Farmacia fue el rubro más golpeado, con una caída de 3,7% interanual, seguido por alimentos y bebidas (-3,5%) y ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-3,4%). Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles bajó 0,5%. En el otro extremo, calzado y marroquinería y textil e indumentaria crecieron 3,6% cada uno, y perfumería, 0,8%.
Por qué crecieron calzado, textil y perfumería
Para CAME, el comercio minorista «exhibió una dinámica dual en el mes de octubre, caracterizada por la disparidad entre los distintos rubros y un consumo doméstico centrado en compras esenciales de ticket reducido». En los comercios que vendieron más que en septiembre, el repunte se explicó por el Día de la Madre y el recambio de temporada primavera-verano, según el informe.
La actividad disminuyó su intensidad hacia la segunda mitad del mes frente a la persistente restricción en los ingresos familiares, señaló CAME. El 51,9% de los comerciantes dijo que su actividad se mantuvo sin cambios frente a octubre del año pasado, el 41% que empeoró y el 7,1% que mejoró.
El canal online creció 17,7% entre los comercios con local
Las ventas online de los comercios con local a la calle crecieron 17,7% interanual en octubre y 0,3% frente a septiembre. Los comercios absorbieron aumentos en costos operativos, tarifas y precios de reposición y compitieron con canales mayoristas y productos importados vendidos por plataformas digitales, según CAME.
Para los próximos doce meses, el 48,4% de los comerciantes espera que su empresa se mantenga sin variaciones, el 41,1% proyecta una mejora y el 10,5% un empeoramiento. El 54,9% consideró que no es un momento propicio para invertir y el 15,8% se mostró a favor de nuevos desembolsos de capital.
El índice de CAME es nacional y no trae desagregado por provincia: mide el promedio del país, no lo que pasa en cada distrito.
Las ventas minoristas de las pymes cayeron 1,6% interanual en octubre y acumulan una baja de 2% en los primeros diez meses del año, según CAME. Farmacia fue el rubro más golpeado, con 3,7% menos, y alimentos y bebidas, 3,5%. Calzado, textil y perfumería crecieron. Las ventas online de los comercios con local subieron 17,7%.
La economía nacional acaba de consagrar un nuevo modelo de supervivencia digno de una distopía glamorosa: según el informe que CAME difundió este domingo 8 de noviembre, las ventas minoristas pymes cayeron 1,6% en octubre y acumulan una baja del 2% en los primeros diez meses del año, dejando en claro que el ciudadano promedio prefiere endeudarse en una remera antes que curarse un resfrío. En este surrealista sálvese quien pueda, farmacia fue el rubro más golpeado con un desplome del 3,7% interanual, seguido muy de cerca por alimentos y bebidas con -3,5% y ferretería, materiales eléctricos y para la construcción con -3,4%, mientras bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedió un 0,5%. La conclusión es matemática y aterradora: nadie arregla un enchufe, comer es un lujo vintage y los medicamentos son sustituidos por plegarias metafísicas, pero la dignidad estética no se negocia jamás.
Es que en el otro extremo del delirio estadístico, calzado y marroquinería y textil e indumentaria crecieron 3,6% cada uno, escoltados por perfumería con un 0,8%, impulsados por el Día de la Madre y el recambio de temporada primavera-verano que convencieron a media población de que estrenar sandalias tapa el rugido de las tripas. Para CAME, el comercio «exhibió una dinámica dual en el mes de octubre, caracterizada por la disparidad entre los distintos rubros y un consumo doméstico centrado en compras esenciales de ticket reducido», una forma poética e institucional de admitir que la gente gastó lo que no tenía en la primera quincena y se encerró a oscuras durante la segunda mitad del mes frente a la persistente restricción en los ingresos familiares. Aun así, las ventas subieron 0,3% frente a septiembre en la medición desestacionalizada, un microalivio que sirvió para que el 51,9% de los comerciantes declarara que su actividad se mantuvo sin cambios respecto al año pasado, el 41% que empeoró y un heroico 7,1% jurara que mejoró.
El consuelo moderno estuvo en la pantalla, donde las ventas online de los comercios con local a la calle crecieron 17,7% interanual y 0,3% frente a septiembre, obligando a los comerciantes a hacer malabares circenses para absorber tarifas, aumentos en costos operativos y precios de reposición mientras compiten contra mayoristas e importados digitales. Mirando hacia los próximos doce meses, el 48,4% de los dueños de negocios proyecta que su empresa seguirá sin variaciones, el 41,1% se abraza a una mejora y el 10,5% pronostica un empeoramiento, aunque el 54,9% dictaminó con sensatez que no es momento propicio para invertir frente a un temerario 15,8% que apoya nuevos desembolsos de capital. Todo esto según un promedio nacional que no trae desagregado por provincia, confirmando que, de punta a punta del mapa, el plan maestro colectivo es caminar descalzos de salud pero impecablemente perfumados hacia el fin de año.
