El Gobierno nacional oficializó este miércoles un nuevo aumento en el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que regirá durante todo julio. La medida, publicada en el Boletín Oficial, tendrá impacto directo sobre los precios de las naftas y el gasoil en todo el país.
En paralelo, el Ejecutivo aprobó los nuevos cuadros tarifarios de electricidad que comenzarán a aplicarse desde el 1° de julio para los usuarios de Edenor y Edesur. Las modificaciones fueron establecidas mediante resoluciones específicas para cada distribuidora.
Cómo se actualizan los impuestos a los combustibles
La actualización responde al esquema mensual que se viene aplicando desde hace un año y forma parte del mecanismo pendiente de 2024, cuya implementación se distribuyó durante los trimestres de 2025.
Los nuevos valores surgen de la fórmula de ajuste trimestral basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), conforme a lo establecido por el Decreto 501/18.
Mediante el Decreto 562/2026, el Poder Ejecutivo dispuso para las naftas un incremento de $21,192 por litro en el impuesto sobre los combustibles líquidos, al que se suma una suba de $1,298 por litro correspondiente al impuesto al dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el aumento será de $18,959 por litro para el gravamen general, vigente en la mayor parte del territorio nacional.
Para la Patagonia y determinadas zonas del interior del país continuará aplicándose una alícuota diferencial. En esos casos, el incremento será de $10,266 por litro, al que se agregará un ajuste de $2,161 por litro por el gravamen al dióxido de carbono.
El Decreto 501/18 establece que la entonces AFIP, actualmente ARCA, debe actualizar estos impuestos en enero, abril, julio y octubre de cada año. Para ello se toma como referencia la variación del IPC correspondiente al trimestre calendario que finaliza el mes inmediato anterior a cada actualización.
Nuevos cuadros tarifarios para Edenor y Edesur
Las resoluciones publicadas este miércoles también oficializaron los cuadros tarifarios que regirán desde el 1° de julio para los usuarios residenciales de Edenor y Edesur, además de actualizar los componentes de distribución reconocidos a ambas empresas.
Para los usuarios residenciales sin subsidio de la categoría de menor consumo (R1), Edesur fijó un cargo variable de $153.935 por kWh, mientras que Edenor estableció un valor de $154.881 por kWh para esa misma categoría.
Estos valores corresponden a los hogares que no forman parte del esquema de subsidios energéticos. El sistema de asistencia estatal continuará vigente para quienes cumplan con los requisitos establecidos.
Cómo continúan los subsidios energéticos
Los usuarios alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) seguirán recibiendo asistencia estatal durante julio. El beneficio cubrirá un bloque de consumo base de hasta 300 kWh mensuales e incorporará una bonificación extraordinaria del 25%, que se suma a los descuentos previstos por la normativa vigente.
El consumo que supere los 300 kWh mensuales será facturado sin subsidio, utilizando los valores plenos correspondientes a cada categoría tarifaria.
El esquema de subsidios se mantiene sin modificaciones respecto del mes anterior. La principal novedad para julio es la incorporación de la bonificación extraordinaria del 25%, destinada a reforzar la asistencia a los hogares de menores ingresos durante el período invernal.
El Gobierno nacional oficializó este miércoles una actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono que regirá durante todo julio, con impacto en los precios de naftas y gasoil. Además, aprobó los nuevos cuadros tarifarios de electricidad para Edenor y Edesur, manteniendo el esquema de subsidios energéticos con una bonificación extraordinaria para los hogares alcanzados.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un litro más caro por decreto y una factura de luz con números nuevos. Julio decidió no esperar al invierno para enfriar el bolsillo.
El calendario oficial ya tiene sus estaciones propias: enero, abril, julio y octubre llegan con actualizaciones impositivas como si fueran cuotas de un electrodoméstico que nadie recuerda haber comprado. El surtidor y el medidor eléctrico hacen equipo con una coordinación que ya quisieran algunos semáforos.
Mientras los impuestos a los combustibles se ajustan por la variación del IPC prevista en la normativa vigente, las distribuidoras eléctricas estrenan cuadros tarifarios actualizados. Todo ocurre dentro de un esquema previsto por decretos y resoluciones que, en el papel, funciona con la precisión de un reloj. Después aparece la realidad, que suele tener menos puntualidad y bastante más costo.
Los subsidios energéticos continúan para quienes califican, con una bonificación extraordinaria durante julio sobre un bloque de consumo determinado. Traducido al idioma doméstico: la ayuda sigue, pero el medidor conserva la mala costumbre de no negociar cuando el calefactor decide que todavía no terminó el invierno.
Los aumentos llegan respaldados por fórmulas, índices y mecanismos de actualización. Los números cierran en la resolución. Después cada familia hace sus propias cuentas, generalmente con una calculadora que ya pide cambio de pilas.
Hay países donde julio trae vacaciones. Acá también trae cuadros tarifarios.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno nacional oficializó este miércoles un nuevo aumento en el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que regirá durante todo julio. La medida, publicada en el Boletín Oficial, tendrá impacto directo sobre los precios de las naftas y el gasoil en todo el país.
En paralelo, el Ejecutivo aprobó los nuevos cuadros tarifarios de electricidad que comenzarán a aplicarse desde el 1° de julio para los usuarios de Edenor y Edesur. Las modificaciones fueron establecidas mediante resoluciones específicas para cada distribuidora.
Cómo se actualizan los impuestos a los combustibles
La actualización responde al esquema mensual que se viene aplicando desde hace un año y forma parte del mecanismo pendiente de 2024, cuya implementación se distribuyó durante los trimestres de 2025.
Los nuevos valores surgen de la fórmula de ajuste trimestral basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), conforme a lo establecido por el Decreto 501/18.
Mediante el Decreto 562/2026, el Poder Ejecutivo dispuso para las naftas un incremento de $21,192 por litro en el impuesto sobre los combustibles líquidos, al que se suma una suba de $1,298 por litro correspondiente al impuesto al dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el aumento será de $18,959 por litro para el gravamen general, vigente en la mayor parte del territorio nacional.
Para la Patagonia y determinadas zonas del interior del país continuará aplicándose una alícuota diferencial. En esos casos, el incremento será de $10,266 por litro, al que se agregará un ajuste de $2,161 por litro por el gravamen al dióxido de carbono.
El Decreto 501/18 establece que la entonces AFIP, actualmente ARCA, debe actualizar estos impuestos en enero, abril, julio y octubre de cada año. Para ello se toma como referencia la variación del IPC correspondiente al trimestre calendario que finaliza el mes inmediato anterior a cada actualización.
Nuevos cuadros tarifarios para Edenor y Edesur
Las resoluciones publicadas este miércoles también oficializaron los cuadros tarifarios que regirán desde el 1° de julio para los usuarios residenciales de Edenor y Edesur, además de actualizar los componentes de distribución reconocidos a ambas empresas.
Para los usuarios residenciales sin subsidio de la categoría de menor consumo (R1), Edesur fijó un cargo variable de $153.935 por kWh, mientras que Edenor estableció un valor de $154.881 por kWh para esa misma categoría.
Estos valores corresponden a los hogares que no forman parte del esquema de subsidios energéticos. El sistema de asistencia estatal continuará vigente para quienes cumplan con los requisitos establecidos.
Cómo continúan los subsidios energéticos
Los usuarios alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) seguirán recibiendo asistencia estatal durante julio. El beneficio cubrirá un bloque de consumo base de hasta 300 kWh mensuales e incorporará una bonificación extraordinaria del 25%, que se suma a los descuentos previstos por la normativa vigente.
El consumo que supere los 300 kWh mensuales será facturado sin subsidio, utilizando los valores plenos correspondientes a cada categoría tarifaria.
El esquema de subsidios se mantiene sin modificaciones respecto del mes anterior. La principal novedad para julio es la incorporación de la bonificación extraordinaria del 25%, destinada a reforzar la asistencia a los hogares de menores ingresos durante el período invernal.
El Gobierno nacional oficializó este miércoles una actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono que regirá durante todo julio, con impacto en los precios de naftas y gasoil. Además, aprobó los nuevos cuadros tarifarios de electricidad para Edenor y Edesur, manteniendo el esquema de subsidios energéticos con una bonificación extraordinaria para los hogares alcanzados.
Un litro más caro por decreto y una factura de luz con números nuevos. Julio decidió no esperar al invierno para enfriar el bolsillo.
El calendario oficial ya tiene sus estaciones propias: enero, abril, julio y octubre llegan con actualizaciones impositivas como si fueran cuotas de un electrodoméstico que nadie recuerda haber comprado. El surtidor y el medidor eléctrico hacen equipo con una coordinación que ya quisieran algunos semáforos.
Mientras los impuestos a los combustibles se ajustan por la variación del IPC prevista en la normativa vigente, las distribuidoras eléctricas estrenan cuadros tarifarios actualizados. Todo ocurre dentro de un esquema previsto por decretos y resoluciones que, en el papel, funciona con la precisión de un reloj. Después aparece la realidad, que suele tener menos puntualidad y bastante más costo.
Los subsidios energéticos continúan para quienes califican, con una bonificación extraordinaria durante julio sobre un bloque de consumo determinado. Traducido al idioma doméstico: la ayuda sigue, pero el medidor conserva la mala costumbre de no negociar cuando el calefactor decide que todavía no terminó el invierno.
Los aumentos llegan respaldados por fórmulas, índices y mecanismos de actualización. Los números cierran en la resolución. Después cada familia hace sus propias cuentas, generalmente con una calculadora que ya pide cambio de pilas.
Hay países donde julio trae vacaciones. Acá también trae cuadros tarifarios.