Esta semana fue presentado en la Cámara de Diputados un proyecto de ley denominado «Segunda Oportunidad», una iniciativa que busca abordar de manera integral el problema del sobreendeudamiento que afecta a millones de ciudadanos en la Argentina.

Durante una entrevista, el diputado Juliano brindó detalles sobre la situación financiera que atraviesan numerosos hogares y señaló que aproximadamente 6 millones de personas se encuentran dentro de la categoría de deudores morosos.

De acuerdo con las clasificaciones del Banco Central de la República Argentina, se trata de personas que acumulan más de tres meses de incumplimientos.

El impacto de las deudas entre los jóvenes

Uno de los datos destacados por el legislador es que el 35% de los morosos son jóvenes menores de 25 años. Según explicó, esta situación puede dejar una marca en su historial financiero cuando apenas comienzan su vida laboral activa y dificultar su acceso futuro a distintos productos crediticios.

«En su debut financiero ya cargan con una mancha en su haber», señaló el diputado en relación con las consecuencias que puede generar ese historial a largo plazo.

La iniciativa busca evitar que este grupo quede excluido de manera permanente del sistema financiero formal y encuentre mayores obstáculos para acceder, entre otros instrumentos, al crédito hipotecario.

Juliano también puso el foco en el aumento de la morosidad dentro de las billeteras virtuales, donde, según indicó, la tasa de incumplimiento duplica la registrada en los bancos tradicionales. Además, señaló que las tasas de interés aplicadas por estas plataformas llegaron a alcanzar picos del 700% anual.

Cómo funcionaría el régimen de «Segunda Oportunidad»

El proyecto propone establecer un régimen especial inspirado en el concurso preventivo de las empresas, aunque adaptado a la economía cotidiana de las personas. La finalidad es revisar la composición de las deudas y facilitar su posterior reestructuración.

«Mi propuesta es enderezar un poco la cancha; no tiene costo fiscal para el Estado nacional», aclaró Juliano durante la charla.

La iniciativa no contempla una condonación general de las obligaciones, sino la creación de mecanismos que permitan establecer esquemas de pago sostenibles y evitar que los deudores queden atrapados en un proceso permanente de refinanciación.

Uno de los objetivos es interrumpir el denominado «espiral sin salida», en el que consumidores recurren a nuevos créditos únicamente para afrontar los intereses generados por obligaciones anteriores. Para ello, el proyecto apunta a fortalecer la transparencia en las condiciones crediticias y mejorar el análisis de los perfiles de los consumidores.

Límites a las prácticas de cobranza

Otro de los ejes de la propuesta es regular las prácticas de cobranza y limitar el hostigamiento hacia los deudores y sus familias. El texto plantea establecer condiciones para preservar la privacidad y evitar que el proceso de cobro alcance al entorno cercano de la persona endeudada.

«Que no puedan perseguir a una persona, que no puedan llamar a su madre, que no le puedan decir a su familia que debe», ejemplificó el diputado sobre las situaciones de acoso que busca prevenir.

El proyecto pretende, además, extender hacia las empresas fintech regulaciones actualmente aplicadas en el ámbito bancario, con el objetivo de establecer mayores límites y controles sobre las formas utilizadas para reclamar obligaciones impagas.

Finalmente, Juliano pidió que la problemática no sea considerada exclusivamente como una relación entre privados. Según sostuvo, la magnitud del sobreendeudamiento termina teniendo consecuencias sobre la macroeconomía argentina debido al volumen de personas afectadas.