La Selección Argentina recibió un premio de u$s33 millones por finalizar como subcampeona del Mundial de Fútbol 2026. Ese monto será percibido por la AFA, que luego lo distribuirá entre jugadores, cuerpo técnico y demás integrantes conforme a los acuerdos internos establecidos por la entidad.
Sin embargo, el cobro del premio también tiene consecuencias tributarias. Según explicó Félix Rolando, de Andersen Argentina, «Estos beneficios impactan en el bolsillo de los jugadores por el incremento del Impuesto a las Ganancias que se verificará en cabeza de cada uno de ellos».
Cómo tributan los premios del Mundial
El especialista indicó que los premios obtenidos por los futbolistas se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias como rentas de cuarta categoría, ya que derivan directamente del ejercicio profesional de su actividad deportiva.
«Los jugadores pagarían Impuesto a las Ganancias por cuarta categoría. En primer lugar, es importante definir que la percepción de estos premios se encuentra estrechamente relacionada con el oficio o actividad que los jugadores realizan en forma profesional», explicó Rolando.
Asimismo, sostuvo que «los beneficios se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias argentino como rentas de la cuarta categoría, por tratarse de ganancias que provienen ‘del ejercicio de profesiones liberales u oficios’».
El especialista agregó que, por aplicación de la denominada teoría de la fuente, los premios también constituyen una renta gravada, al tratarse de ingresos con potencialidad de repetición y vinculados con una actividad desarrollada de manera profesional.
La importancia de la residencia fiscal
Rolando precisó que, al tratarse de una actividad desarrollada fuera del territorio argentino, los premios tienen la consideración de renta de fuente extranjera. Esa característica resulta determinante para establecer el tratamiento tributario aplicable y la eventual utilización de créditos fiscales por impuestos pagados en el exterior.
«El pago de impuestos depende de la residencia fiscal del jugador. Por este motivo, se trataría entonces de una renta alcanzada por el impuesto de fuente extranjera, restando definir la residencia fiscal del jugador (beneficiario del premio) a los efectos de definir el tratamiento en el impuesto argentino», señaló.
Para los jugadores con residencia fiscal en Argentina —como ocurre, según el análisis citado, con Leandro Paredes y Gonzalo Montiel— rige el criterio de renta mundial, por lo que deberán incorporar estos ingresos al cálculo del impuesto independientemente de que el premio provenga del exterior.
En caso de haber soportado una retención por un impuesto equivalente en otro país, ese monto podría computarse como pago a cuenta del impuesto argentino dentro de los límites previstos por la legislación. Además, deberá analizarse si corresponde aplicar algún convenio para evitar la doble imposición.
En cambio, cuando el beneficiario no posee residencia fiscal en Argentina, el premio no queda alcanzado por el Impuesto a las Ganancias local, ya que los no residentes sólo tributan por rentas de fuente argentina.
La escala de premios del Mundial 2026
España, campeona del Mundial 2026, recibirá u$s50 millones, un récord histórico para la competencia y ocho millones más que los u$s42 millones obtenidos por Argentina tras conquistar el título en Qatar 2022.
La FIFA destinó una bolsa total de u$s727 millones para el torneo, de los cuales u$s665 millones correspondieron a premios por rendimiento deportivo.
La distribución de premios quedó establecida de la siguiente manera:
- Campeón: u$s50 millones.
- Subcampeón: u$s33 millones.
- Tercer puesto: u$s29 millones.
- Cuarto puesto: u$s27 millones.
- 5° al 8° puesto: u$s19 millones.
- 9° al 16° puesto: u$s15 millones.
- 17° al 32° puesto: u$s11 millones.
- 33° al 48° puesto: u$s9 millones.
Además, las 48 selecciones clasificadas recibieron una asignación fija de u$s1,5 millones antes del comienzo del certamen, destinada a cubrir los gastos de preparación, logística y organización.
Así, mientras la AFA administra la distribución del premio deportivo, los jugadores con residencia fiscal en Argentina deberán contemplar el impacto que tendrá ese ingreso extraordinario en el Impuesto a las Ganancias.
La obtención del subcampeonato en el Mundial de Fútbol 2026 le otorgó a la AFA un premio de u$s33 millones, que luego será distribuido entre jugadores, cuerpo técnico y otros integrantes según sus acuerdos internos. Especialistas señalan que los futbolistas con residencia fiscal en Argentina deberán tributar el Impuesto a las Ganancias sobre esos ingresos, al tratarse de rentas alcanzadas por la legislación vigente.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Treinta y tres millones de dólares de premio. Y antes de que el trofeo termine de acomodarse en la vitrina, ya hay una cuenta pendiente con el fisco. El subcampeonato trae gloria deportiva, reconocimiento internacional y también una calculadora con impuestos incluidos.
El fútbol tiene esas cosas: noventa minutos pueden cambiar una carrera, pero un domicilio fiscal puede cambiar cuánto termina quedando en el bolsillo. Mientras algunos levantan la copa de los premios, otros revisan la declaración jurada con la misma atención con la que un hincha mira un VAR eterno.
La distribución del dinero depende de los acuerdos internos de la AFA, pero la carga tributaria depende de otra camiseta: la de la residencia fiscal. Para quienes viven en Argentina, el criterio de renta mundial hace que los premios también ingresen en la órbita del Impuesto a las Ganancias. Es el recordatorio de que, cuando aparece un ingreso extraordinario, el sistema tributario suele llegar puntual, incluso si el resto de las cosas no lo hace.
Los jugadores que desarrollan su actividad en el exterior pueden recibir un tratamiento distinto según el país donde residen. La diferencia no pasa por los goles convertidos ni por los minutos jugados, sino por dónde figura el domicilio ante la autoridad fiscal. A veces el fixture más complejo no lo arma la FIFA.
Si además existiera una retención en otro país por un impuesto similar, podría computarse como pago a cuenta en Argentina dentro de los límites previstos por la normativa. En definitiva, el recorrido del premio no termina cuando entra a la cuenta bancaria: recién ahí empieza otro campeonato, con reglamentos bastante menos populares que el fuera de juego.
En el fútbol todos quieren llegar a la final. En materia impositiva, nadie pide tiempo suplementario.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Selección Argentina recibió un premio de u$s33 millones por finalizar como subcampeona del Mundial de Fútbol 2026. Ese monto será percibido por la AFA, que luego lo distribuirá entre jugadores, cuerpo técnico y demás integrantes conforme a los acuerdos internos establecidos por la entidad.
Sin embargo, el cobro del premio también tiene consecuencias tributarias. Según explicó Félix Rolando, de Andersen Argentina, «Estos beneficios impactan en el bolsillo de los jugadores por el incremento del Impuesto a las Ganancias que se verificará en cabeza de cada uno de ellos».
Cómo tributan los premios del Mundial
El especialista indicó que los premios obtenidos por los futbolistas se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias como rentas de cuarta categoría, ya que derivan directamente del ejercicio profesional de su actividad deportiva.
«Los jugadores pagarían Impuesto a las Ganancias por cuarta categoría. En primer lugar, es importante definir que la percepción de estos premios se encuentra estrechamente relacionada con el oficio o actividad que los jugadores realizan en forma profesional», explicó Rolando.
Asimismo, sostuvo que «los beneficios se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias argentino como rentas de la cuarta categoría, por tratarse de ganancias que provienen ‘del ejercicio de profesiones liberales u oficios’».
El especialista agregó que, por aplicación de la denominada teoría de la fuente, los premios también constituyen una renta gravada, al tratarse de ingresos con potencialidad de repetición y vinculados con una actividad desarrollada de manera profesional.
La importancia de la residencia fiscal
Rolando precisó que, al tratarse de una actividad desarrollada fuera del territorio argentino, los premios tienen la consideración de renta de fuente extranjera. Esa característica resulta determinante para establecer el tratamiento tributario aplicable y la eventual utilización de créditos fiscales por impuestos pagados en el exterior.
«El pago de impuestos depende de la residencia fiscal del jugador. Por este motivo, se trataría entonces de una renta alcanzada por el impuesto de fuente extranjera, restando definir la residencia fiscal del jugador (beneficiario del premio) a los efectos de definir el tratamiento en el impuesto argentino», señaló.
Para los jugadores con residencia fiscal en Argentina —como ocurre, según el análisis citado, con Leandro Paredes y Gonzalo Montiel— rige el criterio de renta mundial, por lo que deberán incorporar estos ingresos al cálculo del impuesto independientemente de que el premio provenga del exterior.
En caso de haber soportado una retención por un impuesto equivalente en otro país, ese monto podría computarse como pago a cuenta del impuesto argentino dentro de los límites previstos por la legislación. Además, deberá analizarse si corresponde aplicar algún convenio para evitar la doble imposición.
En cambio, cuando el beneficiario no posee residencia fiscal en Argentina, el premio no queda alcanzado por el Impuesto a las Ganancias local, ya que los no residentes sólo tributan por rentas de fuente argentina.
La escala de premios del Mundial 2026
España, campeona del Mundial 2026, recibirá u$s50 millones, un récord histórico para la competencia y ocho millones más que los u$s42 millones obtenidos por Argentina tras conquistar el título en Qatar 2022.
La FIFA destinó una bolsa total de u$s727 millones para el torneo, de los cuales u$s665 millones correspondieron a premios por rendimiento deportivo.
La distribución de premios quedó establecida de la siguiente manera:
- Campeón: u$s50 millones.
- Subcampeón: u$s33 millones.
- Tercer puesto: u$s29 millones.
- Cuarto puesto: u$s27 millones.
- 5° al 8° puesto: u$s19 millones.
- 9° al 16° puesto: u$s15 millones.
- 17° al 32° puesto: u$s11 millones.
- 33° al 48° puesto: u$s9 millones.
Además, las 48 selecciones clasificadas recibieron una asignación fija de u$s1,5 millones antes del comienzo del certamen, destinada a cubrir los gastos de preparación, logística y organización.
Así, mientras la AFA administra la distribución del premio deportivo, los jugadores con residencia fiscal en Argentina deberán contemplar el impacto que tendrá ese ingreso extraordinario en el Impuesto a las Ganancias.
La obtención del subcampeonato en el Mundial de Fútbol 2026 le otorgó a la AFA un premio de u$s33 millones, que luego será distribuido entre jugadores, cuerpo técnico y otros integrantes según sus acuerdos internos. Especialistas señalan que los futbolistas con residencia fiscal en Argentina deberán tributar el Impuesto a las Ganancias sobre esos ingresos, al tratarse de rentas alcanzadas por la legislación vigente.
Treinta y tres millones de dólares de premio. Y antes de que el trofeo termine de acomodarse en la vitrina, ya hay una cuenta pendiente con el fisco. El subcampeonato trae gloria deportiva, reconocimiento internacional y también una calculadora con impuestos incluidos.
El fútbol tiene esas cosas: noventa minutos pueden cambiar una carrera, pero un domicilio fiscal puede cambiar cuánto termina quedando en el bolsillo. Mientras algunos levantan la copa de los premios, otros revisan la declaración jurada con la misma atención con la que un hincha mira un VAR eterno.
La distribución del dinero depende de los acuerdos internos de la AFA, pero la carga tributaria depende de otra camiseta: la de la residencia fiscal. Para quienes viven en Argentina, el criterio de renta mundial hace que los premios también ingresen en la órbita del Impuesto a las Ganancias. Es el recordatorio de que, cuando aparece un ingreso extraordinario, el sistema tributario suele llegar puntual, incluso si el resto de las cosas no lo hace.
Los jugadores que desarrollan su actividad en el exterior pueden recibir un tratamiento distinto según el país donde residen. La diferencia no pasa por los goles convertidos ni por los minutos jugados, sino por dónde figura el domicilio ante la autoridad fiscal. A veces el fixture más complejo no lo arma la FIFA.
Si además existiera una retención en otro país por un impuesto similar, podría computarse como pago a cuenta en Argentina dentro de los límites previstos por la normativa. En definitiva, el recorrido del premio no termina cuando entra a la cuenta bancaria: recién ahí empieza otro campeonato, con reglamentos bastante menos populares que el fuera de juego.
En el fútbol todos quieren llegar a la final. En materia impositiva, nadie pide tiempo suplementario.