR, correspondiente al período de consumo incluido en la boleta.
En cambio, las facturas bimestrales incluirán dos códigos QR diferentes, uno para cada uno de los períodos facturados.
Por ese motivo, será importante que los usuarios identifiquen el código correspondiente antes de confirmar la operación desde su aplicación bancaria o billetera virtual.
La incorporación de estos códigos permitirá disponer de una alternativa adicional a los mecanismos de pago que ya se encuentran habilitados para el servicio eléctrico.
Qué cambia para los usuarios del servicio eléctrico en Mendoza
La implementación de los códigos QR apunta a reducir los pasos necesarios para abonar las facturas, especialmente para quienes utilizan habitualmente herramientas financieras digitales.
La medida no modifica la periodicidad de emisión de las boletas, sino que incorpora una nueva opción para efectuar los pagos.
Además, el mecanismo permitirá utilizar aplicaciones bancarias y billeteras virtuales, sin limitar el procedimiento a una única plataforma de pago.
El EPRE dispuso que todas las distribuidoras eléctricas de Mendoza incorporen esta modalidad a partir de noviembre, con el propósito de ampliar las opciones disponibles y agilizar las operaciones de los usuarios.
La iniciativa se suma a las medidas de digitalización de los servicios y busca facilitar el cumplimiento de las obligaciones vinculadas al suministro eléctrico en toda la provincia.
Desde noviembre, los usuarios del servicio eléctrico de Mendoza podrán pagar sus facturas mediante códigos QR incorporados a las boletas impresas y digitales. La medida, impulsada por el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), alcanza a las distribuidoras de la provincia y permitirá realizar pagos desde aplicaciones bancarias o billeteras virtuales. Las facturas mensuales tendrán un código y las bimestrales, dos.
La factura de la luz en Mendoza decidió ingresar oficialmente al siglo XXI. Después de años en los que pagar un servicio podía exigir una combinación de paciencia, contraseñas y una relación diplomática con las plataformas digitales, ahora bastará con escanear un código QR. La boleta seguirá llegando con su habitual capacidad para captar la atención del hogar, pero al menos tendrá la cortesía de facilitar el momento de pagarla.
El Ente Provincial Regulador Eléctrico resolvió que las distribuidoras incorporen esta herramienta a las facturas, una innovación que el resto del universo comercial conoce desde hace tiempo. El QR, que ya permitió comprar desde un café hasta una bolsa de alimento para mascotas, finalmente recibió autorización para participar de una de las ceremonias más tradicionales de la vida adulta: pagar la electricidad.
El procedimiento tiene cuatro pasos: abrir una aplicación bancaria o billetera virtual, escanear el código, revisar los datos y confirmar. Una secuencia tan breve que amenaza con dejar sin argumentos a quienes todavía consideran que todo trámite debe incluir una contraseña olvidada, una página que no carga y una conversación con un asistente automático que jamás comprende el problema.
Pero la verdadera sofisticación aparece en las facturas bimestrales. Mientras las mensuales tendrán un único QR, las que abarcan dos períodos incorporarán dos códigos diferentes. Una decisión que exige al usuario una habilidad fundamental: distinguir cuál corresponde pagar. El avance tecnológico no elimina la necesidad de prestar atención, aunque por lo menos evita tener que escribir largas secuencias de números con la concentración de un operador de una central nuclear.
La herramienta también funcionará con las boletas digitales, de manera que el papel deja de ser una condición indispensable para concretar el pago. El sistema promete una gestión más ágil, sin necesidad de cargar manualmente los datos de la factura. Eso sí, el código QR simplifica la operación, no modifica el importe: la tecnología puede ahorrar pasos, pero todavía no se conoce ninguna aplicación bancaria capaz de hacer desaparecer el monto antes de confirmar.
Así, Mendoza suma una alternativa para cumplir con el pago del servicio eléctrico. La noticia no incluye una revolución energética ni un descubrimiento científico, sino algo bastante más cotidiano: la posibilidad de resolver una obligación doméstica con unos pocos movimientos en el celular. A veces, el progreso no consiste en iluminar el futuro, sino en conseguir que pagar la luz requiera menos instrucciones que instalar una lámpara.
