La Cámara Federal de Casación Penal rechazó este lunes la queja presentada por Cristina Fernández de Kirchner contra los embargos preventivos que pesan sobre inmuebles de Hotesur S.A. y Los Sauces S.A., en el marco de la ejecución patrimonial de la causa Vialidad.
La decisión fue adoptada por la Sala IV, integrada por Gustavo M. Hornos, Mariano Hernán Borinsky y Diego G. Barroetaveña.
Los jueces consideraron que las medidas cautelares todavía no pueden ser equiparadas a una sentencia definitiva porque el Tribunal Oral Federal N.º 2 no resolvió aún si esos bienes serán finalmente decomisados.
El planteo de la defensa
El conflicto comenzó el 11 de agosto, cuando el TOF 2 dispuso preservar mediante embargos preventivos distintos inmuebles registrados a nombre de Hotesur y Los Sauces mientras se define su eventual decomiso.
La defensa de Cristina Kirchner, representada por Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, cuestionó la medida y sostuvo que los bienes no podían ser afectados cautelarmente con vistas a una eventual pérdida definitiva.
Uno de los puntos centrales fue el departamento ubicado en San José 1111, donde la expresidenta cumple la condena dictada en la causa Vialidad.
Los abogados argumentaron que el embargo podía derivar en el desapoderamiento de esa vivienda y que, por esa razón, debía ser considerado equiparable a una sentencia definitiva.
Qué respondió Casación
La Sala IV remarcó que el objeto de la discusión es exclusivamente el embargo preventivo y no el decomiso definitivo.
“La distinción resulta dirimente”, señalaron los camaristas, al remarcar que el tribunal oral todavía no definió cuál será el destino final de los bienes.
También sostuvieron que el perjuicio habitacional invocado por la defensa es, por el momento, “meramente eventual y conjetural”.
Los jueces recordaron que, como regla general, las medidas cautelares no son consideradas sentencias definitivas porque no ponen fin al proceso ni impiden su continuidad.
Además, indicaron que aun si el embargo pudiera ser tratado como una decisión equiparable a definitiva, la defensa tampoco logró demostrar una cuestión federal suficientemente fundada que justificara la intervención de Casación.
Con esta resolución, los embargos preventivos sobre los bienes de Hotesur y Los Sauces continúan vigentes mientras el TOF 2 define si corresponde avanzar o no con el decomiso definitivo.
La Cámara Federal de Casación Penal rechazó la queja presentada por Cristina Fernández de Kirchner contra los embargos preventivos sobre inmuebles de Hotesur y Los Sauces. La Sala IV consideró que las medidas cautelares no equivalen a una sentencia definitiva y que todavía no existe una decisión sobre el eventual decomiso de esos bienes.
Los embargos siguen en pie y Casación le cerró otra puerta a Cristina Kirchner. La Sala IV rechazó la queja presentada contra las medidas preventivas que pesan sobre inmuebles de Hotesur y Los Sauces dentro de la ejecución patrimonial de la causa Vialidad.
La defensa buscaba que el tribunal revisara la decisión con el argumento de que el embargo podía afectar de manera concreta el patrimonio y hasta la situación habitacional de la expresidenta. Pero los camaristas respondieron que todavía no hay decomiso definitivo y que, por ahora, la discusión es apenas cautelar.
El punto más sensible es el departamento de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple su condena. Sus abogados sostuvieron que la medida podía terminar en el desapoderamiento del inmueble, aunque la Cámara consideró que ese escenario todavía es “meramente eventual y conjetural”.
En términos judiciales, la diferencia entre embargo y decomiso es bastante menos vistosa que una cadena nacional, pero puede definir todo. El primero preserva bienes mientras avanza el expediente; el segundo implica una decisión final sobre su destino.
Casación también señaló que, incluso si se aceptara tratar el embargo como una resolución equiparable a definitiva, la defensa no logró demostrar una cuestión federal suficientemente fundada para habilitar la revisión.
Por ahora, los bienes quedan inmovilizados y la pelea sigue. El decomiso todavía no llegó, pero la llave del cajón sigue en manos de la Justicia.