Los mercados financieros internacionales registraron subas generalizadas este miércoles 4 de noviembre, en una jornada marcada por la reacción de los inversores a los resultados de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, que representaron una derrota para el Partido Republicano encabezado por Donald Trump.
De acuerdo con los resultados informados, el Partido Demócrata recuperó el control de la Cámara de Representantes y del Senado, un cambio en el equilibrio político estadounidense que abrió nuevas expectativas sobre el funcionamiento del Congreso y las decisiones económicas de la administración republicana.
La reacción de los mercados se reflejó especialmente en las principales bolsas europeas, que registraron avances de hasta el 3%, mientras los contratos de futuros de Wall Street también mostraron una tendencia positiva.
En paralelo, los activos financieros argentinos que cotizan en Nueva York presentaron resultados dispares, con subas destacadas en empresas tecnológicas y retrocesos en compañías vinculadas al sector energético.
Las bolsas europeas subieron y Wall Street anticipó una jornada positiva
Las principales plazas bursátiles europeas encabezaron las ganancias internacionales tras conocerse los resultados electorales estadounidenses.
La Bolsa de Madrid lideró el repunte con un incremento superior al 3%, seguida por la Bolsa de Milán, que avanzó un 2,2%, y la Bolsa de París, que ganó un 1,4%.
En los mercados asiáticos, el comportamiento fue mixto. El índice Hang Seng de Hong Kong terminó la jornada con una suba del 1,6%, mientras que el Nikkei de Tokio registró una caída del 1,4%.
Por su parte, los contratos de futuros vinculados a los principales índices estadounidenses mostraron avances antes de la apertura formal de Wall Street.
El Dow Jones registraba una mejora del 1,5%, mientras que el S&P 500 avanzaba un 1,1% y el índice tecnológico Nasdaq presentaba una suba del 0,7%.
Los movimientos reflejaron un cambio en las expectativas de los operadores frente al nuevo escenario político estadounidense y sus posibles consecuencias sobre las políticas fiscales, comerciales y financieras.
El oro subió un 3% y las acciones argentinas mostraron resultados dispares
En el mercado de materias primas, el oro registró una suba del 3%, impulsado por una mayor demanda de activos considerados refugio ante la incertidumbre económica.
El economista sénior de Capital Economics, Hamad Hussain, vinculó ese comportamiento con las preocupaciones de los inversores sobre el panorama fiscal estadounidense.
«La victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos parece haber impulsado los precios del oro, ya que los inversores están cada vez más preocupados por las perspectivas fiscales», sostuvo el especialista.
El petróleo, en cambio, registró una tendencia bajista y su cotización se aproximó a los 100 dólares por barril, según los valores consignados durante la jornada.
En cuanto a los activos argentinos que operan en la Bolsa de Nueva York, algunas empresas registraron ganancias superiores al 5%, mientras otras mostraron retrocesos.
Entre las principales subas se destacó MercadoLibre, con un avance del 5,01%, seguida por Globant, que ganó un 4,6%.
En sentido contrario, los papeles vinculados con el sector energético presentaron resultados negativos. Las acciones de YPF retrocedieron un 2,9%, mientras que Tenaris perdió un 1,8%.
Las diferencias entre los desempeños de las compañías reflejaron una reacción heterogénea de los inversores ante el contexto financiero internacional.
Dólar a $1.570, riesgo país cerca de 830 puntos y dudas sobre el financiamiento
En el mercado cambiario argentino, el dólar oficial alcanzó los $1.570 para la venta en el Banco Nación, un valor que representó un nuevo máximo nominal para la cotización.
Por su parte, el riesgo país, indicador elaborado por el banco JP Morgan, registró oscilaciones durante la jornada y se mantuvo en niveles elevados.
En una primera medición, el índice descendió hasta los 827 puntos básicos, después de haber cerrado la rueda anterior en 831 puntos, nivel señalado como el más alto de los últimos doce meses.
Posteriormente, el indicador volvió a ubicarse en torno a los 830 puntos básicos, en medio de la cautela de los operadores respecto de los títulos soberanos argentinos.
La evolución de los bonos estuvo condicionada por las expectativas sobre la capacidad de financiamiento del país y el respaldo externo disponible para afrontar sus compromisos financieros.
El resultado electoral estadounidense incorporó un nuevo elemento de análisis para los inversores, debido al papel que desempeña Estados Unidos en las relaciones económicas y financieras de Argentina.
Además de su importancia comercial, Washington constituye un actor relevante en las negociaciones internacionales y en el funcionamiento de los organismos multilaterales de crédito.
En ese contexto, los operadores comenzaron a evaluar cómo el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense podría influir sobre la capacidad de asistencia financiera hacia la administración argentina.
La atención se concentra especialmente en los vencimientos de deuda previstos para el próximo año y en las obligaciones que Argentina mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La prioridad de cobro que corresponde al organismo multilateral forma parte de las variables consideradas por los inversores al evaluar la capacidad de pago del país y el riesgo asociado a sus bonos soberanos.
Ante ese escenario, la demanda de títulos públicos puede verse limitada y los operadores pueden exigir mayores tasas de rendimiento para asumir exposición a la deuda argentina.
La jornada financiera dejó así ganancias en las principales bolsas europeas y en determinados activos argentinos, mientras el dólar oficial alcanzó un nuevo récord nominal y el riesgo país continuó cerca de los 830 puntos básicos, en un contexto de atención sobre las consecuencias económicas del resultado electoral estadounidense.
Los mercados internacionales registraron subas este miércoles 4 de noviembre tras los resultados de las elecciones legislativas de Estados Unidos, que, según la información difundida, otorgaron a los demócratas el control del Congreso. Las bolsas europeas avanzaron hasta un 3%, mientras las acciones argentinas en Nueva York subieron hasta un 5,01%. En Argentina, el dólar oficial alcanzó los $1.570 y el riesgo país rondó los 830 puntos.
Donald Trump perdió las elecciones legislativas y los mercados financieros reaccionaron con una alegría que, a juzgar por las pantallas bursátiles, parecía reservada para el descubrimiento de una nueva fuente de dinero infinito. Mientras los demócratas celebraban su avance en el Congreso estadounidense, las bolsas europeas encontraron motivos para subir y los inversores comenzaron a comportarse como si alguien hubiera descubierto una forma de eliminar la incertidumbre política. Una reacción especialmente llamativa porque la política estadounidense acaba de demostrar, precisamente, que puede producir incertidumbre en cantidades industriales.
Madrid encabezó el entusiasmo con una suba superior al 3%, seguida por Milán y París. Wall Street también mostró señales positivas en sus operaciones de futuros, aunque con un entusiasmo algo más administrado. Los mercados asiáticos, fieles a su derecho de no participar en celebraciones ajenas, ofrecieron un panorama dividido: Hong Kong avanzó mientras Tokio retrocedió. La globalización financiera volvió a confirmar que todos observan el mismo acontecimiento, pero cada uno encuentra una razón distinta para comprar, vender o mirar fijamente una pantalla.
El oro también decidió sumarse a la jornada festiva con un incremento del 3%. Según el análisis económico citado, los inversores comenzaron a preocuparse por las perspectivas fiscales de Estados Unidos. Es una de las grandes habilidades del sistema financiero: celebrar una elección comprando acciones y, simultáneamente, expresar preocupación comprando oro. El mercado puede estar optimista y nervioso al mismo tiempo, una capacidad emocional que cualquier terapeuta consideraría digna de estudio.
En Argentina, la situación adquirió su habitual complejidad. MercadoLibre y Globant avanzaron con fuerza en Nueva York, mientras YPF y Tenaris retrocedieron. El dólar oficial alcanzó los $1.570 y el riesgo país permaneció cerca de los 830 puntos. Es decir, el mundo financiero podía estar celebrando en varias plazas internacionales, pero la Argentina conservaba suficientes motivos para revisar las cotizaciones con la expresión de quien acaba de abrir una factura inesperada.
La derrota republicana también instaló interrogantes sobre el futuro respaldo financiero de Washington a la administración argentina. Con compromisos de deuda por delante y el Fondo Monetario Internacional ocupando un lugar central en las preocupaciones de los inversores, el resultado electoral estadounidense pasó a formar parte de una ecuación que ya tenía demasiadas variables. Para los operadores locales, hasta una elección realizada a miles de kilómetros puede terminar influyendo en cuánto cuesta conseguir financiamiento.
La jornada dejó una postal bastante representativa de la economía global: bolsas europeas en alza, oro fortalecido, petróleo en retroceso y activos argentinos tomando caminos diferentes. Trump perdió una elección, los demócratas ganaron poder y los mercados comenzaron a recalcular expectativas. En Buenos Aires, mientras tanto, el dólar volvió a recordar que no necesita participar de ninguna elección para convertirse en protagonista de la noticia.
