La Coordinación del Centro de Frontera Sistema Cristo Redentor informó que el Paso Internacional Cristo Redentor permanecerá cerrado preventivamente para todo tipo de vehículos debido al ingreso de un frente de inestabilidad que afectará la alta montaña.
La medida comenzó a regir el martes 14 de julio a las 18, hora argentina, y a las 17, hora chilena. El cierre continuará vigente hasta nuevo aviso.
Como parte del operativo, la barrera de Uspallata dejó de habilitar el avance de vehículos desde las 16 de Argentina y las 15 de Chile, dos horas antes de la interrupción formal del tránsito fronterizo.
Pronostican varios días de nevadas en la cordillera
De acuerdo con el informe difundido por el Sistema Integrado Cristo Redentor, el Servicio Meteorológico de Chile anticipó el ingreso de un sistema frontal que afectará la Alta Cordillera entre el 15 y el 22 de julio.
Durante ese período se esperan nevadas y condiciones meteorológicas adversas que podrían dificultar la transitabilidad y comprometer la seguridad de quienes circulen por la zona fronteriza.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron planificar con anticipación los desplazamientos y evitar trasladarse hacia la alta montaña mientras continúen las condiciones desfavorables.
El Paso Pehuenche también permanece cerrado
El Paso Internacional Pehuenche continúa inhabilitado, por lo que los dos cruces fronterizos entre Mendoza y Chile se encuentran sin tránsito habilitado.
La reapertura del Paso Cristo Redentor quedará sujeta a la evolución del tiempo, al estado de la ruta y a las evaluaciones de seguridad que realicen las autoridades argentinas y chilenas.
Los equipos responsables del corredor internacional continuarán monitoreando las condiciones meteorológicas y comunicarán cualquier modificación en el funcionamiento del paso fronterizo.
El Paso Internacional Cristo Redentor permanece cerrado preventivamente para todo tipo de vehículos debido al ingreso de un frente de inestabilidad en la alta montaña. El pronóstico anticipa nevadas entre el 15 y el 22 de julio. El Paso Pehuenche también continúa inhabilitado y la reapertura dependerá de las condiciones meteorológicas.
La cordillera volvió a recordar que no participa de negociaciones diplomáticas ni consulta calendarios turísticos antes de cerrar sus puertas. El ingreso de un frente de inestabilidad obligó a interrumpir preventivamente el tránsito por el Paso Cristo Redentor, donde la nieve se prepara para ejercer de agente aduanero con un método sencillo: no pasa nadie hasta nuevo aviso.
La barrera de Uspallata dejó de habilitar vehículos antes del cierre formal del túnel, una decisión destinada a evitar que automovilistas y transportistas lleguen hasta la frontera para descubrir, rodeados de montañas y temperaturas poco hospitalarias, que la naturaleza ya había cancelado sus planes. La medida alcanza a todo tipo de vehículos, porque frente a un temporal no existen categorías preferenciales, carriles ejecutivos ni camionetas capaces de presentar inmunidad diplomática.
El pronóstico anticipa varios días de nevadas entre el 15 y el 22 de julio, período durante el cual la alta cordillera podría transformarse en una extensa postal invernal con serios problemas de transitabilidad. Las autoridades recomendaron planificar los viajes y evitar desplazarse hacia la zona, una sugerencia razonable para quienes no tengan entre sus objetivos personales quedar detenidos en Uspallata contemplando cómo desaparece la ruta bajo una alfombra blanca.
Como complemento, el Paso Pehuenche también permanece cerrado. De esta manera, los dos principales cruces entre Mendoza y Chile quedaron simultáneamente sin tránsito habilitado, una coordinación binacional que nadie solicitó, pero que el clima organizó con impecable eficiencia.
La reapertura dependerá de las evaluaciones argentinas y chilenas, del estado de la calzada y, fundamentalmente, de que la montaña decida dejar de producir nieve en cantidades incompatibles con la circulación. Hasta entonces, el único paso verdaderamente habilitado será el del tiempo.