Martín Insaurralde, exintendente de Lomas de Zamora e imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, participó de una reunión privada para presenciar el partido entre la Selección argentina y Suiza junto a empresarios y referentes del mundo financiero e inmobiliario. Entre los asistentes se encontraba Ricardo «Ricky» Lemos Arias, empresario de la noche y hermano del camarista federal de La Plata Roberto Lemos Arias, quien intervino en el expediente conocido como «Yategate».
Un encuentro con empresarios y figuras del ámbito financiero
Según trascendió, el encuentro se realizó en el departamento de Rodrigo Fernández Prieto, empresario del sector de la construcción y expareja de Flopy Tesouro, ubicado en el barrio porteño de Puerto Madero.
En las imágenes difundidas se observa a Insaurralde vestido con una remera negra, ubicado junto al anfitrión, fumando un habano y entonando canciones de la Selección argentina mientras celebraba la clasificación del conjunto nacional a las semifinales de la Copa del Mundo.
En el video también aparece «Ricky» Lemos Arias, dueño de locales nocturnos en la Ciudad de Buenos Aires y La Plata, sentado con una camiseta de la Selección argentina con el número 10. A su lado se encuentra otro empresario del rubro gastronómico y de la noche porteña, Marcelo «Mini» Vázquez, con la camiseta alternativa del seleccionado.
La filtración del material audiovisual fue difundida por el periodista Gustavo Méndez, quien señaló que en la reunión participaron más de 25 personas, principalmente vinculadas a los sectores del real estate, la arquitectura, el derecho y las finanzas. Entre los asistentes también figuraba el financista Juan Ignacio Nápoli, además de corredores inmobiliarios de Rosario y Buenos Aires y otros allegados al círculo empresarial del anfitrión.
El vínculo con el expediente del «Yategate»
La presencia de Ricardo Lemos Arias adquirió relevancia debido a que es hermano del camarista federal Roberto Lemos Arias, uno de los magistrados que intervino en el expediente conocido como «Yategate».
En esa causa, el juez firmó un fallo que dispuso la inhibición general de bienes de Martín Insaurralde y de Sofía Clerici, protagonistas del escándalo que se desató tras la difusión de imágenes de ambos a bordo de un yate de lujo en Marbella, España.
Cómo avanza la investigación
Insaurralde permanece imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. En los últimos meses, el expediente incorporó peritajes patrimoniales sobre los ingresos del exintendente, de integrantes de su familia y de su exesposa, Jésica Cirio, con el objetivo de establecer la consistencia de sus bienes y verificar la presunta existencia de un millonario acuerdo de divorcio que habría incluido transferencias de fondos al exterior.
Hasta el momento, la causa continúa con inhibiciones generales de bienes y la prohibición de salida del país para los principales involucrados, mientras el juzgado aguarda las respuestas a los exhortos internacionales remitidos a España, Uruguay y Estados Unidos.
Martín Insaurralde participó de una reunión privada en Puerto Madero para ver el partido entre Argentina y Suiza junto a empresarios, financistas y referentes del sector inmobiliario. Entre los asistentes se encontraba Ricardo «Ricky» Lemos Arias, hermano del camarista federal Roberto Lemos Arias, quien intervino en el expediente conocido como «Yategate», causa en la que el exintendente permanece imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay personas que organizan un asado para ver a la Selección y otras que, por una extraña alineación entre el destino, el poder y los metros cuadrados premium, terminan armando una cumbre donde el fixture parece redactado por un productor de series políticas. En un departamento de Puerto Madero coincidieron empresarios, financistas, desarrolladores, abogados y Martín Insaurralde, confirmando que el concepto de «reunión casual» puede estirarse tanto como un expediente judicial. Porque si el fútbol une a los argentinos, algunos encuentros además logran unir rubros enteros del Código Penal… al menos en la imaginación colectiva.
Mientras en la televisión la pelota viajaba de un área a la otra, en el living también había nombres que circulaban con velocidad. Entre ellos aparecía «Ricky» Lemos Arias, empresario de la noche y hermano de un camarista que intervino en el caso que convirtió un paseo en yate en una de las metáforas más costosas de la política argentina reciente. La escena tenía esa estética tan nacional donde nadie parece estar haciendo nada extraordinario, aunque el reparto completo obligue a cualquier cronista a revisar dos veces la libreta para asegurarse de que no mezcló las páginas de una novela con las de la sección judicial.
Había camisetas de la Selección, un habano, canciones mundialistas y más de dos decenas de invitados vinculados al real estate, las finanzas y el derecho. Una postal que demuestra que, en ciertos círculos, el concepto de «amistoso» nunca termina de ser solamente futbolístico. El departamento parecía funcionar como una improbable convención donde el networking competía mano a mano con los festejos por cada avance argentino, mientras el algoritmo del destino seguía recomendando cruces que ningún editor se habría animado a inventar.
Y como toda producción nacional de alto presupuesto, la historia no podía prescindir del detalle judicial. Afuera del living seguía avanzando una causa por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, con inhibiciones de bienes, exhortos internacionales y peritajes patrimoniales. Adentro, en cambio, el clima era bastante más distendido: un partido, un grupo numeroso y la sensación de que, en Argentina, incluso un video doméstico puede terminar ofreciendo más personajes por minuto que varias temporadas completas de cualquier plataforma de streaming. El VAR todavía revisa jugadas; la política argentina, directamente, revisa listas de invitados.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Martín Insaurralde, exintendente de Lomas de Zamora e imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, participó de una reunión privada para presenciar el partido entre la Selección argentina y Suiza junto a empresarios y referentes del mundo financiero e inmobiliario. Entre los asistentes se encontraba Ricardo «Ricky» Lemos Arias, empresario de la noche y hermano del camarista federal de La Plata Roberto Lemos Arias, quien intervino en el expediente conocido como «Yategate».
Un encuentro con empresarios y figuras del ámbito financiero
Según trascendió, el encuentro se realizó en el departamento de Rodrigo Fernández Prieto, empresario del sector de la construcción y expareja de Flopy Tesouro, ubicado en el barrio porteño de Puerto Madero.
En las imágenes difundidas se observa a Insaurralde vestido con una remera negra, ubicado junto al anfitrión, fumando un habano y entonando canciones de la Selección argentina mientras celebraba la clasificación del conjunto nacional a las semifinales de la Copa del Mundo.
En el video también aparece «Ricky» Lemos Arias, dueño de locales nocturnos en la Ciudad de Buenos Aires y La Plata, sentado con una camiseta de la Selección argentina con el número 10. A su lado se encuentra otro empresario del rubro gastronómico y de la noche porteña, Marcelo «Mini» Vázquez, con la camiseta alternativa del seleccionado.
La filtración del material audiovisual fue difundida por el periodista Gustavo Méndez, quien señaló que en la reunión participaron más de 25 personas, principalmente vinculadas a los sectores del real estate, la arquitectura, el derecho y las finanzas. Entre los asistentes también figuraba el financista Juan Ignacio Nápoli, además de corredores inmobiliarios de Rosario y Buenos Aires y otros allegados al círculo empresarial del anfitrión.
El vínculo con el expediente del «Yategate»
La presencia de Ricardo Lemos Arias adquirió relevancia debido a que es hermano del camarista federal Roberto Lemos Arias, uno de los magistrados que intervino en el expediente conocido como «Yategate».
En esa causa, el juez firmó un fallo que dispuso la inhibición general de bienes de Martín Insaurralde y de Sofía Clerici, protagonistas del escándalo que se desató tras la difusión de imágenes de ambos a bordo de un yate de lujo en Marbella, España.
Cómo avanza la investigación
Insaurralde permanece imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. En los últimos meses, el expediente incorporó peritajes patrimoniales sobre los ingresos del exintendente, de integrantes de su familia y de su exesposa, Jésica Cirio, con el objetivo de establecer la consistencia de sus bienes y verificar la presunta existencia de un millonario acuerdo de divorcio que habría incluido transferencias de fondos al exterior.
Hasta el momento, la causa continúa con inhibiciones generales de bienes y la prohibición de salida del país para los principales involucrados, mientras el juzgado aguarda las respuestas a los exhortos internacionales remitidos a España, Uruguay y Estados Unidos.
Martín Insaurralde participó de una reunión privada en Puerto Madero para ver el partido entre Argentina y Suiza junto a empresarios, financistas y referentes del sector inmobiliario. Entre los asistentes se encontraba Ricardo «Ricky» Lemos Arias, hermano del camarista federal Roberto Lemos Arias, quien intervino en el expediente conocido como «Yategate», causa en la que el exintendente permanece imputado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
Hay personas que organizan un asado para ver a la Selección y otras que, por una extraña alineación entre el destino, el poder y los metros cuadrados premium, terminan armando una cumbre donde el fixture parece redactado por un productor de series políticas. En un departamento de Puerto Madero coincidieron empresarios, financistas, desarrolladores, abogados y Martín Insaurralde, confirmando que el concepto de «reunión casual» puede estirarse tanto como un expediente judicial. Porque si el fútbol une a los argentinos, algunos encuentros además logran unir rubros enteros del Código Penal… al menos en la imaginación colectiva.
Mientras en la televisión la pelota viajaba de un área a la otra, en el living también había nombres que circulaban con velocidad. Entre ellos aparecía «Ricky» Lemos Arias, empresario de la noche y hermano de un camarista que intervino en el caso que convirtió un paseo en yate en una de las metáforas más costosas de la política argentina reciente. La escena tenía esa estética tan nacional donde nadie parece estar haciendo nada extraordinario, aunque el reparto completo obligue a cualquier cronista a revisar dos veces la libreta para asegurarse de que no mezcló las páginas de una novela con las de la sección judicial.
Había camisetas de la Selección, un habano, canciones mundialistas y más de dos decenas de invitados vinculados al real estate, las finanzas y el derecho. Una postal que demuestra que, en ciertos círculos, el concepto de «amistoso» nunca termina de ser solamente futbolístico. El departamento parecía funcionar como una improbable convención donde el networking competía mano a mano con los festejos por cada avance argentino, mientras el algoritmo del destino seguía recomendando cruces que ningún editor se habría animado a inventar.
Y como toda producción nacional de alto presupuesto, la historia no podía prescindir del detalle judicial. Afuera del living seguía avanzando una causa por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, con inhibiciones de bienes, exhortos internacionales y peritajes patrimoniales. Adentro, en cambio, el clima era bastante más distendido: un partido, un grupo numeroso y la sensación de que, en Argentina, incluso un video doméstico puede terminar ofreciendo más personajes por minuto que varias temporadas completas de cualquier plataforma de streaming. El VAR todavía revisa jugadas; la política argentina, directamente, revisa listas de invitados.