La atención de salud para los jubilados en San Juan atraviesa una situación crítica que afecta a más de 75.000 afiliados de PAMI. Desde el pasado 17 de junio, clínicas y sanatorios agrupados en la Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social suspendieron el otorgamiento de nuevos turnos para consultorios externos en todas las especialidades, en reclamo por un atraso arancelario que, según denuncian, supera el 102%.

Prestadores denuncian una situación financiera insostenible

La medida fue adoptada luego de reiterados reclamos por la falta de actualización de los valores de las prestaciones y por demoras en los pagos. Desde el sector sostienen que, además, se aplican débitos sobre las facturaciones que pueden alcanzar hasta el 30%, una situación que dificulta cubrir los costos operativos y mantener la atención bajo las condiciones actuales.

Como consecuencia, numerosos afiliados se encontraron con carteles informando la suspensión de nuevos turnos en distintos centros de salud de la provincia. La situación genera preocupación especialmente entre quienes requieren controles periódicos, estudios especializados o tratamientos para enfermedades crónicas.

Pacientes sin respuestas y con tratamientos demorados

Una afiliada que necesitaba realizarse un estudio cardiológico urgente relató que intentó obtener un turno durante los últimos días sin éxito. “Es muy preocupante porque es un estudio de urgencia el mío y somos personas mayores. Que jueguen de esta manera es inconcebible”, expresó.

También se conoció el caso de una mujer que viajó desde la localidad de Carpintería, en Pocito, para gestionar un turno para su esposo y no logró concretar el trámite. Según relató, tampoco recibió información precisa sobre cuándo podría retomarse la atención habitual.

Ante la falta de alternativas dentro de la cobertura, algunos afiliados optan por consultas particulares que rondan los 80.000 pesos, especialmente para patologías como la artrosis y otras afecciones crónicas. A esto se suma el cuestionamiento al sistema de reintegros, cuyos pagos, según denuncian los usuarios, pueden demorar entre seis meses y un año.

Vacío de conducción local y versiones contrapuestas

La crisis sanitaria coincide con una situación institucional particular en la delegación local de PAMI. Desde febrero, tras la renuncia del doctor Rafael “Nino” Claros, la obra social no cuenta con un director en San Juan. Hasta el momento no se designó un reemplazante, lo que incrementa la incertidumbre entre afiliados y prestadores.

La ausencia de una autoridad local dificulta la existencia de un interlocutor directo para abordar el conflicto y brindar respuestas a los pacientes afectados por la suspensión de servicios.

Mientras tanto, desde la conducción nacional encabezada por Esteban Leguizamo sostienen que no existen problemas financieros graves y que el cronograma de pagos se cumple con normalidad. Sin embargo, los prestadores sanjuaninos mantienen sus reclamos y advierten que, de no alcanzarse una solución, el conflicto podría extenderse a otras prestaciones, incluyendo cirugías que no sean consideradas de urgencia.

La falta de acuerdo mantiene en vilo a miles de adultos mayores que dependen de la cobertura para acceder a consultas, estudios y tratamientos médicos esenciales.