Un momento de extrema tensión se vivió durante una función del Circo Mundial en Colonia Caroya, Córdoba, cuando cuatro motociclistas protagonizaron un choque en cadena dentro del tradicional “Globo de la Muerte”. El accidente ocurrió el domingo durante la presentación de las 18, mientras los acróbatas realizaban uno de los números centrales del espectáculo.
De acuerdo con la información conocida tras el episodio, un desperfecto mecánico en una de las motocicletas habría desencadenado la pérdida de coordinación y la posterior colisión entre los vehículos que circulaban simultáneamente dentro de la estructura metálica.
Los cuatro motociclistas terminaron cayendo hacia la base de la esfera ante la mirada de los espectadores, en su mayoría familias que presenciaban el espectáculo.
Tres motociclistas fueron trasladados al hospital
Tras el impacto, los artistas fueron rápidamente asistidos por los equipos de emergencia. Tres de los cuatro motociclistas tuvieron que ser trasladados al hospital local, mientras que el restante integrante del número resultó ileso.
Los heridos fueron identificados como Cristian Soria, Jonathan Navarrete y Gustavo Yovanovich. Presentaron cortes en distintas extremidades, traumatismos y golpes provocados por la colisión y la caída.
A pesar de la espectacularidad del accidente, ninguno sufrió lesiones de gravedad y todos quedaron fuera de peligro.
El equipamiento utilizado por los acróbatas, compuesto por cascos, pecheras, guantes, canilleras y trajes reforzados, resultó fundamental para reducir las consecuencias del violento impacto.
La función pudo completar sus últimos minutos
Luego del accidente y de la asistencia a los motociclistas, la función continuó durante sus minutos finales con el espectáculo de baile previsto para el cierre. Desde el circo buscaron además llevar tranquilidad al público después del fuerte susto.
El “Globo de la Muerte” constituye uno de los números de mayor riesgo dentro de los espectáculos circenses, debido a que requiere que varios motociclistas coordinen velocidades y trayectorias dentro de un espacio reducido.
Una mínima alteración en el funcionamiento de uno de los vehículos o en la trayectoria de los pilotos puede modificar la sincronización necesaria para mantener la maniobra.
Tras lo ocurrido, el Circo Mundial anticipó que el número será readaptado para las próximas presentaciones y se realizará con una cantidad reducida de motociclistas.
El accidente dejó así un fuerte susto entre los espectadores de Colonia Caroya, pero sin consecuencias fatales ni heridos de gravedad entre los artistas involucrados.
Cuatro motociclistas protagonizaron un violento choque dentro del “Globo de la Muerte” durante una función del Circo Mundial en Colonia Caroya, Córdoba. El accidente ocurrió el domingo durante el espectáculo de las 18, tras un desperfecto en una de las motos. Tres acróbatas fueron trasladados al hospital con golpes, cortes y traumatismos, aunque ninguno sufrió lesiones de gravedad.
El “Globo de la Muerte” tiene uno de esos nombres comerciales que no dejan demasiado espacio para reclamar publicidad engañosa. Durante la función del domingo en Colonia Caroya, cuatro motociclistas giraban a alta velocidad dentro de la esfera metálica cuando un desperfecto desencadenó un choque en cadena y convirtió, en cuestión de segundos, el número más esperado de la noche en una escena que hizo olvidar al público que había comprado entradas para entretenerse.
Los acróbatas terminaron en la base de la estructura mientras la carpa pasó instantáneamente del ruido de los motores al silencio de cientos de personas intentando determinar si aquello todavía formaba parte del espectáculo. No lo era. Tres de los motociclistas debieron recibir asistencia y fueron trasladados al hospital, mientras un cuarto resultó ileso. Por fortuna, el equipamiento de protección hizo exactamente aquello que uno espera desesperadamente que haga cuando cuatro motos deciden dejar de respetar las leyes coreográficas dentro de una esfera.
El accidente dejó cortes, golpes y traumatismos, pero no lesiones de gravedad. Una noticia especialmente tranquilizadora considerando que el acto consiste, básicamente, en pedirle a varios seres humanos que conduzcan motocicletas a toda velocidad dentro de una jaula esférica mientras el público aplaude la precisión matemática necesaria para evitar conocerse personalmente en el centro.
Tras la atención de los artistas, el espectáculo pudo completar sus últimos minutos con el tradicional cuadro de baile. Para las próximas funciones, el número será readaptado con menos motociclistas. Una decisión razonable después de comprobar que, incluso en un espectáculo construido alrededor del riesgo, hay ocasiones en las que la adrenalina decide excederse del presupuesto.