El presidente Javier Milei no tiene prevista una audiencia bilateral con el rey Felipe VI durante su visita a Madrid por la Cumbre Iberoamericana. La agenda de encuentros del monarca incluye a seis presidentes de la región, mientras el mandatario argentino participará del plenario del jueves 5 de noviembre.
Milei y Felipe VI coincidirán en la actividad multilateral, que se desarrollará en la Galería de las Colecciones Reales. La programación oficial de la Casa Real para la cumbre establece que el rey presidirá esa sesión.
Los encuentros del rey y la agenda argentina
El cronograma de audiencias contempla a José Antonio Kast, de Chile; Nasry Asfura, de Honduras; Bernardo Arévalo, de Guatemala; Laura Fernández, de Costa Rica; Santiago Peña, de Paraguay, y Rodrigo Paz, de Bolivia.
El presidente argentino había expresado su intención de reunirse con el monarca y reconocido dificultades para coordinar las agendas. No se informó una explicación oficial sobre la ausencia de una audiencia durante esta visita.
El viaje se desarrolla en medio del enfrentamiento político con Pedro Sánchez. El jefe del Gobierno español había respondido a las críticas del mandatario argentino con una declaración sobre la autonomía de las decisiones políticas de España frente a Buenos Aires y otras capitales.
La reunión con Abascal y el plenario
La agenda de Milei incluye un encuentro con Santiago Abascal, presidente de Vox, durante su estadía en Madrid. El jueves 5 participará de la Sesión Plenaria de Jefes de Estado y de Gobierno, principal actividad institucional de su visita.
La cumbre se celebra el miércoles 4 y el jueves 5 de noviembre. La Casa Real también programó la inauguración en el Teatro Real y una cena para las delegaciones en el Palacio Real de Madrid.
El mandatario vuelve a España después de su visita de octubre. En aquella oportunidad, la Presidencia argentina informó que se reunió con Isabel Díaz Ayuso y autoridades de Vox, y que conversó por videollamada con Abascal.
El cronograma difundido para el actual viaje prevé el regreso de Milei y su comitiva a la Argentina el viernes 6 de noviembre, después de una escala técnica en Las Palmas de Gran Canaria.
Javier Milei no tiene prevista una audiencia con Felipe VI durante su visita a Madrid por la Cumbre Iberoamericana. La agenda del rey incluye encuentros con seis presidentes de la región. El mandatario argentino participará del plenario del jueves 5 de noviembre y tiene programada una reunión con Santiago Abascal, líder de Vox.
Seis presidentes tienen lugar en la agenda de Felipe VI y Javier Milei sigue sin audiencia prevista. El mandatario argentino vuelve a Madrid para la Cumbre Iberoamericana, con participación en el plenario y un encuentro con Santiago Abascal. El viaje tiene avión, comitiva y cronograma; la conversación con el rey conserva la categoría de pendiente.
La lista de encuentros del monarca incluye a los presidentes de Chile, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Paraguay y Bolivia. Milei había expresado su interés en reunirse con Felipe VI y reconocido dificultades para coordinar horarios. La diplomacia tiene esa delicadeza: puede mostrar una agenda llena sin necesidad de levantar la voz ni discutir por el último casillero del calendario.
El presidente argentino sí tiene programado un encuentro con el titular de Vox, Santiago Abascal. La coincidencia política encuentra su espacio en una visita atravesada por el enfrentamiento con Pedro Sánchez. En la valija presidencial conviven la participación institucional y las afinidades partidarias, dos compartimentos que el protocolo intenta mantener ordenados aunque el cierre venga bastante exigido.
La actividad central de Milei será el plenario del jueves 5 en la Galería de las Colecciones Reales, que presidirá Felipe VI. El mandatario participará de la reunión multilateral mientras su cronograma sigue sin una audiencia individual con el monarca. En una cumbre, compartir edificio puede resultar bastante más sencillo que conseguir un rato a solas.
La agenda difundida prevé el regreso de Milei a la Argentina para el viernes 6. No se informó una explicación oficial sobre la ausencia de la bilateral, así que el dato concreto sigue siendo el calendario. En diplomacia, hasta un espacio en blanco consigue protagonismo sin pronunciar una sola palabra.
