El resultado preliminar de la autopsia practicada a Jorge “Locomotora” Castro determinó que el ex campeón mundial sufrió un edema agudo de pulmón como consecuencia de una falla cardíaca, por lo que su muerte no tuvo un origen traumático.
El parte policial indicó además que el ex boxeador se encontraba dentro del Bingo de Morón cuando se descompensó *“bajo de insulina por padecer diabetes”*.
Según relató su hija Quimey, el episodio se desarrolló en aproximadamente 15 minutos. Castro había ido al baño y, cuando regresó, comenzó a sentir una molestia que rápidamente aumentó de intensidad.
**“Me duele el pecho, me duele el pecho. Me duele mucho, hija”**, expresó el ex boxeador en esos últimos momentos, de acuerdo con el relato familiar.
Los últimos minutos de “Locomotora” Castro
Quimey explicó que solicitaron asistencia al personal de seguridad del establecimiento y que su padre fue trasladado hacia una oficina apartada, donde recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar durante 20 minutos.
La asistencia médica constató finalmente que Castro ya no presentaba signos vitales. El ex campeón no llegó a ser trasladado a un hospital.
La hija señaló que las cámaras del establecimiento registraron la secuencia y que la Policía Científica determinó que se trató de una muerte natural.
**“Estábamos bien y de repente me dijo: ‘Me voy al baño’”**, recordó Quimey. Cuando Castro regresó y manifestó el dolor en el pecho, su hija inicialmente lo relacionó con su hábito de fumar.
“Es porque fumás como un salvaje”, recordó haberle dicho frente a los medios. Según explicó, Castro solía fumar cuando concurría a jugar y en ocasiones tomaba pastillas para aliviar molestias en la garganta.
Una vez que el dolor se hizo más intenso, el personal lo trasladó a una oficina y comenzó a asistirlo en privado.
**“Le tomaron la presión. Estaba bien de presión, pero me decía: ‘Me duele el pecho, siento una presión en el pecho’”**, relató Quimey.
Castro pidió acostarse y que le quitaran las medias. Su ex pareja le tomó el rostro y le pidió que la mirara, pero el ex boxeador cerró los ojos y perdió el conocimiento.
La familia descartó demoras en la atención
Quimey descartó que hubiera existido una demora por parte del establecimiento o de la ambulancia y explicó que su padre había rechazado ser trasladado inicialmente en una silla de ruedas.
“La ambulancia no demoró. Lo que le pasó a mi papá es que a él le empezó a doler el pecho y se fue caminando porque no quería subirse a la silla de ruedas.** Se fue caminando hasta la oficina donde nos apartaron. Ahí se sentó, ahí pidió acostarse, ahí pidió que le saquen las zapatillas. Y a los cinco minutos empezaron a hacerle las maniobras”**, relató.
La hija confirmó además que Castro padecía diabetes y requería insulina. “**Él era diabético, insulinodependiente. Siempre se controló**”.
La visita al Bingo de Morón formaba parte de una rutina que Castro compartía con Quimey y con la madre de ella. Aunque sus padres estaban separados desde hacía 15 años, mantenían una relación cercana y solían compartir cenas, cafés y salidas.
**“Estaba conmigo y con mi mamá. Gracias a Dios estaba conmigo”**, expresó Quimey.
La hija explicó que no convivía con su padre, aunque Castro la visitaba prácticamente todos los días. También contó que, después de atravesar dificultades familiares durante su infancia, ambos lograron reconstruir el vínculo con el paso de los años.
Velatorio privado y despedida en Morón
La familia decidió que la despedida será privada y estará limitada a familiares, amigos y personas cercanas. Quimey explicó que decidió hablar públicamente porque su madre estaba “muy mal” y su hermano, “destruido”, y pidió respeto para atravesar el duelo.
Castro estaba en pareja con Noe Vigliarolo, quien había contado que ambos planeaban comprometerse durante un viaje a la costa previsto para ese fin de semana.
Semanas antes de su muerte, el ex boxeador había señalado que tenía 15 hijos y 14 nietos.
Quimey precisó que su núcleo familiar más cercano estaba integrado por cuatro personas, aunque otros familiares, entre ellos hijos de Castro residentes en Santa Cruz, ya habían sido informados.
El velatorio de Jorge “Locomotora” Castro se realizará en Morón cerca de las 18, mientras que el entierro está previsto para el mediodía del jueves en el cementerio municipal.
El resultado preliminar de la autopsia de Jorge “Locomotora” Castro determinó que murió por un edema agudo de pulmón derivado de una falla cardíaca y descartó una muerte traumática. Su hija Quimey reconstruyó los últimos minutos del ex campeón en el Bingo de Morón y confirmó que la despedida será privada.
La muerte de Jorge “Locomotora” Castro dejó una escena tan abrupta como difícil de procesar: un hombre acostumbrado durante décadas a recibir golpes dentro de un ring terminó perdiendo la vida después de advertir que sentía una fuerte presión en el pecho. El informe preliminar de la autopsia determinó que sufrió un edema agudo de pulmón provocado por una falla cardíaca y descartó un origen traumático.
La secuencia ocurrió en el Bingo de Morón, donde Castro estaba acompañado por su hija Quimey y la madre de ella. Había ido al baño y regresó manifestando dolor. Minutos después, mientras era asistido, perdió el conocimiento. No hubo traslado al hospital: las maniobras de reanimación se realizaron en el propio establecimiento, donde finalmente se constató su muerte.
El relato familiar también dejó afuera una sospecha habitual en este tipo de episodios: no hubo cuestionamientos hacia la atención recibida. Quimey explicó que su padre rechazó utilizar una silla de ruedas y caminó hasta una oficina donde fue atendido. Una decisión muy acorde con alguien que hizo de mantenerse de pie una marca registrada, aunque esta vez el cuerpo terminó imponiendo un límite que ningún campeón puede negociar.
Castro era diabético e insulinodependiente y, según su hija, se controlaba regularmente. La autopsia preliminar orientó la causa hacia una falla cardíaca, mientras la Policía Científica consideró que se trató de una muerte natural. Para una figura cuya biografía deportiva estuvo plagada de combates, recuperaciones imposibles y noches memorables, el final llegó fuera del ring y en apenas unos minutos.
Ahora la familia busca despedirlo lejos del ruido. El velatorio será en Morón y el entierro está previsto para el jueves. Quimey pidió preservar a sus seres queridos, mientras el boxeo argentino intenta asimilar una noticia especialmente cruel: la “Locomotora” que tantas veces pareció imposible de detener encontró finalmente un golpe que no venía de ningún rival.
