El abogado de Callejero Fino, Ignacio Barrios, renunció este lunes a la defensa del cantante por diferencias respecto de la estrategia adoptada en la causa por portación ilegal de arma de guerra.
La decisión se produjo después de que el músico declarara ante la Justicia durante la audiencia realizada este lunes.
Callejero Fino había sido detenido en Tigre mientras circulaba junto a otro hombre en una Volkswagen Amarok sin patente.
Durante el procedimiento, la Policía encontró dentro del vehículo una pistola Glock calibre .40 con la numeración suprimida.
Declaró y volvió a la comisaría
Después de finalizar la audiencia, el cantante fue trasladado nuevamente a la comisaría, donde permanecerá alojado mientras continúa la investigación.
El artista había pasado la noche incomunicado en la comisaría cuarta de Benavídez. Su familia le llevó alimentos durante su permanencia en la dependencia policial.
De acuerdo con la información aportada, la pena mínima prevista para la portación ilegal de armas es de tres años y seis meses.
La renuncia de Barrios se produjo luego de la declaración del músico y quedó vinculada a diferencias respecto del rumbo que debía adoptar la defensa dentro del expediente.

El comunicado del sello discográfico
Tras conocerse la detención, el sello discográfico de Callejero Fino difundió un comunicado en redes sociales.
Allí informó que el cantante se encuentra “atendiendo un requerimiento formal” y “cumpliendo con sus obligaciones ante las autoridades competentes”.
El comunicado no detalló cuál era el motivo de la medida, qué organismo intervenía ni cuál era la situación procesal del artista.
Los representantes agradecieron además la paciencia del público y anticiparon que cualquier novedad será comunicada a través de los canales oficiales.
También solicitaron a medios y colegas evitar la difusión de información no confirmada, “por respeto a Natanael y, especialmente, a su familia en este momento”.
Los antecedentes judiciales del cantante
No es la primera vez que Callejero Fino enfrenta una causa judicial. Cuando tenía 20 años fue condenado a seis años de prisión por un robo.
Según relató posteriormente, pasó cinco meses detenido en un penal y luego continuó cumpliendo la condena bajo arresto domiciliario y con una tobillera electrónica.
En diferentes entrevistas, el músico explicó que aquella etapa estuvo atravesada por malas decisiones y por vínculos que lo llevaron a involucrarse en situaciones delictivas.
Durante una participación en Bake Off Famosos, expresó: “Si pudiera hablar con el Simón de antes, lo agarraría del cuello y me lo llevaría a casa con mamá y su hermana”.
En agosto de 2023, el cantante anunció junto a su abogado que aquella causa había finalizado y que se encontraba completamente en libertad.
Ahora, la investigación por la pistola encontrada en la camioneta abre un nuevo capítulo judicial, mientras Callejero Fino continúa detenido y deberá definir quién asumirá su defensa tras la renuncia de Ignacio Barrios.
El abogado de Callejero Fino, Ignacio Barrios, renunció a su defensa por diferencias sobre la estrategia judicial después de que el cantante decidiera declarar en la causa por portación ilegal de arma de guerra. El músico había sido detenido en Tigre cuando viajaba en una Volkswagen Amarok sin patente donde la Policía encontró una Glock calibre .40 con numeración suprimida.
Callejero Fino declaró y su abogado renunció apenas terminó la audiencia. La estrategia judicial duró menos que una promo bancaria de fin de semana: el cantante quiso hablar, Ignacio Barrios tomó otra posición y la defensa quedó vacante.
El músico había sido detenido en Tigre mientras circulaba en una Volkswagen Amarok sin patente junto a otro hombre. Dentro del vehículo, la Policía encontró una pistola Glock calibre .40 con la numeración suprimida, un combo bastante difícil de explicar con el clásico “me la prestaron para dar una vuelta”.
Después de declarar, Callejero Fino volvió a la comisaría y continúa detenido mientras avanza la investigación. Había pasado la noche incomunicado en la seccional cuarta de Benavídez, donde su familia le llevó alimentos.
El sello discográfico eligió un idioma bastante más corporativo y sostuvo que el artista está “atendiendo un requerimiento formal” y “cumpliendo con sus obligaciones ante las autoridades competentes”. Una forma elegante de describir una situación que incluye comisaría, indagatoria y un arma de guerra.
El expediente además llega con antecedentes: el cantante ya había sido condenado años atrás por un robo y posteriormente completó esa pena. Ahora enfrenta una nueva causa que, por su calificación, tiene una pena mínima informada de tres años y seis meses.
El escenario cambió rápido: camioneta, arma, detención, declaración y abogado afuera. Al expediente no le faltó ritmo.