El Aeroparque Jorge Newbery permanecerá cerrado durante 55 horas, desde las 9.00 del martes 25 hasta las 16.00 del jueves 27, debido a tareas de mantenimiento preventivo sobre la pista.
Los trabajos forman parte de un plan integral de obras llevado adelante por Aeropuertos Argentina y obligarán a modificar una parte importante de la programación habitual de vuelos de la terminal metropolitana.
Más vuelos serán trasladados al aeropuerto de Ezeiza
Como consecuencia del cierre, entre el 50% y el 60% de los vuelos programados, tanto domésticos como internacionales, serán trasladados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
La actividad en esa terminal tendrá un incremento estimado del 80%. La cantidad de movimientos pasará de aproximadamente 530, cifra habitual para un período de características similares, a cerca de 940 operaciones.
El resto de los servicios fueron cancelados por las respectivas aerolíneas. Las compañías pudieron reorganizar previamente su programación debido a la anticipación con la que fueron comunicadas las obras y teniendo en cuenta la cantidad de pasajeros afectados.
La intervención y el esquema operativo fueron acordados con las compañías aéreas y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).
Las fechas fueron definidas teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y una previsible disminución de las operaciones, con el objetivo de reducir el impacto sobre la actividad aérea.
Trabajos para preparar la pista antes de la temporada alta
Las tareas estarán concentradas principalmente en bacheo y mantenimiento del sistema de balizamiento de la pista.
La intervención responde al aumento de la demanda que registra Aeroparque, donde actualmente se alcanzan picos de hasta 440 vuelos diarios, además de las perspectivas de crecimiento planteadas por las compañías aéreas.
Otro de los objetivos es que la pista se encuentre en condiciones adecuadas antes del comienzo de la temporada alta prevista para octubre, cuando se espera un incremento de las operaciones.
Durante las 55 horas de cierre, los pasajeros con vuelos programados desde o hacia Aeroparque deberán prestar especial atención a las comunicaciones de cada aerolínea para conocer posibles cambios de aeropuerto o cancelaciones.
El Aeroparque Jorge Newbery permanecerá cerrado durante 55 horas entre el martes 25 y el jueves 27 por tareas de mantenimiento preventivo en la pista. Entre el 50% y el 60% de los vuelos previstos serán trasladados a Ezeiza, donde la actividad crecerá cerca de un 80%, mientras que otros servicios fueron cancelados por las aerolíneas.
El Aeroparque Jorge Newbery tendrá durante 55 horas una actividad poco habitual para uno de los aeropuertos más transitados del país: ningún avión despegando, ninguno aterrizando y una pista dedicada exclusivamente a recibir obreros, maquinaria y reparaciones. Desde las 9 del martes 25 hasta las 16 del jueves 27, la terminal metropolitana cerrará por mantenimiento preventivo, obligando a pasajeros y aerolíneas a practicar ese deporte nacional conocido como revisar nuevamente desde dónde sale el vuelo.
La mayor parte de la presión recaerá sobre Ezeiza, que absorberá entre el 50% y el 60% de las operaciones programadas en Aeroparque. El aeropuerto internacional pasará de unos 530 movimientos habituales para un período similar a aproximadamente 940, un incremento cercano al 80%. Durante esas jornadas, Ezeiza experimentará algo parecido a invitar a media familia a quedarse en casa porque al vecino le están arreglando el living.
El resto de los vuelos fue directamente cancelado por las compañías, que pudieron reorganizar sus cronogramas gracias a que las obras fueron anunciadas con anticipación. El esquema fue coordinado entre las aerolíneas, Aeropuertos Argentina y el organismo regulador, buscando que la intervención genere el menor caos posible. En aviación, “menor impacto operativo” es una expresión técnica que generalmente significa que todos saben de antemano dónde estará el problema.
Los trabajos estarán concentrados principalmente en bacheo y balizamiento de la pista. La necesidad responde al aumento sostenido de operaciones en Aeroparque, que actualmente llega a registrar picos de 440 vuelos diarios. El objetivo es dejar la infraestructura preparada antes de la temporada alta que comienza en octubre. Primero la pista pasa por mantenimiento; después vuelven los aviones. Los pasajeros, mientras tanto, deberán confirmar que su vuelo no haya decidido mudarse temporalmente a varios kilómetros de distancia.