El juicio contra “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz tuvo este viernes una nueva jornada marcada por el testimonio de la madre de la hija del cantante y una interrupción provocada por el estado de salud del músico.
La mujer declaró durante aproximadamente una hora y media y brindó un testimonio favorable a Álvarez, mientras el músico seguía el debate por videoconferencia desde la clínica de salud mental Solar Colonial, en Castelar, donde permanece internado contra su voluntad.
Tras esa declaración, Álvarez manifestó sentirse mal y debió ser revisado por profesionales médicos. Según se informó durante la audiencia, presentaba la presión arterial algo elevada y se dispuso un cuarto intermedio.
La continuidad del debate quedó supeditada a una nueva evaluación médica. Una vez que los profesionales determinen que el acusado está en condiciones de participar, está previsto que se reanuden las declaraciones de los testigos convocados por la defensa.
“Lo volvían loco”: el testimonio de la madre de su hija
La testigo contó que “Pity” Álvarez fue su pareja y que convivió con él entre 2007 y 2011 en el barrio Samoré, de Villa Lugano.
Durante su relato describió el lugar como una zona “marginal” atravesada por robos y consumo de drogas, y se refirió a los conflictos que el músico mantenía con distintos vecinos.
Al igual que otros testigos que ya pasaron por el debate, aseguró que “lo volvían loco”.
La mujer también relató que una vecina llegó a soltarle un perro rottweiler mientras tenía a su hija en brazos y que otra habría acuchillado al cantante y le pedía drogas.
Además, sostuvo que Díaz era un delincuente que le había robado una mochila a Álvarez, episodio que, según indicó, había sido denunciado.
Al referirse al crimen por el que el músico está siendo juzgado, afirmó: “El Pity limpió el barrio de la mugre”.
La testigo también recordó un episodio en el que, según dijo, Álvarez recibió tres disparos durante un espectáculo, aunque no pudo precisar cuándo ocurrió.
Uno de los momentos de tensión se produjo cuando la Fiscalía y posteriormente el juez Juan María Ramos Padilla le solicitaron que identificara a los vecinos mencionados durante su declaración.
Durante ese intercambio, el magistrado le recordó su condición de juez de la Nación y le exigió que se dirigiera a él con respeto.
Por último, la mujer explicó que cuando Álvarez quedó detenido se llevó a su hija a vivir a Capilla del Monte, Córdoba. Durante ese período, el músico mantenía contacto con la niña mediante videollamadas.
También aclaró que actualmente padre e hija no se comunican de esa manera y atraviesan un proceso de revinculación después de haber permanecido un largo período sin verse.
La audiencia se frenó por el estado de salud de Álvarez
Luego de escuchar el testimonio de la madre de su hija, “Pity” Álvarez manifestó sentirse mal mientras participaba de la audiencia mediante videoconferencia.
El músico fue evaluado por médicos de la clínica Solar Colonial, quienes constataron que presentaba la presión arterial algo elevada. Álvarez tiene antecedentes de hipertensión arterial.
Ante esa situación, el tribunal dispuso un cuarto intermedio mientras se aguardaba una nueva evaluación médica.
“Está previsto que le den algo de comer mientras se aguarda la reanudación del debate”, indicaron fuentes del caso.
La audiencia continuará cuando los profesionales del establecimiento determinen que Álvarez está en condiciones de seguir participando.
El juicio continuará con nuevos testigos
La audiencia de este viernes corresponde a la número 14 desde el inicio del debate ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29.
Los testigos convocados solicitaron declarar sin la presencia de periodistas en la sala. La madre de la hija del músico fue la única que lo hizo de manera presencial, mientras que los demás fueron convocados mediante videollamada.
Álvarez siguió la audiencia desde la clínica acompañado por sus abogados Sebastián Queijeiro y Luciana Comerci.
En la sala estuvieron presentes los jueces del tribunal, el abogado de la querella Fabián Améndola y representantes del Ministerio Público Fiscal. El fiscal Sandro Abraldes no participó de la jornada y fue reemplazado por Fernando Fiszer.
El debate continuará con las declaraciones pendientes una vez que los médicos autoricen nuevamente la participación de Álvarez
El juicio contra “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz tuvo este viernes una nueva audiencia atravesada por el testimonio de la madre de su hija y una interrupción por el estado de salud del músico. Álvarez siguió el debate por videoconferencia desde una clínica de Castelar y la reanudación quedó supeditada a una evaluación médica.
El juicio contra “Pity” Álvarez volvió a demostrar que cada audiencia puede incorporar un giro nuevo incluso cuando el expediente ya parece haber agotado todos los recursos narrativos posibles. Este viernes, el músico siguió el debate desde una clínica de Castelar, escuchó durante una hora y media a la madre de su hija y, poco después, manifestó sentirse mal. El tribunal terminó disponiendo un cuarto intermedio mientras los médicos evaluaban si estaba en condiciones de continuar.
La declaración de su expareja tampoco pasó inadvertida. La mujer describió los años que convivieron en el barrio Samoré y aseguró que los conflictos con vecinos eran permanentes. Su síntesis fue contundente: “lo volvían loco”. También relató episodios violentos, habló de robos y sostuvo que la víctima le había quitado una mochila al músico. En un juicio por homicidio, cada frase pesa bastante más que en cualquier conversación cotidiana y algunas directamente aterrizan en la sala con casco.
La audiencia también acumuló escenas de tensión entre la testigo y el tribunal, pedidos para identificar vecinos y una intervención del juez Juan María Ramos Padilla para reclamar respeto. Todo ocurrió mientras Álvarez seguía las declaraciones de manera virtual, acompañado por sus abogados y desde un establecimiento donde permanece internado contra su voluntad.
Luego llegó el problema médico. Según se informó, el cantante presentó la presión arterial algo elevada y debió ser revisado por profesionales de la clínica. Como ya ocurrió en otras oportunidades, la mecánica judicial quedó momentáneamente subordinada a una variable bastante menos negociable que los planteos procesales: si el acusado está o no en condiciones de participar.
Ahora, la continuidad depende de una nueva autorización médica. Cuando los profesionales determinen que puede retomar la audiencia, seguirán los testigos propuestos por la defensa. El expediente continúa avanzando, aunque a un ritmo condicionado tanto por las declaraciones como por la salud del propio acusado.
