El mercado cambiario argentino abrió la semana y cerró agosto sin grandes sobresaltos. Este lunes 31, el dólar oficial registró movimientos moderados en las principales entidades bancarias, mientras que el blue se mantuvo estable y el dólar MEP presentó variaciones leves.
Cómo cerró el dólar oficial
En Banco Nación, la moneda estadounidense registró una leve baja y finalizó en $1.480 para la compra y $1.530 para la venta, con una diferencia de $50 entre ambas puntas.
El Banco Provincia de Buenos Aires presentó los mismos valores: $1.480 comprador y $1.530 vendedor, también con un spread de $50.
En Banco Bica, el dólar terminó en $1.484 para la compra y $1.545 para la venta, con una diferencia de $61.
Por su parte, en ICBC la cotización cerró en $1.475 para la compra y $1.530 para la venta, con un spread de $55.
El dólar MEP cerró alrededor de los $1.534
El dólar MEP finalizó la jornada con variaciones en sus cotizaciones. La punta compradora terminó en $1.534,19, mientras que la vendedora se ubicó en $1.534,83.
La diferencia entre ambas puntas quedó en apenas $0,64. Frente a la referencia anterior, las variaciones fueron de $25,26 y $11,98, respectivamente.
El dólar blue terminó sin cambios
Por su parte, el dólar blue atravesó el lunes sin modificaciones y cerró en $1.535 para la compra y $1.555 para la venta.
El spread entre ambas cotizaciones quedó establecido en $20 y las dos puntas permanecieron sin cambios respecto del registro previo.
De esta manera, el último día de agosto terminó con movimientos acotados entre las principales referencias del mercado cambiario, sin variaciones significativas en el dólar paralelo y con leves modificaciones en las cotizaciones oficiales y financieras.
El dólar oficial cerró este lunes 31 de agosto con una leve baja en algunas entidades bancarias, mientras el blue terminó sin cambios. En Banco Nación, la divisa quedó en $1.480 para la compra y $1.530 para la venta. El dólar paralelo finalizó en $1.535 y $1.555, mientras que el MEP cerró alrededor de los $1.534.
El último día de agosto dejó una rareza que en el mercado cambiario argentino debería cotizar aparte: el dólar atravesó la jornada sin provocar una crisis existencial colectiva. El oficial mostró movimientos moderados, el blue permaneció quieto y el MEP realizó pequeñas variaciones. Una rueda tan tranquila que durante algunas horas las cuevas, bancos y pantallas parecieron recordar que una moneda también puede cambiar de precio sin necesidad de activar una cadena nacional emocional.
En Banco Nación, el dólar terminó a $1.480 para la compra y $1.530 para la venta. El blue, mientras tanto, quedó en $1.535 y $1.555. Apenas $25 separaron la venta oficial del paralelo, una distancia que en otros momentos de la historia argentina habría sido considerada ciencia ficción y posiblemente motivo suficiente para organizar un seminario internacional.
El MEP también transitó la jornada con modificaciones relativamente pequeñas y cerró con una punta vendedora de $1.534,83. Así, algunas de las principales referencias cambiarias terminaron prácticamente estacionadas en la misma cuadra, aunque cada una llegó por caminos diferentes y con mecanismos suficientemente complejos como para recordar que comprar dólares en Argentina nunca puede consistir simplemente en comprar dólares.
Agosto cerró, entonces, sin grandes sobresaltos cambiarios. No hubo corrida, salto abrupto ni una cotización atravesando la pantalla con música de película catástrofe. El mercado simplemente terminó la jornada con leves movimientos. En Argentina, donde el dólar tiene más cobertura periodística que muchas elecciones provinciales, semejante monotonía podría considerarse prácticamente un acontecimiento.