Su esposa, Amanda Butler-Davis, confirmó el fallecimiento el jueves 5 de noviembre de 2026, en un comunicado difundido por Motorsport Australia. La familia no comunicó un diagnóstico ni una causa médica específica.
Jones consiguió 12 victorias en Grandes Premios, 11 de ellas con Williams. En 1980 ganó cinco carreras y se convirtió en el segundo australiano campeón mundial, después de Jack Brabham.
Qué pasó con Reutemann en Brasil
Jones y Carlos Reutemann eran compañeros en Williams cuando disputaron el Gran Premio de Brasil, el 29 de marzo de 1981, en Río de Janeiro. Reutemann ganó la carrera de 62 vueltas y Jones terminó segundo.
Durante la competencia, Williams mostró a Reutemann el cartel «Jones-Reut», con la orden de dejar pasar al australiano. El argentino no obedeció y mantuvo el primer puesto. Jones no subió al podio después de la carrera.
La temporada terminó con Nelson Piquet como campeón, con 50 puntos. Reutemann sumó 49 y Jones, 46, según la clasificación oficial de Fórmula 1.
La trayectoria de Jones en la Fórmula 1
Nacido en Melbourne el 2 de noviembre de 1946, Jones debutó en la Fórmula 1 con Hesketh en 1975. Su primera victoria llegó en el Gran Premio de Austria de 1977, cuando corría para Shadow.
Dejó la Fórmula 1 en 1986 y después trabajó como comentarista deportivo en Australia. Fuera de la categoría, ganó el campeonato australiano de Sports Sedan y GT de 1982, con triunfos en sus nueve rondas, y la carrera Bathurst 12 Hour de 1993.
La familia de Alan Jones confirmó que el campeón mundial de Fórmula 1 de 1980 murió el jueves 5 de noviembre, a los 80 años. Jones ganó 12 Grandes Premios, 11 con Williams. Su vínculo deportivo con Carlos Reutemann quedó marcado por el Gran Premio de Brasil de 1981.
El automovilismo internacional despide a Alan Jones, campeón mundial de 1980 y segundo australiano en coronarse tras Jack Brabham, cuya partida a los 80 años tras una breve enfermedad fue confirmada este jueves 5 de noviembre de 2026 por su esposa, Amanda Butler-Davis. Dueño de 12 victorias en Grandes Premios —11 de ellas junto a Williams—, Jones encarnó una estirpe implacable que debutó en 1975 con Hesketh, conquistó su primer festejo en Austria 1977 con Shadow y se despidió de la categoría en 1986. Fuera de ese circo, barrió las nueve rondas del certamen australiano de Sports Sedan y GT en 1982, ganó las 12 Horas de Bathurst en 1993 y ejerció como comentarista deportivo, demostrando que la velocidad era su único hábitat natural.
Para la memoria colectiva argentina, no obstante, Jones será eternamente el coprotagonista del sainete más glorioso de Río de Janeiro. El 29 de marzo de 1981, tras 62 extenuantes vueltas, Williams intentó imponer la disciplina corporativa británica mostrando desde el muro el cartel «Jones-Reut». Carlos Reutemann aplicó una oportuna ceguera transitoria, aceleró sin contemplaciones hacia la victoria y relegó al australiano al segundo puesto. Fiel a su orgullo herido, Jones decidió que la diplomacia estaba sobrevalorada y ejecutó el desplante cumbre de la década: faltó deliberadamente a la ceremonia del podio para masticar su disgusto en soledad.
Aquella interna salvaje concluyó en tragedia matemática: Nelson Piquet se consagró campeón con 50 puntos, Reutemann quedó a las puertas de la gloria con 49 y Jones debió conformarse con 46. Nacido en Melbourne el 2 de noviembre de 1946, el piloto que arrasó en cinco competencias para reinar en 1980 deja la estela de un gladiador formidable que jamás admitió subordinados, ni siquiera cuando las pizarras de boxes le prometían un triunfo que la rebeldía ajena mandó directamente al archivo.
