Malone Lam, ciudadano de Singapur de 22 años y residente reciente de Miami, se declaró culpable el 8 de septiembre de participar en una conspiración para robar y lavar criptomonedas valuadas en más de USD 245 millones.
El caso, investigado por autoridades federales de Estados Unidos, está relacionado con el robo de más de 4.100 bitcoin pertenecientes a una víctima residente en Washington durante agosto de 2024.
Lam admitió un cargo de conspiración bajo la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado, conocida como RICO. La imputación contempla una pena máxima de 20 años de prisión.
La jueza federal Colleen Kollar-Kotelly fijó una audiencia de estado para el 8 de diciembre de 2026.
Un robo de más de 4.100 bitcoin
La investigación comenzó después de una denuncia presentada por el robo de activos digitales ocurrido el 18 de agosto de 2024.
Según la investigación, Lam, Jeandiel Serrano y otros involucrados habrían utilizado suplantaciones de identidad y comunicaciones fraudulentas para obtener información que les permitiera acceder a los activos de la víctima.
La acusación inicial estimó que los bitcoin sustraídos tenían un valor superior a USD 230 millones. Posteriormente, la causa situó por encima de USD 245 millones el monto de los activos que habrían sido robados y lavados mediante la estructura investigada.
Quién es Malone Lam y cómo operaba la organización
Lam fue identificado como ciudadano de Singapur y residente reciente de Miami. Los investigadores lo señalaron como uno de los organizadores de una red internacional dedicada a obtener criptomonedas mediante engaños.
La operatoria investigada consistía en lograr el acceso a activos digitales de las víctimas, transferirlos posteriormente hacia billeteras controladas por los acusados y realizar diferentes movimientos destinados a dificultar el rastreo de los fondos.
La declaración de culpabilidad se realizó ante la jueza Kollar-Kotelly en un tribunal federal de Washington. Lam aceptó su responsabilidad por integrar una conspiración RICO, normativa utilizada en Estados Unidos para investigar y sancionar estructuras vinculadas con actividades criminales coordinadas.
Hasta el momento no se informó qué pena solicitará la Fiscalía ni cuál será la recomendación formulada por la defensa.
Puede enfrentar hasta 20 años de prisión
La admisión de culpabilidad modificó la situación procesal de Lam, aunque no puso fin al expediente judicial.
El cargo por el que se declaró culpable prevé una pena máxima de 20 años de prisión. La sentencia definitiva dependerá de la evaluación del tribunal, de los términos del acuerdo alcanzado y de las normas federales aplicables para establecer la condena.
La próxima audiencia formal fue programada para el 8 de diciembre de 2026.
Además, distintos reportes periodísticos señalaron que Lam había abandonado sus estudios en octavo grado antes de trasladarse desde Singapur hacia Estados Unidos. Ese antecedente forma parte de la información difundida sobre su historia personal, aunque no constituye uno de los elementos centrales de la acusación por la que admitió responsabilidad.
Malone Lam, ciudadano de Singapur de 22 años y residente reciente de Miami, se declaró culpable de participar en una conspiración destinada a robar y lavar más de USD 245 millones en criptomonedas. La investigación federal lo vincula con el robo de más de 4.100 bitcoin a una víctima de Washington en agosto de 2024. El cargo RICO contempla hasta 20 años de prisión.
Malone Lam tiene 22 años y acaba de declararse culpable en una causa donde el botín supera los USD 245 millones en criptomonedas, una cifra que logra convertir cualquier conversación sobre “finanzas digitales” en algo considerablemente más incómodo. Según la investigación federal estadounidense, la operación incluyó más de 4.100 bitcoin sustraídos a una víctima de Washington mediante engaños, suplantaciones de identidad y maniobras destinadas a obtener sus datos de acceso. El futuro llegó, efectivamente, aunque aparentemente también trajo consigo ladrones que ya no necesitan cargar una bolsa con el signo dólar pintado.
La acusación sostiene que Lam y otros involucrados movieron los activos hacia billeteras bajo su control y después realizaron operaciones para dificultar el seguimiento del dinero. Porque en 2026 hasta borrar las huellas puede requerir conocimientos de tecnología, múltiples transferencias y probablemente una cantidad de contraseñas capaz de hacer llorar a cualquier persona que todavía anota el PIN del cajero en un papel.
Lam admitió participar de una conspiración bajo la ley federal conocida como RICO, instrumento estadounidense diseñado precisamente para perseguir estructuras criminales coordinadas. El delito contempla una pena máxima de 20 años de prisión. De golpe, aquello de “ser tu propio banco” adquiere una dimensión bastante menos inspiradora cuando el Departamento de Justicia empieza a revisar las billeteras.
La causa comenzó por una denuncia presentada en agosto de 2024 y todavía continúa. La jueza Colleen Kollar-Kotelly fijó una nueva audiencia para diciembre de 2026 y aún no se conoce qué pena solicitará la Fiscalía. Lam ya aceptó su responsabilidad, pero la sentencia permanece pendiente. En otras palabras, el hombre pasó de administrar millones en activos digitales a esperar que una jueza federal determine cuántos años del futuro verá desde el lado menos descentralizado posible del sistema.