El Gobierno de Kenia confirmó este martes un primer caso importado de ébola en un ciudadano del país que murió el lunes mientras recibía atención médica en Nairobi, según informó el ministro de Salud, Aden Duale.
El paciente había vivido durante siete años en la República Democrática del Congo, donde se registra un brote de la enfermedad desde mayo. De acuerdo con las autoridades sanitarias, había comenzado a presentar síntomas aproximadamente un mes antes y recibió tratamiento en distintos centros de salud de ese país.
El recorrido antes de llegar a Nairobi
Luego de permanecer en territorio congoleño, el hombre viajó por carretera hasta Kampala, capital de Uganda, y desde allí tomó un vuelo con destino a Nairobi.
El paciente llegó a Kenia el sábado 3 de octubre. Tras su arribo, un familiar y un amigo lo trasladaron a un hospital para recibir atención médica.
El personal sanitario dispuso su aislamiento y posteriormente las pruebas confirmaron la infección por el virus del ébola de Bundibugyo. El paciente murió mientras permanecía bajo atención médica.
Rastreo de contactos y vigilancia sanitaria
Las autoridades kenianas identificaron hasta el momento a 28 contactos vinculados con el paciente y continuaban trabajando para localizar a otros 23 pasajeros y 4 tripulantes del vuelo en el que ingresó al país.
Como parte de las medidas de prevención, el Gobierno reforzó la vigilancia sanitaria en los puntos fronterizos con el objetivo de detectar eventuales casos y reducir el riesgo de propagación.
El ministro de Salud, Aden Duale, pidió además a la población mantener la calma mientras avanzan las tareas de rastreo, seguimiento epidemiológico y control sanitario.
El foco de las autoridades se encuentra ahora en completar la identificación de todas las personas que pudieron haber tenido contacto con el paciente y sostener las medidas de vigilancia para evitar una eventual cadena de transmisión.
El Gobierno de Kenia confirmó este martes un caso importado de ébola en un ciudadano que murió el lunes en Nairobi. El paciente había residido en la República Democrática del Congo y viajó luego por Uganda antes de llegar al país. Las autoridades activaron el rastreo de contactos y reforzaron la vigilancia sanitaria en fronteras.
Kenia confirmó un caso importado de ébola y activó de inmediato el rastreo epidemiológico: 28 contactos ya fueron identificados y las autoridades buscan además a 23 pasajeros y 4 tripulantes del vuelo en el que llegó el paciente.
El hombre había vivido durante siete años en la República Democrática del Congo, donde existe un brote de la enfermedad, y luego viajó por carretera hasta Kampala antes de volar a Nairobi. El recorrido dejó a los equipos sanitarios frente a ese rompecabezas que nadie quiere armar: reconstruir cada contacto antes de que el virus encuentre uno nuevo.
Tras llegar a Kenia el 3 de octubre, el paciente fue trasladado por un familiar y un amigo a un hospital, donde quedó aislado. Las pruebas confirmaron la infección por el virus del ébola de Bundibugyo y el hombre murió mientras recibía atención médica.
El Gobierno reforzó la vigilancia sanitaria en los puntos fronterizos y pidió mantener la calma mientras avanza la búsqueda de personas potencialmente expuestas. En estos casos, la eficacia no se mide en discursos ni conferencias: se mide en cuántos contactos se encuentran antes que el virus.
La prioridad ahora está en cortar cualquier posible cadena de transmisión. Porque cuando el margen de error es epidemiológico, llegar tarde no es una metáfora.