El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este viernes de la misa de San Cayetano en la basílica de Liniers, en el marco de la tradicional jornada por el patrono del pan y del trabajo.
A su llegada al santuario, el mandatario bonaerense volvió a cuestionar las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei y apuntó especialmente contra el proceso de desregulación llevado adelante por la administración nacional.
“El lío lo armó Milei”, aseguró Kicillof y advirtió que “los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas” como alimentos, alquileres y salud.
El gobernador también alertó sobre el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento de las familias y acusó al modelo libertario de profundizar condiciones de precarización entre distintos sectores productivos.
Kicillof participó de la jornada de San Cayetano
La visita del mandatario a Liniers coincidió con la décima marcha de San Cayetano, realizada bajo la consigna “Tierra, techo y trabajo” y con destino final en Plaza de Mayo.
La jornada volvió a reunir a organizaciones sociales, sindicales y políticas alrededor de reclamos vinculados con el empleo, los ingresos y las condiciones de vida.
La presencia de Kicillof se produjo además un día después de su participación en una movilización frente al Congreso de la Nación contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno nacional.
Las críticas por la venta de tierras rurales
Uno de los puntos cuestionados por el gobernador fue el capítulo referido a la extranjerización de tierras rurales, que finalmente fue retirado del proyecto por el oficialismo ante la falta de apoyo de sectores opositores y aliados legislativos.
Durante aquella manifestación, Kicillof sostuvo que “se logró que el Gobierno Nacional desestime la locura de la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros”, pero advirtió que “los otros capítulos de esta ley también son nefastos”.
El mandatario también afirmó que “me parece muy importante y significativo que, en este momento, donde el Gobierno pensaba que se iba a llevar puesto todo por enésima vez, hay sectores que se empiezan a dar cuenta cuál es el proyecto de fondo” de la gestión anarcocapitalista.
Kicillof profundizó sus críticas al señalar que “Va pasando el tiempo y a Milei se le cae esa careta que tenía de outsider… Es un tipo que responde a los intereses más concentrados, está rodeado y forma parte de lo peor de la casta, sus amigos son intereses extranjeros que nada tienen que ver con nuestro país”.
Cuestionamientos al rumbo del Gobierno
El gobernador bonaerense también cuestionó la relación del Ejecutivo nacional con Estados Unidos y señaló que desde el Gobierno hacen “cosas completamente absurdas por orden de (Donald) Trump”.
En ese marco, sostuvo que “esta manifestación es muy importante porque demuestra que hay una reacción transversal, con muchos sectores que han comprendido cuál es el verdadero proyecto de Milei”.
Finalmente, Kicillof afirmó que “estamos ante un Presidente que quiere vender nuestro territorio y partir nuestra patria en pedacitos”.
Durante la movilización frente al Congreso, el mandatario provincial estuvo acompañado por integrantes de su gabinete, intendentes y militantes de su espacio político.
Axel Kicillof participó este viernes de la misa de San Cayetano en la basílica de Liniers y volvió a cuestionar las políticas del gobierno de Javier Milei. El gobernador bonaerense advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento de las familias y la precarización laboral. La actividad coincidió con la décima marcha de San Cayetano hacia Plaza de Mayo.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Axel Kicillof llegó este viernes a la basílica de San Cayetano con una agenda bastante menos contemplativa que la que suele sugerir una misa: además de participar de la celebración por el patrono del pan y del trabajo, aprovechó la ocasión para disparar contra Javier Milei y su política económica. En un país donde hasta los santos patronos terminan incorporados al calendario político, Liniers volvió a convertirse en punto de encuentro entre la fe, la protesta social y esa tradición nacional de discutir el salario antes, durante y después de cualquier ceremonia.
“El lío lo armó Milei”, lanzó el gobernador bonaerense, dejando poco margen para la interpretación diplomática. También sostuvo que “los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas” como alimentos, alquileres y salud. El diagnóstico, según Kicillof, incluye además más morosidad, mayor endeudamiento familiar y una situación de creciente precarización para los sectores productivos. Una combinación que difícilmente entre en una estampita, aunque probablemente necesite algo más que una vela para resolverse.
La visita coincidió con la décima marcha de San Cayetano bajo la consigna “Tierra, techo y trabajo”, con destino a Plaza de Mayo. Kicillof llegaba además de participar el jueves de una movilización al Congreso contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, en particular, contra el capítulo que habilitaba una mayor extranjerización de tierras rurales. Ese apartado terminó siendo retirado por el oficialismo ante la falta de respaldo, una maniobra parlamentaria que podría resumirse como guardar el expediente justo antes de que la votación lo mandara al archivo por cuenta propia.
El mandatario bonaerense sostuvo que “se logró que el Gobierno Nacional desestime la locura de la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros”, aunque advirtió que “los otros capítulos de esta ley también son nefastos”. En apenas dos jornadas, Kicillof pasó así del Congreso a San Cayetano con el mismo destinatario político y una colección creciente de críticas. La peregrinación era religiosa; la homilía política, en cambio, tuvo dirección perfectamente identificada.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este viernes de la misa de San Cayetano en la basílica de Liniers, en el marco de la tradicional jornada por el patrono del pan y del trabajo.
A su llegada al santuario, el mandatario bonaerense volvió a cuestionar las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei y apuntó especialmente contra el proceso de desregulación llevado adelante por la administración nacional.
“El lío lo armó Milei”, aseguró Kicillof y advirtió que “los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas” como alimentos, alquileres y salud.
El gobernador también alertó sobre el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento de las familias y acusó al modelo libertario de profundizar condiciones de precarización entre distintos sectores productivos.
Kicillof participó de la jornada de San Cayetano
La visita del mandatario a Liniers coincidió con la décima marcha de San Cayetano, realizada bajo la consigna “Tierra, techo y trabajo” y con destino final en Plaza de Mayo.
La jornada volvió a reunir a organizaciones sociales, sindicales y políticas alrededor de reclamos vinculados con el empleo, los ingresos y las condiciones de vida.
La presencia de Kicillof se produjo además un día después de su participación en una movilización frente al Congreso de la Nación contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno nacional.
Las críticas por la venta de tierras rurales
Uno de los puntos cuestionados por el gobernador fue el capítulo referido a la extranjerización de tierras rurales, que finalmente fue retirado del proyecto por el oficialismo ante la falta de apoyo de sectores opositores y aliados legislativos.
Durante aquella manifestación, Kicillof sostuvo que “se logró que el Gobierno Nacional desestime la locura de la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros”, pero advirtió que “los otros capítulos de esta ley también son nefastos”.
El mandatario también afirmó que “me parece muy importante y significativo que, en este momento, donde el Gobierno pensaba que se iba a llevar puesto todo por enésima vez, hay sectores que se empiezan a dar cuenta cuál es el proyecto de fondo” de la gestión anarcocapitalista.
Kicillof profundizó sus críticas al señalar que “Va pasando el tiempo y a Milei se le cae esa careta que tenía de outsider… Es un tipo que responde a los intereses más concentrados, está rodeado y forma parte de lo peor de la casta, sus amigos son intereses extranjeros que nada tienen que ver con nuestro país”.
Cuestionamientos al rumbo del Gobierno
El gobernador bonaerense también cuestionó la relación del Ejecutivo nacional con Estados Unidos y señaló que desde el Gobierno hacen “cosas completamente absurdas por orden de (Donald) Trump”.
En ese marco, sostuvo que “esta manifestación es muy importante porque demuestra que hay una reacción transversal, con muchos sectores que han comprendido cuál es el verdadero proyecto de Milei”.
Finalmente, Kicillof afirmó que “estamos ante un Presidente que quiere vender nuestro territorio y partir nuestra patria en pedacitos”.
Durante la movilización frente al Congreso, el mandatario provincial estuvo acompañado por integrantes de su gabinete, intendentes y militantes de su espacio político.
Axel Kicillof participó este viernes de la misa de San Cayetano en la basílica de Liniers y volvió a cuestionar las políticas del gobierno de Javier Milei. El gobernador bonaerense advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento de las familias y la precarización laboral. La actividad coincidió con la décima marcha de San Cayetano hacia Plaza de Mayo.
Axel Kicillof llegó este viernes a la basílica de San Cayetano con una agenda bastante menos contemplativa que la que suele sugerir una misa: además de participar de la celebración por el patrono del pan y del trabajo, aprovechó la ocasión para disparar contra Javier Milei y su política económica. En un país donde hasta los santos patronos terminan incorporados al calendario político, Liniers volvió a convertirse en punto de encuentro entre la fe, la protesta social y esa tradición nacional de discutir el salario antes, durante y después de cualquier ceremonia.
“El lío lo armó Milei”, lanzó el gobernador bonaerense, dejando poco margen para la interpretación diplomática. También sostuvo que “los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas” como alimentos, alquileres y salud. El diagnóstico, según Kicillof, incluye además más morosidad, mayor endeudamiento familiar y una situación de creciente precarización para los sectores productivos. Una combinación que difícilmente entre en una estampita, aunque probablemente necesite algo más que una vela para resolverse.
La visita coincidió con la décima marcha de San Cayetano bajo la consigna “Tierra, techo y trabajo”, con destino a Plaza de Mayo. Kicillof llegaba además de participar el jueves de una movilización al Congreso contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, en particular, contra el capítulo que habilitaba una mayor extranjerización de tierras rurales. Ese apartado terminó siendo retirado por el oficialismo ante la falta de respaldo, una maniobra parlamentaria que podría resumirse como guardar el expediente justo antes de que la votación lo mandara al archivo por cuenta propia.
El mandatario bonaerense sostuvo que “se logró que el Gobierno Nacional desestime la locura de la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros”, aunque advirtió que “los otros capítulos de esta ley también son nefastos”. En apenas dos jornadas, Kicillof pasó así del Congreso a San Cayetano con el mismo destinatario político y una colección creciente de críticas. La peregrinación era religiosa; la homilía política, en cambio, tuvo dirección perfectamente identificada.