El Gobierno anunció un nuevo Estatuto para el personal de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que comenzará a regir desde el 1° de enero de 2027 y establecerá una nueva Carrera de Inteligencia, con un sistema abierto de selección para incorporar agentes.
La reforma apunta a sentar las bases del Cuerpo de Inteligencia de la Nación, que, según explicó el Gobierno, estará integrado por perfiles seleccionados de acuerdo con su idoneidad, capacitación y desempeño. El ingreso dejará de estar planteado únicamente como una incorporación interna y pasará a contar con un procedimiento abierto y transparente.
«Por primera vez, tendrá un proceso de ingreso abierto y transparente y una carrera profesional basada en parámetros objetivos. (El nuevo estatuto) sentará las bases para construir un Cuerpo de Inteligencia integrado por los mejores perfiles, despolitizado y preparado para defender los intereses de la Argentina», señaló el Poder Ejecutivo.
El nuevo régimen organizará la trayectoria de los agentes desde su ingreso hasta el retiro y fijará criterios para la formación, la evaluación, los ascensos y el desarrollo profesional. La carrera estará basada en idoneidad, igualdad, mérito, transparencia y profesionalización.
Cómo será la selección de los nuevos agentes
El nuevo sistema contempla mecanismos de selección rigurosos, competitivos y despolitizados, además de una formación especializada y permanente. El objetivo planteado por el Gobierno es incorporar hombres y mujeres idóneos, íntegros y capacitados para formar parte del nuevo cuerpo.
El desarrollo profesional estará vinculado con el mérito, la capacitación, la experiencia y el desempeño. De esta manera, los ascensos no serán automáticos y deberán cumplirse los requisitos establecidos para cada instancia.
El personal también será organizado en tres cuadros, de acuerdo con su nivel de formación: universitaria o superior, terciaria o intermedia y secundaria.
«La formación reconocida por la SIDE podrá otorgar puntaje académico equivalente a tiempo de permanencia y adelantar los plazos para un ascenso. No habrá ascensos automáticos: deberán cumplirse todos los requisitos establecidos», indicó el Gobierno.
El rol de la Escuela Nacional de Inteligencia
La Escuela Nacional de Inteligencia tendrá a su cargo una formación común obligatoria para todo el personal, además de capacitaciones específicas según las funciones que desempeñe cada agente.
También podrá articular con universidades e instituciones públicas y privadas, tanto nacionales como extranjeras, y otorgar becas destinadas a impulsar la especialización del personal.
El nuevo Estatuto establecerá además derechos para el personal de planta permanente, entre ellos estabilidad, remuneración, capacitación, licencias, asistencia social, jubilación, ascensos, igualdad de oportunidades y mecanismos de reclamo.
Al mismo tiempo, se mantendrán obligaciones estrictas vinculadas con la confidencialidad, la seguridad y la contrainteligencia, incluso después de que los agentes abandonen el organismo.
El régimen incluirá una etapa de transición para contemplar los años de servicio, la formación y los antecedentes del personal actual. El Gobierno aclaró que los agentes que ya integran la SIDE no tendrán que volver a ingresar ni comenzarán sus carreras desde cero.
El Gobierno anunció un nuevo Estatuto para el personal de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que entrará en vigencia el 1° de enero de 2027. La reforma creará una nueva Carrera de Inteligencia, con ingreso abierto, evaluaciones por mérito, capacitación permanente y criterios objetivos para ascensos, con el objetivo de profesionalizar el organismo.
El Gobierno decidió que para ingresar a la SIDE ya no alcanzará con dominar el arte ancestral de caminar por un pasillo sin que nadie pregunte quién es uno. Desde 2027, la inteligencia argentina tendrá concursos abiertos, evaluación de antecedentes, capacitación y ascensos por mérito, una combinación tan novedosa para el imaginario popular sobre los servicios secretos que por momentos parece el argumento de una serie en la que, inesperadamente, Recursos Humanos termina siendo más temido que contrainteligencia.
La reforma promete construir un Cuerpo de Inteligencia con perfiles idóneos, profesionales y despolitizados, lo que implica que el currículum comenzará a competir seriamente contra esa histórica disciplina nacional conocida como “conocer a alguien que conoce a alguien”. Habrá cuadros según nivel educativo, formación obligatoria y requisitos concretos para ascender. Es decir, el espía del futuro no sólo deberá saber guardar secretos de Estado: también tendrá que juntar puntaje, aprobar capacitaciones y aceptar que hasta James Bond habría necesitado presentar certificados.
La Escuela Nacional de Inteligencia tendrá además la misión de capacitar al personal y articular con universidades e instituciones del país y del exterior. El sistema prevé becas, formación continua y reconocimiento académico, una estructura bastante más cercana a un posgrado que a aquella fantasía cinematográfica donde todo agente recibe un auto con botones misteriosos y cinco minutos después está salvando la República desde un estacionamiento subterráneo.
Para quienes ya trabajan en la SIDE, la noticia viene con una aclaración particularmente tranquilizadora: nadie deberá volver a empezar desde cero. Se reconocerán años de servicio, antecedentes y formación previa. El secreto, aparentemente, seguirá siendo secreto; lo nuevo es que ahora también tendrá carrera administrativa, requisitos verificables y probablemente algún formulario que, por razones obvias, jamás sabremos quién firma.