Desde agosto, 917.678 personas dejarán de percibir los $78.000 mensuales correspondientes al programa Volver al Trabajo, luego de que la Justicia revocara la medida cautelar que obligaba al Estado nacional a mantener los pagos.
El beneficio será reemplazado por Formando Capital Humano, un esquema de capacitación laboral mediante vouchers que no contempla una prestación económica mensual equivalente ni establece el ingreso automático de los actuales titulares de Volver al Trabajo.
Para una parte de los beneficiarios, el monto había perdido buena parte de su poder adquisitivo frente a la inflación. Sin embargo, continuaba siendo un ingreso utilizado para comprar alimentos, afrontar gastos cotidianos o pagar el transporte.
La Justicia habilitó el cierre desde agosto
Volver al Trabajo había sido creado en 2024 como uno de los programas destinados a reemplazar a Potenciar Trabajo. Su normativa fijó una duración de 24 meses, por lo que su vencimiento estaba previsto para abril de 2026.
El Gobierno anunció entonces su finalización y comunicó que la última cuota sería liquidada durante ese mes. Sin embargo, el juez federal de Campana Adrián González Charvay dictó una medida cautelar que ordenó mantener los pagos hasta que se implementara una política pública alternativa.
La resolución judicial permitió extender la prestación durante tres meses. El último pago de $78.000 fue acreditado el 3 de julio de 2026.
La situación cambió a mediados de julio, cuando la Sala I de la Cámara Federal de San Martín revocó la cautelar. El tribunal, integrado por Juan Pablo Salas, Marcos Morán y Marcelo Darío Fernández, consideró que no existía un derecho adquirido a la continuidad del programa y habilitó al Poder Ejecutivo a suspender definitivamente las transferencias desde agosto.
Un nuevo programa sin asignación mensual
La Resolución 295/2026 creó Formando Capital Humano con el objetivo de brindar cursos de formación laboral y profesional a personas desocupadas, trabajadores informales, monotributistas sociales y otros sectores con dificultades de empleo.
A diferencia de Volver al Trabajo, el nuevo esquema no dispone el pago de una asignación dineraria mensual. El acceso a las capacitaciones se realizará mediante vouchers personales e intransferibles y dependerá de la disponibilidad de vacantes, del cumplimiento de los requisitos y de los criterios de priorización establecidos por la autoridad de aplicación.
La normativa tampoco establece una incorporación automática de los antiguos beneficiarios. Quienes deseen participar deberán inscribirse y volver a acreditar que se encuentran dentro de la población alcanzada por el programa.
El voucher permitirá acceder a cursos que podrán ser total o parcialmente gratuitos. La oferta podrá incluir capacitaciones de empresas, cámaras empresarias, organismos públicos, instituciones educativas, centros de formación profesional y organizaciones privadas sin fines de lucro.
El Ministerio de Capital Humano informó que la plataforma incorporará un test de autoconocimiento y herramientas de inteligencia artificial para adaptar los contenidos al perfil de cada usuario. También incluirá cursos ofrecidos por instituciones vinculadas al Instituto Nacional de Educación Tecnológica y otras entidades adheridas.
Entre las incompatibilidades, no podrán ingresar quienes posean más de un inmueble, más de un vehículo con menos de diez años de antigüedad, sean empleadores registrados o reciban otras prestaciones monetarias destinadas al empleo y la capacitación.
También podrán quedar excluidas las personas que hayan realizado viajes al exterior considerados incompatibles con el perfil de ingresos previsto por el programa.
El último tramo del antiguo Potenciar Trabajo
La eliminación de Volver al Trabajo representa el cambio más importante dentro del proceso de transformación de Potenciar Trabajo, que durante la gestión de Alberto Fernández llegó a reunir a más de 1,2 millones de titulares.
Al asumir Javier Milei, el Gobierno dividió ese universo en dos grupos. Las personas de entre 18 y 49 años fueron transferidas a Volver al Trabajo, mientras que los mayores de 50 años y las mujeres con cuatro o más hijos menores ingresaron al Programa de Acompañamiento Social.
El Programa de Acompañamiento Social continuará vigente y mantendrá una asignación mensual de $78.000 para su población específica. Actualmente concentra un padrón considerablemente menor que el que tenía cuando fue creado.
Volver al Trabajo concentraba la mayor parte de los antiguos beneficiarios de Potenciar Trabajo y constituía la continuidad más directa de la política de transferencias desarrollada a partir de la crisis de 2001.
Ese recorrido comenzó con el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados y continuó con Argentina Trabaja, Ellas Hacen, Hacemos Futuro y Potenciar Trabajo, antes de la división dispuesta por la administración libertaria.
El Gobierno sostiene que el nuevo modelo permitirá reemplazar la asistencia directa por herramientas de formación e inserción laboral. Sin embargo, el cierre deja abierto el interrogante sobre el impacto que tendrá la pérdida del ingreso mensual en cientos de miles de hogares que todavía enfrentan dificultades para acceder a empleos formales y estables.
Desde agosto, 917.678 titulares de Volver al Trabajo dejarán de cobrar la prestación mensual de $78.000, luego de que la Justicia habilitara el cierre del programa. El Gobierno lo reemplazará por Formando Capital Humano, un sistema de capacitación mediante vouchers que no prevé el traspaso automático de beneficiarios ni una asignación económica mensual.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La motosierra encontró finalmente una rama que llevaba dos décadas creciendo en el árbol de la asistencia social argentina. Desde agosto, casi un millón de personas dejarán de recibir los $78.000 de Volver al Trabajo, una suma que la inflación había convertido en un ejercicio de origami presupuestario: había que doblarla varias veces para intentar cubrir alimentos, transporte y algún gasto básico sin que el papel se rompiera en el camino.
El reemplazo será Formando Capital Humano, un programa de cursos financiados mediante vouchers. La propuesta oficial consiste en sustituir la transferencia por capacitación laboral, bajo la esperanza de que una plataforma, un test de autoconocimiento y herramientas de inteligencia artificial consigan resolver aquello que durante años no pudieron solucionar el crecimiento irregular, la informalidad ni la escasez de empleos estables. El futuro llegó, aunque aparentemente lo hizo sin depositar los $78.000.
Tampoco habrá un traspaso automático. Los antiguos titulares deberán inscribirse, cumplir nuevamente los requisitos, superar las incompatibilidades y encontrar una vacante disponible. Es una especie de carrera de obstáculos administrativa en la que el premio no es un ingreso, sino el derecho a realizar un curso que podría ser gratuito de manera total o parcial. El mercado laboral, mientras tanto, observará el proceso con esa serenidad característica de quien nunca garantiza que habrá un puesto al final de la capacitación.
El Gobierno presenta el cambio como el final de la intermediación y el comienzo de una política basada en habilidades. Para los hogares afectados, la discusión será bastante menos conceptual: desde agosto tendrán que comprobar si un voucher puede cargarse en la SUBE, pasar por la caja de un supermercado o convencer a una factura de servicios de que espere hasta que la reconversión laboral produzca resultados. La respuesta, sospechosamente, no figura entre los contenidos del curso.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Desde agosto, 917.678 personas dejarán de percibir los $78.000 mensuales correspondientes al programa Volver al Trabajo, luego de que la Justicia revocara la medida cautelar que obligaba al Estado nacional a mantener los pagos.
El beneficio será reemplazado por Formando Capital Humano, un esquema de capacitación laboral mediante vouchers que no contempla una prestación económica mensual equivalente ni establece el ingreso automático de los actuales titulares de Volver al Trabajo.
Para una parte de los beneficiarios, el monto había perdido buena parte de su poder adquisitivo frente a la inflación. Sin embargo, continuaba siendo un ingreso utilizado para comprar alimentos, afrontar gastos cotidianos o pagar el transporte.
La Justicia habilitó el cierre desde agosto
Volver al Trabajo había sido creado en 2024 como uno de los programas destinados a reemplazar a Potenciar Trabajo. Su normativa fijó una duración de 24 meses, por lo que su vencimiento estaba previsto para abril de 2026.
El Gobierno anunció entonces su finalización y comunicó que la última cuota sería liquidada durante ese mes. Sin embargo, el juez federal de Campana Adrián González Charvay dictó una medida cautelar que ordenó mantener los pagos hasta que se implementara una política pública alternativa.
La resolución judicial permitió extender la prestación durante tres meses. El último pago de $78.000 fue acreditado el 3 de julio de 2026.
La situación cambió a mediados de julio, cuando la Sala I de la Cámara Federal de San Martín revocó la cautelar. El tribunal, integrado por Juan Pablo Salas, Marcos Morán y Marcelo Darío Fernández, consideró que no existía un derecho adquirido a la continuidad del programa y habilitó al Poder Ejecutivo a suspender definitivamente las transferencias desde agosto.
Un nuevo programa sin asignación mensual
La Resolución 295/2026 creó Formando Capital Humano con el objetivo de brindar cursos de formación laboral y profesional a personas desocupadas, trabajadores informales, monotributistas sociales y otros sectores con dificultades de empleo.
A diferencia de Volver al Trabajo, el nuevo esquema no dispone el pago de una asignación dineraria mensual. El acceso a las capacitaciones se realizará mediante vouchers personales e intransferibles y dependerá de la disponibilidad de vacantes, del cumplimiento de los requisitos y de los criterios de priorización establecidos por la autoridad de aplicación.
La normativa tampoco establece una incorporación automática de los antiguos beneficiarios. Quienes deseen participar deberán inscribirse y volver a acreditar que se encuentran dentro de la población alcanzada por el programa.
El voucher permitirá acceder a cursos que podrán ser total o parcialmente gratuitos. La oferta podrá incluir capacitaciones de empresas, cámaras empresarias, organismos públicos, instituciones educativas, centros de formación profesional y organizaciones privadas sin fines de lucro.
El Ministerio de Capital Humano informó que la plataforma incorporará un test de autoconocimiento y herramientas de inteligencia artificial para adaptar los contenidos al perfil de cada usuario. También incluirá cursos ofrecidos por instituciones vinculadas al Instituto Nacional de Educación Tecnológica y otras entidades adheridas.
Entre las incompatibilidades, no podrán ingresar quienes posean más de un inmueble, más de un vehículo con menos de diez años de antigüedad, sean empleadores registrados o reciban otras prestaciones monetarias destinadas al empleo y la capacitación.
También podrán quedar excluidas las personas que hayan realizado viajes al exterior considerados incompatibles con el perfil de ingresos previsto por el programa.
El último tramo del antiguo Potenciar Trabajo
La eliminación de Volver al Trabajo representa el cambio más importante dentro del proceso de transformación de Potenciar Trabajo, que durante la gestión de Alberto Fernández llegó a reunir a más de 1,2 millones de titulares.
Al asumir Javier Milei, el Gobierno dividió ese universo en dos grupos. Las personas de entre 18 y 49 años fueron transferidas a Volver al Trabajo, mientras que los mayores de 50 años y las mujeres con cuatro o más hijos menores ingresaron al Programa de Acompañamiento Social.
El Programa de Acompañamiento Social continuará vigente y mantendrá una asignación mensual de $78.000 para su población específica. Actualmente concentra un padrón considerablemente menor que el que tenía cuando fue creado.
Volver al Trabajo concentraba la mayor parte de los antiguos beneficiarios de Potenciar Trabajo y constituía la continuidad más directa de la política de transferencias desarrollada a partir de la crisis de 2001.
Ese recorrido comenzó con el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados y continuó con Argentina Trabaja, Ellas Hacen, Hacemos Futuro y Potenciar Trabajo, antes de la división dispuesta por la administración libertaria.
El Gobierno sostiene que el nuevo modelo permitirá reemplazar la asistencia directa por herramientas de formación e inserción laboral. Sin embargo, el cierre deja abierto el interrogante sobre el impacto que tendrá la pérdida del ingreso mensual en cientos de miles de hogares que todavía enfrentan dificultades para acceder a empleos formales y estables.
Desde agosto, 917.678 titulares de Volver al Trabajo dejarán de cobrar la prestación mensual de $78.000, luego de que la Justicia habilitara el cierre del programa. El Gobierno lo reemplazará por Formando Capital Humano, un sistema de capacitación mediante vouchers que no prevé el traspaso automático de beneficiarios ni una asignación económica mensual.
La motosierra encontró finalmente una rama que llevaba dos décadas creciendo en el árbol de la asistencia social argentina. Desde agosto, casi un millón de personas dejarán de recibir los $78.000 de Volver al Trabajo, una suma que la inflación había convertido en un ejercicio de origami presupuestario: había que doblarla varias veces para intentar cubrir alimentos, transporte y algún gasto básico sin que el papel se rompiera en el camino.
El reemplazo será Formando Capital Humano, un programa de cursos financiados mediante vouchers. La propuesta oficial consiste en sustituir la transferencia por capacitación laboral, bajo la esperanza de que una plataforma, un test de autoconocimiento y herramientas de inteligencia artificial consigan resolver aquello que durante años no pudieron solucionar el crecimiento irregular, la informalidad ni la escasez de empleos estables. El futuro llegó, aunque aparentemente lo hizo sin depositar los $78.000.
Tampoco habrá un traspaso automático. Los antiguos titulares deberán inscribirse, cumplir nuevamente los requisitos, superar las incompatibilidades y encontrar una vacante disponible. Es una especie de carrera de obstáculos administrativa en la que el premio no es un ingreso, sino el derecho a realizar un curso que podría ser gratuito de manera total o parcial. El mercado laboral, mientras tanto, observará el proceso con esa serenidad característica de quien nunca garantiza que habrá un puesto al final de la capacitación.
El Gobierno presenta el cambio como el final de la intermediación y el comienzo de una política basada en habilidades. Para los hogares afectados, la discusión será bastante menos conceptual: desde agosto tendrán que comprobar si un voucher puede cargarse en la SUBE, pasar por la caja de un supermercado o convencer a una factura de servicios de que espere hasta que la reconversión laboral produzca resultados. La respuesta, sospechosamente, no figura entre los contenidos del curso.