El trabajo se extendió durante tres jornadas. Los representantes de la comunidad educativa eligieron cuatro puntos: Candadito; el canal Barrealito, destinado al riego en Villa Calingasta; el río Los Patos; y el kilómetro 101 del río San Juan.
El procedimiento incluyó muestras duplicadas y muestras en blanco, presentadas como controles del muestreo. Javier Orellano y Alejandro Domínguez, técnicos de CIPCAMI, tomaron sus propias muestras para análisis. Los representantes de la escuela mantuvieron las muestras bajo vigilancia durante el traslado y el procedimiento, con cadena de custodia.
Qué se hizo con las muestras y qué resultados hay
Las muestras se analizaron en el laboratorio SGS, en la ciudad de San Juan. Al terminar, cada participante recibió un protocolo con los resultados obtenidos. Los valores numéricos no se publicaron junto con la información de la campaña y son necesarios para evaluar la calidad del agua.
El Plan Estratégico San Juan actualizado en 2023 incluye entre las funciones de CIPCAMI sostener tareas de monitoreo, muestreo y medición ambiental vinculadas con la actividad minero-industrial.
Cuándo se conocerá el informe y dónde consultar la documentación
Los Azules prevé elaborar un informe con los datos finales y convocar a una reunión de interpretación técnica y social con los monitores y referentes comunitarios dentro de los 60 días posteriores al monitoreo. La empresa indicó que la documentación quedará disponible para quienes quieran consultarla y que también será presentada ante la autoridad ambiental minera. El anuncio no precisó el canal de consulta ni la fecha en que se habilitará ese acceso.
Como antecedente sobre el uso de agua del proyecto, Los Azules pidió hasta 244 litros por segundo para producir cobre en Calingasta.
Representantes de la Escuela Manuel Savio participaron de la campaña de tres jornadas. Las muestras se analizaron en SGS, en San Juan.
Los Azules hizo su primer monitoreo participativo de agua en Calingasta: tres jornadas, cuatro puntos y análisis en San Juan. Participaron representantes de la Escuela Manuel Savio. Hubo capacitación, trabajo de campo y laboratorio: la campaña tuvo más etapas que quien llega al municipio con un trámite y descubre que faltaba una fotocopia.
Los puntos fueron Candadito, el canal Barrealito —de riego de Villa Calingasta—, el río Los Patos y el kilómetro 101 del río San Juan. Los representantes escolares eligieron esos lugares. La campaña incluyó muestras duplicadas y en blanco, presentadas como controles: hasta el agua llevó respaldos, más previsora que una carpeta sin copia.
Javier Orellano y Alejandro Domínguez, técnicos de CIPCAMI, tomaron muestras propias para análisis. Los representantes de la escuela mantuvieron las muestras bajo vigilancia durante el traslado y el procedimiento, con cadena de custodia. Suena a idioma de expediente, pero significa seguir el viaje de cada muestra sin dejarlo en manos de la suerte.
SGS analizó las muestras en la ciudad de San Juan y entregó a cada participante un protocolo con los resultados. Los valores numéricos no se publicaron junto con la información de la campaña. Las funciones generales de CIPCAMI incluyen monitoreo, muestreo y medición ambiental vinculados con la actividad minero-industrial. Participar permite seguir el procedimiento; para discutir la calidad del agua hacen falta los números, no una votación en el grupo de WhatsApp.
Los Azules prevé un informe con los datos finales y una reunión de interpretación técnica y social con monitores y referentes comunitarios dentro de los 60 días posteriores al monitoreo. La empresa indicó que la documentación quedará disponible para consulta y será presentada ante la autoridad ambiental minera, pero no precisó el canal ni la fecha de acceso. Este trabajo es distinto del pedido de hasta 244 litros de agua por segundo que Los Azules hizo para producir cobre en Calingasta. La cadena de custodia ya tiene nombre; ahora el acceso público necesita dirección.
