La actual secretaria general de la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP), Patricia Quiroga, ganó la conducción de la CTA de los Trabajadores de San Juan este martes 3 de noviembre de 2026. Según los datos difundidos por el oficialismo con el 97% de las mesas escrutadas, la Lista 10 obtuvo el 92% de los votos en las urnas habilitadas en la provincia.
Quiroga encabezó la fórmula secundada por Sergio Calderón, actual conductor de la central gremial sanjuanina, quien ocupará la secretaría general adjunta. La nueva conducción tendrá un mandato de cuatro años que comenzará formalmente con la asunción prevista para diciembre de 2026 y se extenderá hasta 2030. La postulación oficialista contó con el respaldo de UDAP, ATE, la Asociación del Personal Aeronáutico y la Asociación Argentina de Actores, junto con agrupaciones universitarias y territoriales.
La denuncia de la oposición y el pedido de nulidad
La jornada electoral tuvo el rechazo de la Lista 26 de Julio, encabezada por Carla Costabile, secretaria adjunta nacional de la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN). El sector opositor, que había confirmado su postulación cuando dos listas competirán por la conducción de la CTA de los Trabajadores en San Juan, resolvió retirar a sus fiscales y apartarse de la votación durante el desarrollo del comicio.
Costabile denunció que la presidenta de la Junta Electoral es hermana de Patricia Quiroga, y señaló modificaciones no previstas en los lugares de votación, inconsistencias en los padrones y obstáculos para controlar las mesas receptoras de votos. Frente a esta situación, la dirigente opositora adelantó que solicitará la anulación del proceso eleccionario en la Justicia mediante presentaciones respaldadas por actas de escribano público.
La respuesta del oficialismo sobre la fiscalización
El entorno de Quiroga desestimó las objeciones y explicó que los impedimentos registrados en algunas mesas respondieron a que los representantes de la oposición no contaban con las acreditaciones oficiales otorgadas por la Junta Electoral o no figuraban como afiliados en los padrones habilitados. Asimismo, remarcaron que el acto contó con la presencia de veedores nacionales y que, hasta el momento de ser consultados, no existía ninguna impugnación formal ingresada ante la autoridad electoral interna.
La contienda cerró el escenario abierto en septiembre, cuando se perfiló la pulseada entre Patricia Quiroga y Carla Costabile por la conducción de la central sindical. Con este resultado, Quiroga concentrará a partir de diciembre la dirección de dos estructuras sindicales de peso en la provincia: la conducción de UDAP, con inserción en la confederación docente CTERA, y la secretaría general de la delegación sanjuanina de la CTA de los Trabajadores.
Patricia Quiroga ganó la conducción de la CTA de los Trabajadores en San Juan con el 92% de los votos este martes 3 de noviembre de 2026. La lista oficialista computó ese porcentaje con el 97% de las mesas escrutadas. La lista opositora desconoció el resultado, denunció irregularidades y anunció que pedirá la nulidad ante la Justicia.
Patricia Quiroga sumó la conducción de la CTA a su cargo en UDAP con el 92% de los votos. La líder del principal gremio docente encabezó la Lista 10 este martes 3 de noviembre y se quedó con la central obrera por cuatro años. Al actual secretario general, Sergio Calderón, le tocó el asiento de adjunto para el ciclo 2026-2030, cerrando un acuerdo de cúpula que reunió a docentes, estatales y aeronáuticos en una misma boleta.
La oposición decidió que no había garantías para seguir y pegó el portazo antes de contar los sobres. Carla Costabile, referente de ASIJEMIN por la Lista 26 de Julio, retiró a sus fiscales, denunció mesas con candado y apuntó a que la presidenta de la Junta Electoral es la hermana de Quiroga. Con actas notariales bajo el brazo, avisó que el trámite no termina en las urnas sino en los tribunales federales o laborales.
Desde el búnker ganador respondieron con el manual del orden administrativo: que los fiscales no tenían el carnet al día, que faltaban acreditaciones y que veedores nacionales miraban todo sin anotar objeciones. Además aseguraron que no ingresó ningún escrito formal de impugnación por mesa de entrada.
Cuando una elección gremial termina con el 92% de los votos y una causa judicial en camino, el recuento formal suele importar menos que la legitimidad de origen. Conducir a los trabajadores requiere urnas transparentes y consensos básicos; si la discusión gremial se dirime en los juzgados, el reclamo colectivo pierde fuerza antes de sentarse a negociar.
