Después de varios años atravesados por la escasez hídrica, el panorama del dique de Ullum podría modificarse durante el próximo verano. Las proyecciones anticipan una temporada con abundantes lluvias que permitirían recuperar los niveles de los embalses y devolver el agua a sectores que permanecieron secos durante largos períodos.

Según explicó Eduardo Cerimedo, subsecretario de Deporte de Alto Rendimiento, algunas de las antiguas playas correspondientes a clubes ubicados sobre las costas de los diques podrían volver a contar con agua.

“Las viejas playas de los viejos clubes que no tenían agua van a tener agua”, aseguró durante una entrevista en el programa Te Lo Tengo Que Decir.

Entre los sectores mencionados aparecen Club Vela y Remo, el Camping de la UNSJ, Del Bono Beach y Palmar del Lago, además de otros espacios que podrían recuperar protagonismo durante la próxima temporada estival.

Costa Magna podría recuperar su histórica playa

Uno de los puntos que genera mayor expectativa es Costa Magna, en el dique de Ullum. El sector permanece abandonado desde hace más de 20 años y fue históricamente reconocido por sus playas de arena.

Un incremento suficiente en el nivel del embalse podría permitir que el lugar vuelva a disponer de una costa aprovechable para actividades recreativas durante el verano.

“Creo que fue el más lindo de la historia del dique de Ullum siempre porque era arena y va a haber agua”, sostuvo Cerimedo al referirse a las posibilidades de recuperación del lugar.

De todos modos, la reapertura efectiva dependerá de cuánto aumente finalmente el nivel de los embalses y de las condiciones que se registren durante los próximos meses.

Nuevos espacios y mayores medidas de seguridad

El crecimiento del nivel del agua también obligará a modificar la ubicación del embarcadero de Ullum. De acuerdo con lo explicado por el funcionario, la zona destinada al embarque deberá adaptarse progresivamente a medida que avance el agua.

Si el nivel alcanza determinados límites, el espacio disponible para esas operaciones deberá reducirse.

La recuperación de las costas también plantea un desafío en materia de seguridad. Los clubes que pretendan utilizar los sectores habilitados deberán delimitar las áreas disponibles y cumplir con las medidas de prevención correspondientes.

El objetivo será ampliar los espacios recreativos disponibles durante la temporada sin descuidar las condiciones necesarias para reducir riesgos entre los visitantes.

La temporada podría comenzar antes

La temporada de playas podría comenzar antes de lo habitual debido a la realización del Ironman, previsto para el 30 de octubre y el 1 de noviembre.

El evento obligará a adelantar simulaciones, prácticas de rescate y tareas de preparación vinculadas con la seguridad acuática.

En ese contexto, los guardavidas podrían incorporarse desde octubre y se reforzarían también los entrenamientos coordinados con Bomberos, especialmente para intervenciones y rescates en sectores de río.