El gasto primario de la Administración Nacional registró una caída del 5,5% interanual en términos reales durante octubre, impulsada principalmente por los recortes en las transferencias a las provincias, los subsidios económicos y la obra pública.
Así lo indicó un informe de la consultora Analytica, que también señaló que, durante los primeros diez meses del año, el gasto acumuló una reducción real del 3,3% respecto del mismo período anterior.
El estudio identificó diferencias entre las distintas partidas presupuestarias. Mientras las transferencias provinciales y los subsidios concentraron las mayores contracciones, la Asignación Universal por Hijo (AUH) registró un crecimiento real durante octubre.
El informe también relevó la evolución de los programas sociales y de las obligaciones pendientes de pago de la Administración Nacional al cierre del período analizado.
Las transferencias a provincias encabezaron los recortes
La mayor reducción del gasto durante octubre se registró en las transferencias a las provincias, que cayeron un 56,5% interanual en términos reales.
Este comportamiento convirtió a los recursos transferidos a las jurisdicciones provinciales en uno de los principales factores que explicaron la disminución del gasto primario nacional.
La tendencia también se reflejó en el acumulado anual. Entre enero y octubre, las transferencias a provincias registraron una caída real del 61% respecto de los primeros diez meses del año anterior.
Se trató del recorte acumulado más pronunciado entre los componentes del gasto examinados en el informe.
La contracción de estas partidas se produjo en un contexto de reducción general del gasto nacional, con diferencias significativas entre los distintos destinos de los recursos presupuestarios.
Subsidios al transporte y la energía: las principales bajas
Los subsidios económicos disminuyeron un 32,6% interanual real durante octubre, según los datos relevados por Analytica.
Dentro de ese grupo, los subsidios destinados a la energía retrocedieron un 26,2%, mientras que los correspondientes al transporte cayeron un 55,8%.
La reducción en las partidas vinculadas con el transporte fue una de las más pronunciadas del mes.
Sobre este punto, el informe explicó que la caída «se explica principalmente por la ausencia de transferencias al Fondo Fiduciario de Infraestructura del Transporte».
Por otra parte, las transferencias a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) disminuyeron un 28,5% interanual real.
La obra pública también presentó una contracción significativa, con una baja del 21,4% en términos reales durante octubre.
De esta manera, las transferencias provinciales, los subsidios y las erogaciones destinadas a infraestructura explicaron una parte central del retroceso del gasto primario registrado durante el mes.
La AUH fue la excepción entre las partidas sociales
En contraste con la reducción de otros componentes presupuestarios, el informe identificó un incremento real en el conjunto integrado por las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo.
El estudio señaló que «la única partida que mostró un aumento real relevante en el mes fue asignaciones familiares + AUH (+1,5% i.a. real)».
Ese resultado estuvo impulsado por la AUH, que creció un 2,7% interanual real.
En cambio, las asignaciones familiares registraron una caída real del 0,6% durante el mismo período.
La consultora vinculó esta diferencia con la evolución de la cantidad de beneficiarios de cada prestación.
Según los datos del relevamiento, los titulares de asignaciones familiares disminuyeron un 4,8% interanual, mientras que los beneficiarios de la AUH aumentaron un 1%.
Estas variaciones contribuyeron a explicar el comportamiento desigual de ambas prestaciones dentro del gasto destinado a protección social.
Los programas sociales cayeron un 22,7% en diez meses
Al analizar el período comprendido entre enero y octubre, el informe registró una reducción acumulada del 22,7% real en los programas sociales.
Dentro de ese conjunto, una de las mayores incidencias correspondió al programa Volver al Trabajo.
El estudio indicó que «la mayor incidencia correspondió al programa ‘Volver al Trabajo’ (-54,3%), cuyos montos permanecieron congelados hasta junio, cuando finalmente fue eliminado».
La evolución de esta partida tuvo un peso relevante en el resultado acumulado de los programas sociales, que mostraron una contracción superior a la reducción general del gasto primario.
En el mismo período, las transferencias a provincias continuaron siendo el componente con la mayor caída, al registrar una disminución real del 61%.
El conjunto de los datos muestra que el ajuste del gasto nacional se distribuyó de manera desigual entre las partidas, con recortes particularmente pronunciados en las transferencias provinciales y determinados programas.
La deuda flotante alcanzó los $2,9 billones
El informe también presentó información sobre las obligaciones pendientes de pago de la Administración Nacional.
Al cierre de octubre, la deuda flotante acumulada se ubicó en $2,9 billones, un monto equivalente al 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB).
La deuda flotante comprende obligaciones devengadas que todavía no fueron canceladas mediante el pago correspondiente.
Este indicador forma parte del seguimiento de la ejecución presupuestaria y permite observar el volumen de compromisos pendientes al cierre del período.
De acuerdo con el relevamiento de Analytica, octubre finalizó con una caída real del gasto primario del 5,5% y una reducción acumulada del 3,3% en los primeros diez meses del año.
Los principales descensos se concentraron en transferencias a provincias, subsidios económicos y obra pública, mientras que la AUH mostró un crecimiento real en el mes analizado.
El gasto primario nacional cayó un 5,5% interanual real en octubre y acumuló una reducción del 3,3% durante los primeros diez meses del año, según un informe de la consultora Analytica. Los principales recortes se concentraron en las transferencias a provincias, los subsidios económicos y la obra pública. La AUH fue la única prestación social individual que registró un crecimiento real durante el mes.
El Estado nacional volvió a practicar su disciplina presupuestaria favorita: hacer que los números bajen, aunque para conseguirlo haya que revisar hasta el último rincón de las transferencias públicas. En octubre, el gasto primario cayó un 5,5% real interanual, según la consultora Analytica. La noticia confirma que el ajuste continúa su recorrido por las planillas oficiales con la perseverancia de un inspector que encuentra una irregularidad incluso en el presupuesto destinado a comprar carpetas.
Las provincias encabezaron la lista de afectadas, con una reducción real del 56,5% en las transferencias recibidas durante el mes. Es una cifra que transforma la expresión ayuda nacional en un concepto cada vez más cercano a la literatura fantástica. Si los gobernadores estaban esperando que llegaran recursos adicionales, el informe sugiere que convendría revisar primero si el correo todavía funciona. No porque las transferencias viajen en sobres, sino porque la magnitud del recorte permite imaginar que el dinero decidió tomarse una licencia prolongada.
Los subsidios económicos tampoco encontraron demasiada hospitalidad en las cuentas públicas: retrocedieron un 32,6%. Dentro de ese universo, los destinados al transporte disminuyeron un 55,8% y los de energía, un 26,2%. El Estado, aparentemente, decidió que la mejor manera de aliviar el presupuesto es conseguir que cada peso público desarrolle una vocación extraordinaria por la austeridad. El problema es que los servicios continúan existiendo, aunque las partidas destinadas a financiarlos hayan descubierto las ventajas de la dieta fiscal.
La obra pública también participó del campeonato de reducciones, con una caída real del 21,4%. Es una de esas estadísticas que se explican con una facilidad incómoda: cuando se destinan menos recursos a construir, reparar o desarrollar infraestructura, la planilla presupuestaria adelgaza. Los proyectos, en cambio, no necesariamente adquieren la misma capacidad de adaptación. Una ruta no se termina con optimismo y un puente no se sostiene gracias a la satisfacción de haber mejorado un indicador contable.
En medio de este panorama apareció una excepción: la Asignación Universal por Hijo registró un aumento real del 2,7%. El conjunto de asignaciones familiares y AUH creció un 1,5%, aunque las asignaciones familiares retrocedieron un 0,6%. La AUH quedó así como la integrante del presupuesto social que consiguió avanzar mientras buena parte de sus compañeras de planilla retrocedían. Una especie de superviviente estadística en una reunión donde casi todos recibieron instrucciones de reducir sus expectativas.
El panorama acumulado tampoco ofrece demasiadas sorpresas: en los primeros diez meses, las transferencias a provincias cayeron un 61% real y los programas sociales, un 22,7%. Dentro de estos últimos, el programa Volver al Trabajo registró una reducción del 54,3%, después de mantener sus montos congelados hasta junio, cuando fue eliminado. El nombre del programa adquiere una ironía involuntaria: su trayectoria presupuestaria terminó siendo bastante más breve que la discusión nacional sobre cómo generar empleo.
Para completar el cuadro, la deuda flotante de la Administración Nacional alcanzó los 2,9 billones de pesos al cierre de octubre. Es decir, el ajuste redujo desembolsos, pero las obligaciones pendientes también tienen su propio casillero. La contabilidad pública permite observar ambos fenómenos simultáneamente, porque las cuentas del Estado poseen una virtud peculiar: incluso cuando se gasta menos, siempre queda alguna cifra suficientemente grande como para obligar a contar los ceros dos veces.
