El futbolista de 41 años comunicó su decisión mediante una carta y un video difundidos en sus redes sociales personales. «Ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo a estadios de todo el mundo», expresó el atacante, quien además reconoció: «No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón».
Los números récord y los títulos de su carrera internacional
Con su salida, Ronaldo concluye su ciclo en el seleccionado mayor como el máximo goleador histórico a nivel de selecciones masculinas, con una marca de 146 goles en 234 presentaciones. Su debut se produjo en agosto de 2003, a los 18 años, durante un encuentro frente a Kazajistán bajo la conducción técnica del brasileño Luiz Felipe Scolari, cuando ingresó en el entretiempo para reemplazar a Luís Figo.
En su recorrido internacional levantó tres trofeos con el combinado luso: la Eurocopa 2016 tras vencer 1-0 a Francia en la final, la Liga de Naciones 2019 con un triunfo 1-0 ante Países Bajos y la Liga de Naciones 2025 frente a España en definición por penales. Asimismo, disputó seis ediciones de la Copa del Mundo entre 2006 y 2026, acumulando 27 partidos, 11 goles y el registro de ser el primer futbolista en anotar en cinco Mundiales diferentes.
El conflicto previo y el homenaje anunciado por la federación
La determinación del atacante llegó semanas después de que el Consejo de Disciplina de la federación lusa le aplicara una sanción de 30 días de suspensión y una multa de 255 euros. El castigo se originó el 30 de septiembre, cuando Ronaldo abandonó la concentración nacional tras un conflicto con el entrenador Jorge Jesus, quien lo había relegado a la suplencia durante la ventana internacional de ese mes.
Tras la publicación de su mensaje de despedida, la Federación Portuguesa de Fútbol emitió un comunicado oficial en el que manifestó su agradecimiento a quien definió como su «eterno capitán», además de calificarlo como «un líder inspirador, un ejemplo de dedicación y el máximo símbolo del espíritu de nuestra Selección Nacional». El organismo también informó que organizará y participará activamente en un homenaje de despedida para el futbolista, aunque la fecha, la sede y el formato del encuentro todavía no fueron confirmados.
Cristiano Ronaldo anunció este jueves 5 de noviembre su retiro definitivo de la selección de Portugal a los 41 años. Cierra una trayectoria internacional de 23 años en la que sumó 234 partidos, 146 goles y tres títulos. La Federación Portuguesa de Fútbol confirmó que organizará un homenaje de despedida para su histórico capitán.
El apocalipsis del culto a la personalidad finalmente tiene fecha de defunción: este jueves 5 de noviembre de 2026, Cristiano Ronaldo descubrió que el calendario no negocia contratos y anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal tras 23 años de hegemonía absoluta. A sus 41 años, y a través de un video en redes sociales donde intentó convencer al planeta de una supuesta humildad terrenal, el atacante devolvió su dorsal fetiche asegurando: «Ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo a estadios de todo el mundo», para rematar con que «No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón». Claro que el corazón terminó de quebrarse el 30 de septiembre, cuando el entrenador Jorge Jesus osó sentarlo en el banco de relevos y la leyenda abandonó la concentración con un portazo que le costó 30 días de suspensión y una multa de 255 euros, una suma que el astro probablemente canceló con el vuelto de un café en el aeropuerto.
Se clausura así una era jurásica que había comenzado en agosto de 2003, cuando un insolente juvenil de 18 años reemplazó a Luís Figo ante Kazajistán bajo las órdenes de Luiz Felipe Scolari, inaugurando una tiranía de 146 goles en 234 presentaciones. En el camino encadenó seis ediciones de la Copa del Mundo disputadas entre 2006 y 2026 con 27 partidos, 11 festejos y el monopolio de haber anotado en cinco Mundiales diferentes, además de cosechar tres coronas continentales: la Eurocopa 2016 superando 1-0 a Francia, la Liga de Naciones 2019 al vencer 1-0 a Países Bajos y la Liga de Naciones 2025 doblegando a España por penales. Décadas enteras de defensores humillados que concluyen de manera abrupta porque a un director técnico se le ocurrió que exigirle retroceso táctico a un cuadragenario era una idea razonable y no una herejía institucional.
Mientras la dirigencia lusa asimila el pánico de tener que salir a la cancha sin su deidad protectora, la federación emitió un comunicado para despedir a su «eterno capitán», definiéndolo como «un líder inspirador, un ejemplo de dedicación y el máximo símbolo del espíritu de nuestra Selección Nacional». Para maquillar el escándalo disciplinario y clausurar el sainete con diplomacia, las autoridades prometieron un homenaje de despedida formal cuya fecha, sede y formato todavía permanecen en el misterio absoluto, seguramente mientras calculan cuántas toneladas de mármol necesitan para erigir un busto que le haga justicia a semejante monumento viviente.
