La muerte de decenas de crías de ballena franca en las costas de Chubut abrió un interrogante que mantiene en alerta a investigadores: ¿qué está provocando la mortandad de ballenatos en la Patagonia? Por el momento no existe una respuesta definitiva y los especialistas trabajan sobre distintas posibilidades para intentar determinar el origen del fenómeno.

El Instituto de Conservación de Ballenas investiga entre las hipótesis una posible infección bacteriana y analiza muestras de agua obtenidas en la zona. Los estudios buscan identificar elementos que permitan establecer qué ocurrió y determinar si existe algún factor capaz de explicar la muerte de las crías.

Hasta el momento, no fue confirmada una causa específica. La posible presencia de una infección bacteriana constituye una línea de investigación y no una explicación científicamente establecida del episodio.

Una mortandad que podría alcanzar niveles históricos

La magnitud del fenómeno genera especial preocupación porque el número de animales muertos podría superar el peor registro conocido, correspondiente a 2012, cuando se contabilizaron 113 ballenatos muertos.

Sin embargo, el recuento correspondiente al episodio actual todavía es preliminar. Por ese motivo, no puede afirmarse por el momento que la mortandad haya superado efectivamente aquel antecedente.

La comparación permite dimensionar la gravedad potencial de lo que ocurre en las costas patagónicas, pero los especialistas deberán completar los relevamientos antes de establecer la cantidad definitiva de ejemplares afectados.

Las muestras de agua, una pieza clave

Parte de la investigación está concentrada en el análisis del ambiente donde se produjo la mortandad. Las muestras de agua pueden aportar información sobre las condiciones existentes en la zona y contribuir a determinar si algún agente infeccioso o factor ambiental estuvo relacionado con las muertes.

Los resultados serán fundamentales para evaluar la hipótesis de una infección bacteriana y avanzar sobre otras posibles explicaciones. Hasta que esos estudios estén concluidos, establecer una relación directa entre una bacteria y la muerte de los ballenatos resultaría prematuro.

Determinar la causa también resulta relevante para comprender si el fenómeno está limitado a las crías de ballena franca o si existen condiciones ambientales que deban ser examinadas por sus posibles consecuencias sobre otros organismos presentes en el ecosistema costero.

Por qué preocupa la muerte de las crías

La investigación adquiere especial importancia por el papel que cumple la ballena franca dentro del ecosistema oceánico. Una mortandad elevada de ejemplares jóvenes puede tener consecuencias que requieren seguimiento científico y representa una señal que obliga a estudiar las condiciones ambientales de la región.

Conocer qué provocó las muertes permitirá además establecer si se trata de un episodio asociado con un agente específico, con determinadas condiciones del ambiente marino o con otros factores que todavía no fueron identificados.

La investigación permanece abierta y las muestras obtenidas deberán aportar evidencia para avanzar hacia una explicación. Por ahora, la única certeza es la magnitud de la mortandad observada y la ausencia de una causa confirmada. Los análisis científicos serán los que permitan determinar qué está ocurriendo en el mar de Chubut y qué medidas podrían resultar necesarias para proteger a las ballenas y monitorear el ambiente costero.