A lo largo de su carrera, Lionel Messi mantuvo una relación medida y poco frecuente con la televisión. Su perfil reservado y alejado de los escándalos mediáticos hizo que cada aparición fuera especialmente seguida, desde sus primeros años como juvenil hasta su consolidación como capitán de la Selección argentina.
Su historial televisivo reúne momentos de humor, entrevistas personales, encuentros históricos y desafíos deportivos que acompañaron diferentes etapas de su carrera.
Messi y su histórica relación con Marcelo Tinelli
El vínculo entre Lionel Messi y Marcelo Tinelli comenzó a mediados de la década del 2000 y dejó varias escenas recordadas por la televisión argentina.
En 2005, poco después de conquistar el Mundial Sub-20 en Países Bajos y con apenas 18 años, Messi visitó ShowMatch, que por entonces se emitía por Canal 9.
Durante el programa se organizó una tanda de penales con Tinelli como arquero. Messi convirtió uno de los remates y el plantel juvenil terminó festejando sobre el conductor en el piso del estudio.
En aquella misma entrevista, Tinelli le preguntó por la millonaria cláusula de rescisión que tenía en Barcelona. Messi respondió entre risas que a él «no le daban un mango».
La relación continuó durante las coberturas de los Mundiales de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, cuando el equipo de ShowMatch realizó notas especiales y Messi participó de diferentes segmentos distendidos.
Ya convertido en capitán y máxima figura de la Selección argentina, Tinelli volvió a entrevistarlo en encuentros realizados en el exterior, entre ellos Barcelona y Miami, con conversaciones centradas en su familia, el vestuario y distintos aspectos personales de su carrera.
Las apariciones más recordadas de Messi en la televisión argentina
Uno de sus momentos televisivos más emblemáticos ocurrió en 2005 durante La Noche del 10, programa conducido por Diego Maradona en Canal 13.
Allí, Messi participó de un partido de fútbol-tenis junto a Maradona frente a Carlos Tevez y Dady Brieva. La escena quedó como uno de los primeros encuentros públicos de gran repercusión entre el Diez y quien años después sería señalado como su heredero futbolístico.
También en 2005 participó de No Hay 2 Sin 3, ciclo de Canal 9 encabezado por Pablo Granados, Pachu Peña y Freddy Villarreal. Tras el Mundial Juvenil, el rosarino se prestó a diferentes sketches humorísticos y segmentos vinculados con el plantel campeón.
Messi también tuvo distintas apariciones junto a Susana Giménez, tanto en entrevistas especiales realizadas en Rosario y Barcelona como en participaciones vinculadas con acciones solidarias de la Fundación Leo Messi.
Durante los años de mayor popularidad de Caiga Quien Caiga, además, protagonizó breves cruces con los cronistas del programa en eventos y concentraciones, mostrando una faceta más distendida frente a cámara.
Los desafíos internacionales y la era del streaming
Fuera de Argentina, Messi también protagonizó numerosas apariciones televisivas, especialmente en Japón, donde participó de desafíos deportivos diseñados para poner a prueba su precisión y control de pelota.
Entre los retos más recordados aparecen pruebas para derribar paneles móviles numerados, enfrentamientos contra arqueros mecánicos de grandes dimensiones y controles de pelotas lanzadas desde más de 30 metros de altura.
Con el paso de los años, sus apariciones también se trasladaron hacia formatos de entrevistas internacionales, documentales y plataformas digitales.
Messi brindó conversaciones extensas en programas especializados de España y también participó en transmisiones de streaming con figuras como Migue Granados e Ibai Llanos.
A pesar de esas apariciones, su relación con los medios se mantuvo siempre alejada de la exposición permanente, una característica que acompañó prácticamente toda su trayectoria profesional.
Lionel Messi construyó una relación particular con la televisión argentina e internacional, marcada por apariciones poco frecuentes pero recordadas. Desde sus primeras visitas a ShowMatch y La Noche del 10 hasta entrevistas con Susana Giménez, desafíos en la TV japonesa y charlas en streaming, el capitán mantuvo siempre un perfil reservado y alejado de la exposición mediática permanente.
Lionel Messi puede gambetear a cinco defensores, definir ante un arquero desesperado y levantar una Copa del Mundo frente a millones de personas, pero durante buena parte de su carrera una entrevista televisiva pareció generarle un desafío bastante más incómodo. Su vínculo con la pantalla siempre fue administrado con precisión quirúrgica: pocas apariciones, respuestas breves y esa expresión de quien preferiría estar pateando un tiro libre antes que explicando una anécdota familiar bajo cuarenta luces de estudio.
En 2005, todavía con 18 años, apareció en ShowMatch después de conquistar el Mundial Sub-20 y terminó pateándole penales a Marcelo Tinelli. Por entonces, Messi todavía podía caminar por un estudio de televisión sin que cada movimiento fuera analizado durante tres semanas. Tinelli le preguntó por su millonaria cláusula en Barcelona y el rosarino respondió que a él «no le daban un mango». Probablemente una de las pocas veces en la historia en que una cláusula multimillonaria terminó resumida con semejante economía lingüística.
Ese mismo año también compartió pantalla con Diego Maradona en La Noche del 10, participó de programas humorísticos y comenzó a construir una curiosa segunda carrera televisiva: la del futbolista que aparecía muy poco, pero cuando lo hacía dejaba escenas que después sobrevivían durante décadas en YouTube. Mientras otras figuras construían personajes mediáticos, Messi parecía limitarse a ingresar, sonreír, hacer algo extraordinariamente difícil con una pelota y volver a desaparecer.
La televisión internacional llevó esa lógica todavía más lejos. En Japón lo sometieron a desafíos que parecían diseñados por ingenieros con demasiado tiempo libre: arqueros gigantes, paneles móviles y pelotas cayendo desde alturas absurdas. El resultado casi siempre fue parecido: Messi resolviendo problemas imposibles con la tranquilidad de alguien que simplemente había salido a hacer un trámite. Entre entrevistas, sketches, streaming y experimentos deportivos televisados, su relación con la pantalla terminó siendo tan particular como su carrera: pocas apariciones, ninguna necesidad de escándalo y suficiente material como para que los archivos sigan trabajando durante años.