El CIMYN, sanatorio del Colegio Médico de San Juan, atraviesa una crisis financiera con un pasivo vinculado con sus trabajadores estimado en $2.000 millones. La cifra fue difundida el domingo 11 de octubre y atribuida a fuentes no identificadas.

La deuda comprende aportes previsionales, obligaciones con la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) y conceptos gremiales, entre otros ítems. La planta del establecimiento está integrada por 114 empleados, que esperan definiciones sobre el futuro de la institución.

La caída de la demanda de prestaciones afectó la rentabilidad del centro de salud y agravó su situación financiera. En ese escenario, el Colegio Médico mantuvo durante meses conversaciones con un interesado en alquilar las instalaciones.

El pasivo trabó la negociación

La propuesta contemplaba un alquiler y la posibilidad de una venta definitiva en una etapa posterior. Sin embargo, el acuerdo quedó condicionado a que el oferente también asumiera las obligaciones laborales acumuladas.

La discusión sobre quién debía hacerse cargo de ese pasivo impidió cerrar el entendimiento. La negociación quedó sin acuerdo con el único interesado que había presentado una oferta concreta.

La posibilidad de retomar el diálogo

Desde el entorno de las conversaciones señalaron que el oferente cuestionó la decisión de dar por terminada la negociación. También indicaron que manifestó interés en volver a discutir el alquiler como alternativa para ordenar la situación financiera.

Esa opción permanece abierta, aunque sin condiciones acordadas. La continuidad de las conversaciones depende de una definición sobre el alquiler y la forma de afrontar la deuda vinculada con los trabajadores.