La medida fue confirmada este viernes 6 de noviembre por el organismo recaudador porteño y beneficiará a 83.415 contribuyentes, lo que representa al 61% de las 136.317 personas humanas que integran el padrón del Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias. El beneficio alcanza a trabajadores independientes, pequeños comerciantes y emprendedores, tanto inscriptos en la categoría local de la Ciudad de Buenos Aires como aquellos bajo el régimen de Convenio Multilateral que desarrollan actividades en más de una jurisdicción.
Desde el organismo precisaron que la disposición no implica una exención del impuesto a los Ingresos Brutos, sino la eliminación del anticipo que actualmente se debita de forma automática ante cada acreditación bancaria. En un comunicado oficial, el organismo remarcó que «en la práctica, la exclusión del padrón representa un alivio financiero» para el sector productivo de menor escala.
Sin trámites y con alcance en billeteras virtuales
Los contribuyentes alcanzados por el nuevo parámetro no tendrán que realizar ninguna gestión presencial ni digital. El organismo recaudador confeccionará el padrón de forma automática a partir del cruce de datos de la facturación acumulada durante el año 2026, dejando fuera de las retenciones a quienes no alcancen el límite de los $127 millones.
En paralelo, la Ciudad de Buenos Aires confirmó su adhesión al Sistema de Recaudación y Control sobre Cuentas de Pago, el esquema que aplica retenciones sobre los fondos acreditados en billeteras virtuales y cuentas de pago digital, al que ya adhirieron 21 de las 24 jurisdicciones del país. Como este mecanismo emplea el mismo padrón que el régimen bancario tradicional, las 83.415 personas humanas excluidas tampoco sufrirán descuentos automáticos en sus aplicaciones de cobro digital.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sostuvo en un comunicado que la medida «se enmarca en un proceso que la Ciudad viene llevando adelante para actualizar su sistema tributario y sus regímenes de recaudación, a fin de avanzar hacia una mayor armonización fiscal». Los fondos que se descuentan por el régimen bancario deben computarse como pago a cuenta en la declaración jurada mensual del tributo, y cuando superan el impuesto determinado generan saldos a favor que los contribuyentes deben gestionar ante el fisco.
La AGIP porteña anunció que desde el 1° de enero de 2027 no retendrá Ingresos Brutos a quienes hayan facturado menos de $127 millones en 2026. La medida alcanza de forma automática a 83.415 contribuyentes y abarca tanto cuentas bancarias como billeteras digitales.
La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos acaba de confirmar que posee un corazón funcional y decidió que a partir del 1° de enero de 2027 dejará de mordisquear las cuentas bancarias de las personas humanas que hayan facturado menos de $127 millones durante 2026. La medida, confirmada este viernes 6 de noviembre, beneficiará a 83.415 contribuyentes, lo que equivale al 61% de las 136.317 personas humanas empadronadas en el temible Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias. Trabajadores independientes, pequeños comerciantes y emprendedores —tanto de la categoría local porteña como del Convenio Multilateral que operan en más de una jurisdicción— podrán finalmente recibir una transferencia sin sentir que el fisco les cobra peaje por respirar.
Desde el organismo aclararon con quirúrgica frialdad que esto no es una exención del impuesto a los Ingresos Brutos, sino la simple eliminación del mordisco automático ante cada acreditación. Según explicaron oficialmente, «en la práctica, la exclusión del padrón representa un alivio financiero» para quienes pasaban meses rogando la devolución de saldos a favor acumulados por pagos a cuenta que superaban ampliamente el tributo mensual real. La gran fantasía de no tener que mendigarle al Estado la restitución del propio dinero se materializará de manera 100% automática: nadie tendrá que realizar gestiones presenciales ni digitales, ya que el padrón se armará solo mediante el cruce de datos de la facturación de 2026.
Para coronar esta epifanía burocrática, la Ciudad de Buenos Aires confirmó además su adhesión al Sistema de Recaudación y Control sobre Cuentas de Pago, el esquema que ya aplican 21 de las 24 jurisdicciones del país para retener fondos en billeteras virtuales y cuentas digitales. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sostuvo en un comunicado que la medida «se enmarca en un proceso que la Ciudad viene llevando adelante para actualizar su sistema tributario y sus regímenes de recaudación, a fin de avanzar hacia una mayor armonización fiscal». Al compartir el mismo padrón, las 83.415 personas humanas excluidas tampoco sufrirán descuentos sorpresa en sus aplicaciones de cobro digital, evitando que el cobro de una tarta de jamón y queso termine pareciendo una auditoría internacional.
